“Vendrán las Pruebas”. Mensaje Profético de Medjugorje

Animamos a que vean el video (aquí) de la hermana Emmanuel Maillard, monja francesa radica en Medjugorje, experta en las apariciones marianas de ya ese santuario de la Virgen Reina de la Paz.

Todo lo que dice es de intereses, pero para estos momentos precisos que estamos viviendo sobre la pandemia de esta peste del coronavirus, pueden ver lo que dice a partir del minuto 11. Sor Emmanuel dijo esto hace 8 meses, avisando con precisión pasmosa que vendría a ocurrir algo así como lo que estamos viviendo ahora.

Y la verdad que algo está ocurriendo de manera podríamos decir concluyente, en el sentido de que las profecías pudiera estar empezando a cumplirse. No es solo por el hecho de la pandemia, sino el cambio (vean aquí) producido en Medjugorje en cuanto a que la Santísima Virgen ha cancelado uno de sus días de apariciones mantenido durante todo el tiempo (casi 40 años) y que justamente ahora se produce esa alteración, y para más significación el último mensaje del 25 de marzo pasado, donde la Virgen dice: “He estado con vosotros todos estos años para conduciros por el camino de la salvación. Regresad a mi Hijo, regresad a la oración y al ayuno. Hijos, permitid que Dios le hable a vuestro corazón, porque Satanás reina y quiere destruir vuestras vidas y la tierra por la que camináis. Sed valientes y decidíos por la santidad. Veréis la conversión en vuestros corazones y en vuestras familias; la oración será escuchada, Dios atenderá vuestras súplicas y os dará la paz..”

El mensaje del que habla sor Emmanuel del 25 de julio de 2019, decía: “Que la oración sea para ustedes alegría y una corona que los une a Dios. Hijitos, vendrán las pruebas y ustedes no serán fuertes y el pecado reinará, pero si son míos vencerán, porque su refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús. Por eso, hijitos, regresen a la oración hasta que la oración se convierta en vida para ustedes, de día y de noche.”

Para estos tiempos, os deseamos en el espíritu de san Pablo, que seáis firmes en la tribulación, asiduos y constantes en la oración, estar alegres en la esperanza.

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