LAS UVAS DE LA IRA - JOHN STEINBECK | Alibrate

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Sinopsis de LAS UVAS DE LA IRA

Describe el drama de la emigración de la familia Joad a la “tierra prometida” de California; que, obligados por el polvo y la sequía, se ven obligados a abandonar sus tierras, junto con otros miles de personas de Oklahoma y Texas. Allí, sin embargo, las expectativas de este ejército de desposeídos no se verán cumplidas. Entre las versiones cinematográficas que ha conocido esta novela destaca la memorable protagonizada por Henry Fonda y dirigida por John Ford.

59 reseñas sobre el libro LAS UVAS DE LA IRA

Lo primero de las muchas cosas que me pide el alma destacar de esta monumental novela, es manifestar el asombro que me provoca que nadie haya puesto en valor el peso que Mamá Joad tiene en la misma. Por encima de Tom, o incluso de la propia emigración protagonista subyacente, Madre representa el cordón umbilical de la familia cuando por costumbre social no le corresponde. Las uvas de la ira fue y sigue siendo un libro incómodo para muchos frentes, que levantó ampollas por poner un espejo a una sociedad a la que no le gustó la imagen que en el se reflejaba. Steinbeck, con descripciones realistas y, por ello, abrumadoras, se posiciona claramente a favor del hambriento, y casi criminalizando a quien recibe una desordenada avalancha de desarrapados ( siempre víctimas, no me malinterpreten) que vienen a romper un orden establecido. La convivencia es imposible. Bancos que embargan tierras improductivas, de polvo rojo y sol que quiebra cosechas y esperanzas. Entidades que expropian vidas, ya no por mantener beneficios sino por aumentarlos en una codicia innata al ser humano desde el origen de los tiempos. He aquí el culpable. El mismo de siempre. Vaya usted al cajero o hágalo por Internet en lugar de mandarlos a la mierda. La sumisión de rebaño. Grandes terratenientes que publicitan ofertas de trabajo y promesas de salarios dignos para que la necesidad haga el resto y la pobreza mendigue por tierras fértiles. Para que el caos les enriquezca y cada muerte sea un centavo más en su cuenta de explotación. La hipocresía estadounidense no es tan autóctona como parece, yo diría incluso, que es universal. ¿ Qué ocurrió en Almería o Murcia? El huerto de la piel de toro y el emigrante magrebí. Basureros humanos insalubres. Única forma de vida de quienes buscan un trozo de pan como salario, ocupan territorios donde antes reinaba la calma y prosperidad. ¿ A quién culpamos? Caemos en el error de hacerlo con quien viene y no a quien los hacen llegar, en condiciones infrahumanas. La miseria como sustento de la supra economía. La debilidad los alimenta y los enriquece. Un sistema que se desmorona con la gran depresión de los años 30 y que ciclicamente se repite cuando la demanda sobrepasa con creces a la oferta. Más allá de mis reflexiones ( polémicas o no, porque pienso que el pueblo somos todos y no sólo los más desfavorecidos o los de cierto color político), Steinbeck se marcó una de las grandes novelas del siglo pasado, dura, dolorosa y sonrojante para aquella tierra prometida para todos, pero al alcance de los de siempre. Con una prosa sencilla, directa y muy realista el autor intercala la vida de los Joad con capítulos más generalistas, duros, atroces...vergonzantes. Sheriffs podridos. Reyezuelos de pequeños condados, corruptos, se adueñan de un sistema y una ley que siempre les favorece. Los señores feudales del siglo XX. Y, en esto coincidimos, una clara víctima, aquel al que despojaron de su sostento, y sólo busca cubrir la necesidad primaria de alimentarse, y lo hará a cualquiera que sea su precio. Un relato descomunal al que le cuesta coger ritmo, pero que aún mientras arranca te subyaga y te sorprende con su luminoso final en las sombras. Soberbio Steinbeck!! PD. Si te ha gustado esta reseña o la de cualquier usuario y decides premiarla con un like debes hacerlo en el corazón grande donde reza: te ha gustado esta reseña? O ante la duda en los dos.


En medio de la depresión económica de los años 30 en EE. UU., al igual que la mayoría de los agricultores de Kansas y Oklahoma, la familia Joad pierde su granja a manos del banco. Por si fuera poco, la agroindustria termina con los puestos de trabajo, obligándolos a todos a emprender el camino hacia California, la tierra prometida de naranjas, uvas y melocotones. Como en la actualidad, esta es la historia del despojo, del desarraigo y de la migración forzada de personas que son tratadas como extranjeros indeseables en su propio país. Es la historia del atropello, de la explotación y de la corrupción disfrazada de ley y orden. También es la historia del fracaso de un sistema económico que degrada al ser humano, depositando la riqueza en manos de pocos, mientras termina de hundir a muchos ya abatidos por la pobreza, la desintegración familiar, el hambre y la irracionalidad de la sociedad. “Y esto era bueno [...] Los grandes propietarios estaban satisfechos y enviaron más anuncios para atraer todavía a más gente. Y los salarios disminuyeron y los precios se mantuvieron. Y dentro de muy poco tendremos siervos otra vez.” Es una obra maestra.


