El ciclo del héroe y los relatos mediáticos sobre futbolistas

«El héroe mítico se separa del ‘mundo ordinario’ en el que se, se enfrenta a una serie de pruebas y logra una victoria decisiva. Luego regresa para otorgar sus dones en el mundo ordinario».

Iker Casillas | Agencia EFE

Iker Casillas | Agencia EFE

A LA HORA de comprender los relatos que circulan por los medios, hay que entender primeramente que gran parte de lo que se escribe sobre personajes reales es fabulado o manipulado. Al igual que en el Star System los estudios de Hollywood asignaron profesionales del estudio a cada una de las estrellas para que controlaran o inventaran anécdotas sobre su vida privada[1]; actualmente el periodismo deportivo nutre de un marco ligado a los relatos míticos a sus ídolos futbolísticos, para dotarlos de mayor empaque. Así, si bien la mayor parte de las vidas de los futbolistas no son gran cosa a nivel periodístico, los periodistas tienden a construir un halo de leyenda en torno a sus intervenciones en el campo de juego que toma su material de los relatos inconscientes del Ciclo del Héroe, «monomito» fundacional integrado por un ciclo de separación-iniciación-retorno.

Según la teoría de Campbell [2], el héroe mítico se separa del «mundo ordinario» en el que se halla (podría ser nuestra realidad cotidiana), se enfrenta a una serie de pruebas y logra una victoria decisiva. Luego regresa para otorgar sus dones en el mundo ordinario. Soy consciente de que relacionar el mundo cada vez más materialista del fútbol con el mito es un análisis que tiene sus límites, pero pretendo mostrar que las historias de los jugadores más famosos, tal y como se han contado por los medios, han tratado de reproducir este esquema básico, aunque sus biografías profesionales se extiendan por varios años y no coincidan realmente si las describimos pormenorizadamente

Antes de nada trazaré una equivalencia entre los «héroes» de la antigüedad y los futbolistas punteros de la actualidad. Héroes míticos clásicos son por ejemplo Hércules o Aquiles, o en otras mitologías personajes como Thor o Sigfrido. Estos héroes se caracterizan por su gran fuerza o destreza fabulosa en batalla, por carecer de verdadera moral, por tener algún elemento que les da poder y finalmente por tener habitualmente éxito con las mujeres aunque en muchos casos entregan su amor a una única esposa. El paralelismo en este caso esa claro. Figuras como Iker Casillas (el mejor portero del mundo), Raúl (el mejor goleador) o Leo Messi (directamente el mejor jugador) tienen atributos reveladores de su poder. En cuanto a moral, contra lo que se diga, el principal valor en fútbol es ganar, no participar. El elemento que les da poder suele ser, casi siempre, el balón (no en vano el premio al mejor futbolista se llama Balón de oro). Por último, casi todos los futbolistas tienen un punto flaco (las lesiones) y éxito con las mujeres, dado que se suelen casar con las que en la época medieval se hubieran considerado las damas más bellas del reino.

Si bien la mayoría de las historias de los futbolistas no obedecen al esquema del ciclo del héroe, los diversos hitos en sus biografías tienen sentido si se encajan en dicho ciclo, de lo contrario son ensombrecidos o no se destacan en la prensa deportiva.

Para ilustrar esto tomaremos el caso de dos futbolistas paradigmáticos como son Iker Casillas [3]y Raúl [4].

La etapa que Campbell denomina «llamada a la aventura» se produce en todos los casos cuando el futbolista comienza su andadura en un club, fichado por algún cazatalentos (Real Madrid en el caso de Iker Casillas; las divisiones inferiores del Atlético de Madrid en el caso de Raúl). El «héroe» comienza su ciclo y guiado por la ayuda de un «mentor» llega al «cruce del primer umbral», que en el caso de las historias futbolísticas casi siempre es la entrada en el equipo titular de primera división. El«mentor» en el caso de los futbolistas es un entrenador o director del club (Vicente del Bosque [5] en el caso de Casillas y Fabio Capello en el de Raúl [6]). Cualquier comentarista sabe que el debut de un futbolista en primera división supone también el «primer umbral», el verdadero arranque al mundo diferenciado del mundo ordinario que es el espectáculo futbolístico. Después de ello se producen una serie de pruebas, en las que se encuentran ayudas o enemigos.

A partir de ahí llega la etapa de las «pruebas» que todo buen héroe debe superar, que en la mayoría de los casos contienen una derrota o también puede ser un victoria por la mínima. Ahí incluimos la retirada al banquillo de Casillas y la etapa crítica el Real Madrid con la segunda temporada de Toshack para Raúl. Tras la prueba más dura que casi siempre es la etapa en que un equipo gana nada o poco (para ambos futbolistas la etapa de 2004 a 2007, en la que además en el caso de Raúl sufre una lesión importante) viene la «prueba definitiva» en que se enfrenta a sí mismo o el «monstruo». El monstruo suele ser para la afición un equipo o jugador contrario que puede arrebatar la victoria. Los «héroes» son tales para su equipo pero para los equipos contrarios pueden se considerados más bien el «monstruo» u «ogro» al que debe enfrentarse el héroe de su propio equipo[7]. Desde la llegada de Vicente del Bosque (al que hemos descrito como «mentor»), la carrera de Iker Casillas como capitán de la selección nacional está cuajada de éxitos (la Eurocopa en 2008, el Mundial en 2010 y de nuevo la Eurocopa en 2012).En el caso de Raúl los éxitos definitivos son sus sucesivas etapas como mejor delantero de la UEFA que culmina en 2009 cuando se convierte en el mejor goleador de la historia del Real Madrid superando a Di Stéfano[8].

