La empresa que revolucionó la industria de la fotografía con sus películas, se convirtió en una multinacional con un inmenso poder por popularizar la fotografía entre todo el mundo, la empresa que durante décadas monopolizó la frase «un momento Kodak» cuando alguien se refería a cuando alguien tomó una buena fotografía, la empresa que en sus laboratorios se gestó la primera cámara digital: Kodak, ahora está en bancarrota.

No es que Kodak vaya a cerrar por completo mañana mismo, no, se trata que anuncian, por ser cortos e ir directos al grano, que no tienen dinero como para enfrentar los gastos que tienen hasta ahora, por lo que como toda empresa que se enfrenta a este difícil momento tendrán que despedir a trabajadores y empezar a olvidarse de negocios que actualmente no les generan dinero. El problema es… ¿qué negocio genera dinero en Kodak?

Las operaciones de Kodak se han ido reduciendo año a año desde 2003 según la misma Kodak, cerrando 13 plantas de fabricación, 130 laboratorios de procesado y reduciendo su plantilla de 47000 trabajadores.

Kodak es una empresa clave en la historia de la tecnología, desde la película de 35mm hasta la creación del primer prototipo de cámara digital que grababa los datos en cintas de cassette, algo que ha revolucionado el mundo de la fotografía de arriba a abajo. Es especialmente curioso que la empresa que inventó la fotografía digital, haya sido absolutamente incapaz de meterse en el negocio que ellos ayudaron a inventar. Pero si apartamos por un lado la mala gestión de la empresa nos quedan sus productos, lo que la gente al final va a comprar. ¿Qué ha pasado en Kodak?

En 1976 Kodak acaparaba el 90% de la película y el 85% de ventas en cámaras en América. Hasta 1990 fue regularmente una de las cinco marcas mundiales de mayor valor.

Existen un punto de inflexión digno de estudio en el que Kodak empezó a dejar de ser relevante, el momento en que empezó la revolución de la fotografía digital. Kodak siguió apostando muy duro por la fotografía tradicional de revelado en laboratorio, por las películas de 35mm, por cámara analógicas… Pero su introducción en el mundo digital siempre ha sido bastante «peculiar». Kodak nunca ha tenido una muy buena cámara de fotos digital compacta, que son las únicas que han logrado posicionar en el mercado. Las cámaras de Kodak son «normalitas» y no creo que vayas a conseguir a ningún experto en fotografía que te recomiende una Kodak.

Aunque es una lectura algo pesada y en inglés, The Economist ha publicado una interesante comparativa de porque Kodak está en caída, mientras que la marca contra la que siempre ha competido, la japonesa Fuji se mantiene, teniendo negocios relativamente similares hasta los años ’90.

Quizá Kodak pueda emprender de algunos casos que ya se han visto, como el de Polaroid que también ha pasado muy malos momentos y estar en el borde de la extinción, pero que ahora parece poco a poco empiezan a lanzar algunos productos interesantes, aunque otros son directamente como para darse contra la pared.

Los productos actuales de Kodak

  • Cámaras compactas y bridge: No tienen modelos realmente destacables. Algunas cámaras bridge tiene un buen zoom, una óptica decente, pero no hay ninguna cámara Kodak que me haga querer comprarla..
  • Marcos de fotos: Sin comentarios, uno de los productos más absurdos que han aparecido con la fotografía digital.
  • Cámaras de vídeo compactas: Aprendamos de Cisco y el cierre de Flip, las cámaras compactas de vídeo no funcionan o no tiene salida cuando todos los smartphones del mundo son capaces de grabar vídeos. Pueden grabar mejor o peor vídeo, pero la herramienta ya está incluida en tu dispositivo que usas a todas horas, tu teléfono.
  • Impresoras: Aquí si que Kodak logró hacer un buen negocio, aunque es evidente que la presión de empresas como HP, Canon o Epson es muy fuerte. Las impresoras no son malas, cumplen su función, pero las impresoras son otros aparatos que poco a poco están empezando a verse menos en las casas.
  • Consumibles de impresoras: Tinta para impresoras, el verdadero negocio de vender impresoras.
  • Película profesional: Kodak aun vende algunos modelos de sus películas para profesionales o para verdaderos hipsters. Pero no es un negocio que pueda salvar una marca de este tipo.
  • Cámaras desechables: Y cuando prácticamente puedes comprar una cámara digital por menos de 100 euros, ¿para que comprar una cámara desechable? La verdad es que puede ser curioso o incluso un acto de rebeldía contra las tendencias el seguir usando estas cámaras, pero la impresión de fotos digitales es tan barata y tan cómoda enviando las fotos por internet y recibir en tu correo las copias en papel, que las hace innecesarias.

Como puedes ver, de entre el catálogo de productos de consumo a la venta de Kodak, solo hay una línea de producto interesante, las impresoras. Pero a Kodak le queda un as en la manga, algo que prácticamente cualquier empresa con un laboratorio de I+D tiene: una enorme cartera de patentes.

Kodak demanda a Samsung: guerra de patentes

Pero no contenta con estar en bancarrota y reducir su producción de, bueno… todo, Kodak aun le quedan ganas de demandar a Samsung, que empieza a ser alguna clase de deporte en el mundo de tecnología, si no demandas a Samsung no eres nadie y es curioso, porque todas demandan a una de las pocas empresas que ha tenido muy buenos resultados económicos. Pero Kodak demanda por la violación de cinco patentes relacionadas con cámaras.

Entre las patentes que supuestamente se han violado está la posibilidad de hacer fotos mientras se previsualiza la imagen en una pantalla o el envio de imágenes de una cámara electrónica a un proveedor de servicios. Las patentes son ahora mismo bastante genéricas y de cosas que se dan por sentado en una cámara esté en un smartphone o se trate de una cámara compacta.

No se le escapa a nadie, Kodak ha visto en sus patentes una forma de aliviar sus problemas económicos, ya sea vendiendo patentes a otras empresas o demandando por la violación de patentes en productos existentes. De cualquier forma, es una manera de ganar dinero para ellos.