Creo que es una obra que alcanza la universalidad porque entre otras razones, quién lo lee puede sentir o imaginar que se refleja algún episodio de su historia familiar. Es cosa de tiempos. Si no fuimos nosotros, pueden haber sido nuestros padres viajando a un nuevo país tras las oportunidades negadas en suelo propio. O nuestros abuelos buscando un porvenir más allá del horizonte. O algunos tatarabuelos cruzando a un nuevo continente, para comenzar una vida nueva. O tal vez emigrando a un nuevo valle, o una isla mejor provista. O bien, ocurrió más atrás, donde la memoria no llega, pero sí los genes. A fin de cuentas, todos salimos de Africa alguna vez. Este libro es tal vez, la obra cumbre que hizo posible la obtención del Premio Nobel de Literatura a su autor. Y yo estoy de acuerdo con que es un gran libro. No obstante, debo decir que al leerlo, sentí que era como el viaje de una locomotora a carbón, con lentitud al principio, pero después, el empuje de la narración hace irrefrenable la lectura hasta la última página. La familia Joad se ve obligada a abandonar su tierra y emigrar llenos de ilusión y esperanza hacia California, que en tiempos de la Gran Depresión y la sequía que obligó a centenares de miles a desplazarse, era una suerte de tierra prometida. Las vivencias de su peregrinación son excepcionalmente descritas, --con un sello de amor por la tierra que conmueve especialmente a quienes tenemos raíces campesinas -- y complementadas por capítulos donde se muestra el contexto histórico, con una sensibilidad social que hizo que este libro fuera incómodo para la clase conservadora y dueña del capital e incluso, en algún momento censurado en California y su autor, Steinbeck, mirado con recelo. La emigración, una constante universal. Epopeya mil veces repetida en diferentes continentes, en distintas épocas. Los sueños, ilusiones, esperanzas, penalidades y la lucha por la sobrevivencia. Los emigrantes no sólo son cifras y datos que explican corrientes migratorias. Son personas. Gracias Steinbeck por recordarlo. Y gracias por el desenlace de tu narración; estremecedor, conmovedor, inolvidable.


Mayo 2021 Las uvas de la ira es un libro demoledor. Una historia durísima sobre el desarraigo y la explotación a que se ven sometidos los emigrantes que en su intento desesperado por huir de la miseria emprenden viaje a tierras desconocidas, con sus maletas repletas de ilusiones y la esperanza de una vida mejor y que solo reciben como pago desprecio, rechazo y humillación. La obra se centra en los años 30 en la vida de los Joad, una familia campesina y humilde de Oklahoma que expulsados por los bancos de las tierras que han trabajado toda su vida, deciden emprender por la Ruta 66 el camino hacia California, donde han oído que se necesita mano de obra para el campo. Pero lo que no saben es que miles de familias llevadas por su misma desesperación han recurrido también a esa salida, lo que provoca una masificación que potencia el infraempleo y la mano de obra barata y acrecienta la hambruna y la discriminación y el rechazo de sus propios compatriotas. Nada más lejos del consabido sueño americano. Personas que trabajaban solo a cambio de algo de comida que saciara el hambre que atenazaba a sus familias y a los que la necesidad llevaba incluso a pelearse entre ellos para conseguir el poco trabajo que había. El autor emplea en esta obra una pluma tan cruda, un estilo narrativo tan directo y maneja un realismo con un cariz social tan marcado que no son pocas las veces que a lo largo de la lectura impactados por la crudeza nos preguntamos el por qué de tanta injusticia. Una lectura dura a la par que maravillosa, cuya temática sigue tristemente de plena actualidad 80 años después, con un final conmovedor que deja un camino abierto a la esperanza, a la supervivencia y a la unidad familiar como principal vía para superar cualquier escollo del camino y que invita a la reflexión sobre el trato que reciben los emigrantes.


Transcurridos tres cuartos de siglo desde que John Steinbeck escribiese esta magnífica obra, queda constancia de la vigencia de los métodos empleados por las élites financieras que sostienen un sistema a todas luces injusto con los menos desfavorecidos. Han sofisticados los técnicas, las maneras de embaucar a las población, pero la filosofía que los impulsa es la misma, acaparar beneficios a consta de esa gran mayoría silenciosa y resignada. Las Uvas de la Ira es una novela que viene a denunciar esas triquiñuelas, esas argucias carentes de los más mínimos escrúpulos completamente extrapolables a los tiempos actuales. Excelentemente narrada, sostiene el vilo de las penurias de una familia estructurada en torno a las miserias de unos campesinos empujados a una obligada emigración, a la persecución de los sueños que les aguarda más allá de las tierras en las que nacieron. No puedo uno dejar de leerla. Creo que es un tema de plena actualidad, con sus matices y variaciones, pero que no quedan tan distantes ni nos pueden ser tan ajenos para considerarnos inmunes a las situaciones descritas.