Después de la victoria decisiva el héroe vive la etapa de la «apoteosis». En el caso de los futbolistas (que en el relato mítico tiene un valor trascendental del que aquí obviamente carece) está representada en el acto de recibir la copa de la que beben o simulan beber. Este ritual tiene una simbología clara por cuanto remite al motivo del elixir de la vida o la fuente de la juventud. Finalmente, se produce el regreso en que el héroe vuelve y regenera su nación o mundo. Este regreso es claramente representado en el baño de multitudes de la selección española con Casillas a la cabeza en 2010. Al final de su vida el héroe se retira y se convierte en un «patriarca» (el último estadio de la carrera del héroe que le permite dejar paso a los siguientes.     Una vez entendido el modelo, es fácil analizar otras trayectorias menos ortodoxas. Por ejemplo el jugador del Manchester United Eric Cantona, ha sido desde sus comienzos conocido pendenciero por sus enfrentamientos violentos, como arrojar un balón a un árbitro en la cara en 1990 al expulsarle e increpar al público que le abucheaba. A partir de ese momento, el héroe no puede seguir siéndolo y se convierte en «monstruo».Ya he mencionado que un héroe para una afición puede ser un monstruo para la afición del equipo contrario, pero en este caso al vulnerar una norma el héroe ya no puede serlo ni en su propia afición, así que lo que hizo Cantona fue cambiarse de Liga y pasar a la inglesa. Desde ahí pudo reconstruir su relato de ídolo para su afición que le llegó a considerar mejor futbolista del Siglo XX, pese a sus excesos. No pasó mucho tiempo sin que protagonizara otra anécdota, al saltar la valla publicitaria para dar una patada a un hincha que le estaba insultando [9]. Lo cierto es que sólo su capacidad para generar titulares y su personalidad carismática explican el éxito del jugador, que llegó a protagonizar una película en la que interpretándose a sí mismo adquiría poderes casi demiúrgicos. Otras veces el personaje mediático que construye el personaje real está más próximo a otro tipo clásico. Un personaje público como Mourinho ha ejercido un rol más cercano al de villano en sus intervenciones. La principal característica del villano clásico es ser un aspirante a héroe que se enfrenta con sus propios amigos y es típico el enfrentamiento y la polémica que ha despertado el entrenador con sus propios jugadores, el último precisamente con Casillas en el que salió peor parado que anteriormente, muy probablemente porque Casillas ya se ha consolidado como casi un «patriarca»[10].

En conclusión, no pretendo afirmar ni muchísimo menos que algunos futbolistas sean héroes o algunos entrenadores villanos, pero postulo que, al reflejar sus historias los comentaristas y articulistas buscan para engrandecer al personaje que su retrato se aproxime a alguno de los roles clásicos de los relatos de ficción. Las similitudes que he señalado (el poder sobrehumano de los héroes se equipara a la competencia excepcional de los futbolistas, el espectáculo futbolístico es el reino de la aventura separado del mundo ordinario y ganar la copa es equivalente a conseguir el elixir de la vida) explican, aunque no agotan, la extraordinaria influencia que tiene este deporte y su carga de significado simbólico, potenciada con gran habilidad por los que lo narran para conseguir suscitar verdadera pasión en sus seguidores.~

 

Referencias
[1]BUSQUET DURAN, Jordi en: http://www.injuve.es/sites/default/files/2012/45/publicaciones/Revista96_1.pdf
[2] CAMPBELL, Joseph: El héroe de las mil caras. México, Fondo de cultura Económica,2011, página 35 (edición original en inglés de 1949)
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Iker_Casillas
[4] http://es.wikipedia.org/wiki/Ra%C3%BAl_Gonz%C3%A1lez_Blanco
[5] Es curioso que es el mismo Vicente del Bosque el que le retira al banquillo en 2001 pero luego lo devuelve al éxito con la selección española a partir de 2008
[6] Así se refiere Raúl al entrenador: “Fundamental para mi carrera. A los 19 años cuando lo encontré necesitaba de alguien que me dirigiera, que me dijera qué tenía que hacer. Lo recuerdo con enorme afecto. Además trajo al Madrid un modo de entrenar y de ver el fútbol diferente.” Es muy común este tipo de comentario elogioso a una figura significativa en los comienzos de un futbolista.
[7] “Los ancianos de la raza o de la comunidad inmediata se protegen de sus hijos que crecen, por la magia psicológica de sus ceremoniales totémicos. Ellos representan al padre ogro, y luego se revelan también como la madre que alimenta. Un paraíso nuevo y más amplio queda así establecido. Pero el paraíso no incluye las tribus o razas enemigas tradicionales, contra quienes la agresión se proyecta todavía más agresivamente. Todo el contenido del padre y de la madre “buenos”, queda en casa, mientras que lo “malo” permanece a su alrededor”
CAMPBELL, Joseph. Op. Cit., pág145
[8] Por cierto que supere a uno de los “héroes” de una etapa anterior es otra de las características de los héroes
[9]http://www.marca.com/2010/01/23/futbol/futbol_internacional/premier_league/1264261672.html?a=df3fda57e6f85400c4be99f7100f40fb&t=1400492622
[10] http://www.20minutos.es/noticia/1815914/0/casillas/bronca-real-madrid/mourinho/