Acababa de empezar a leer este libro y ya me estaba preguntando, ¿por qué no había leído antes a Steinbeck? Me había enamorado de su prosa tan solo en unas pocas páginas. La familia Joad nos acompañará a lo largo de un viaje desde Oklahoma, su tierra natal, hasta California, la tierra en la que han puesto todas sus esperanzas para superar la desgracia que les acecha después de la temporada de sequía y tempestades de arena que han cubierto sus tierras y sus casas, arruinando la cosecha. Una gran catástrofe natural que junto con los intereses financieros y el desarrollo de nueva maquinaria, obligó a toda una población a huir, perdiéndolo todo. La ruta 66 será la que les llevará, junto a otras muchas familias hacia nuevas tierras donde poder trabajar, pero el camino será largo y costoso, la hambruna, la miseria y las pérdidas les acompañarán. Solo la fuerza por sobrevivir les empujará a mirar hacia delante, olvidando el pasado y visualizando un futuro mejor. La desesperación provocará una masificada emigración hacia tierras donde la demanda supera la oferta, los sueldos son míseros y las condiciones deplorables. Una situación que provocó la Gran Depresión de los años 30, una historia que se sigue repitiendo en la actualidad, porque el ser humano no aprende, de forma cíclica se repiten una y otra vez los errores del pasado, como si careciéramos de memoria y nada nos dejará avanzar. Con esta obra nos encontramos ante una gran crítica al capitalismo y al ser humano, egoísta por naturaleza, incapaz de ponerse en el lugar de los demás y de ayudar a los más necesitados, que encontrarán el apoyo solo entre los que menos tienen, siempre los más pobres echando una mano a los más vulnerables. Sueños frustrados, fuerzas exhaustas, ya nada importa sino sobrevivir. Y en esa lucha descarnada encontramos a la madre de esta familia que se alza como una heroína para dejarse fluir como un río, siempre hacia adelante, para proteger a los suyos y salvarlos de tanta atrocidad. Una madre que simboliza a todas las madres valientes, que sacan fuerzas de donde no las hay y que aman de forma incondicional. Con una escritura magistral y una estructura excepcional, Steinbeck nos cuenta la cruda realidad, que duele y provoca un sentimiento de impotencia muy grande en el lector, pero que en su momento incomodó a una parte de la población norteamericana que quería negar un episodio muy dramático de su historia. Unos personajes brutales, una ambientación perfecta y unos capítulos cortos que se intercalan con la trama principal para contextualizar la novela y describirnos escenas sobrecogedoras, paisajes que se sienten, realidades que pellizcan el corazón. Y por si no fuera suficiente llegamos al desenlace final con una escena que jamás se borrará de mi memoria, una escena sobrecogedora e inolvidable. Un final soberbio, al igual que toda la novela. Una novela magistral. Qué grande es Steinbeck!


"Las Uvas de la Ira" es una libro maravilloso, con un relato durísimo, conmovedor, triste e impactante. En esta obra, el autor plasma con gran profundidad los sentimientos, los sufrimientos y las pasiones humanas. La historia está ambientada en la década de los 30. Derivado a la crisis que se vive en Estados Unidos, la familia Joad y algún otro agregado más, abandonan sus tierras en una camioneta destartalada en la que se amontonan padres, hijos, abuelos, y las principales pertenencias...en busca de una mejor vida. El autor hace una caracterización soberbia de los personajes y la ambientación, dando como resultado que el lector se transporte y sienta en carne propia lo que vive cada personaje. Destaca la fortaleza de la Madre y la unidad de la familia. Es un libro que invita a reflexionar en todo momento. El final es sublime, altruismo puro. Lectura altamente recomendada.


Bueno debo decir que es uno de esos libro que hace que el alma duela ante tanta tragedia, la historia comienza cuando la familia Joad se ve obligada a emigrar a California con el sueño de una mejor vida, ya que la mano de obra en el campo está siendo reemplazada por las máquinas y los hombres no tienen para mantener la propiedad privada, hacer negocios con los bancos resulta desastroso y parece que para algunas familias la miseria es la única opción de vida que tienen. Esta familia con sus problemas, sus inconvenientes se ve obligada a irse y a buscar un refugio, iban con la esperanza de un sueño y es tener una vida digna, el problema surge cuando mucha gente busca el mismo sueño y el sistema se encarga de acabar con la poca fe de las personas y con la dignidad de la mismas. Creo que es un libro que describe de manera muy cruda la pobreza y la miseria de un grupo de personas que tiene que vivir en condiciones pauperrimas , no hay una trama creo que el libro es una descripción sobre la decadencia social que viene detrás de la idea de progreso


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FRASES DEL LIBRO LAS UVAS DE LA IRA

En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y cogen peso, listas para la vendimia.


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