Luis Aragonés – Un discurso inspirador

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Luis Aragonés

Un discurso inspirador

“Créanme cuando les digo que cuando haces algo grande vives para siempre”. LaLiga revive la voz de una leyenda para seguir inspirando al mundo.

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La confianza y la actitud de un líder

Así es como se gana el partido de la vida: El legado del entrenador más ‘sabio’

Es imposible escuchar a Luis Aragonés sin sentir una punzada en el corazón o esbozar una sonrisa, porque sus palabras motivaron a jugadores, son ejemplo para muchos entrenadores y porque a todos, aún hoy, nos hacen creer que nada es imposible.

Cristina Castañer

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La voz de Luis Aragonés recreada en la última campaña de LaLiga

Si algo tiene el fútbol es que, en momentos de dificultad, siempre sale al rescate. Es capaz de levantar el ánimo perdido con grandes victorias, otras veces nos demuestra la importancia de no rendirse jamás. El fútbol también nos motiva cuando buscamos referentes, cuando necesitamos volver a creer ante los partidos que jugamos en nuestro día a día. Si entre esos nombres aparece el de Luis Aragonés, los sentimientos se multiplican. LaLiga, consciente del impacto que tuvo para el fútbol y toda la sociedad española, recupera en su campaña ‘Algo por decir’ la voz de una leyenda para homenajear su trayectoria en la historia de LaLiga y para reivindicar, además, su figura como inspiración. Volver a escuchar a Luis remueve nuestra memoria colectiva y nuestros recuerdos más especiales.

A través de quienes le conocieron, y aprendieron de él, entendemos por qué el discurso de Luis sigue presente y es más necesario que nunca.

Allá donde jugó como centrocampista (sobre todo en clubes como el Real Oviedo, el Real Betis y el Atlético de Madrid) y más aún donde entrenó (Atlético de Madrid, Betis, FC Barcelona, RCD Espanyol de Barcelona, Sevilla FC, Valencia CF, Oviedo, RCD Mallorca y Selección Española) no dejó a nadie indiferente. Luis sigue presente en cada estadio, en cada vestuario, en cada banquillo. Pero también en cada casa, tienda, oficina o taller. Los testimonios del exjugador y exentrenador José Armando Ufare, de los exfutbolistas Miquel Soler y Joan Capdevila, además de Ángeles Ledesma, presidenta de la Peña Atlética Luis, y la psicóloga deportiva Leticia Montoya nos demuestran que la constancia y el convencimiento no sirven solo sobre el césped, también nos ayudan a superar adversidades y dar lo mejor de nosotros mismos.

Luis tenía un don, sabía cómo llegar y sus palabras nos inspiran a todos”

Exjugador y exentrenador
José Armando Ufarte

Era el año 64 cuando José Armando Ufarte y Luis Aragonés fichaban por el Atlético de Madrid. “Llegamos juntos y nos entendimos muy bien desde el principio. Compartimos diez años buenísimos, con cinco títulos. Luis fue un jugador con mucho carácter y siempre estaba interesado en progresar y en mejorar”. Ufarte y Aragonés fueron más que compañeros de equipo, compartieron más tarde banquillo como técnicos y su amistad duró medio siglo: “Congeniamos dentro y fuera del campo. Era un hombre muy querido y dejó un gran recuerdo en todos los aficionados”.

Ufarte y Aragonés fueron más que compañeros, compartieron banquillo y su amistad duró más de 50 años: “Fuimos amigos hasta el final”.

La clave de su éxito era que “conocía muy bien el carácter de los futbolistas y, aunque cada uno era diferente, sabía en cada momento cómo hablarles para que tuvieran el máximo rendimiento en el campo. Les mentalizaba y sabía escoger. Luis tenía muy buena vista para los jugadores”. El que fuera, además, jugador del Real Racing Club, entiende que su discurso perdure en el tiempo: “Era un don que él tenía y sus palabras valen para todo el mundo. Fue un hombre muy trabajador pero también muy ganador”.

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“Era puro convencimiento, insistía y conseguía que sacaras tu mejor versión”

Exjugador
Miquel Soler

La temporada 2000/2001 fue la mejor en la historia del Mallorca y Luis Aragonés el gran artífice. El equipo acabó tercero en el campeonato liguero, aunque empezó sumando solo un punto en cuatro jornadas. Miquel Soler cuenta que “tras un entrenamiento nos dijo: ‘¡Vamos a ir hacia arriba! ¡Estaremos entre los cuatro primeros, ya veréis!’. Nosotros nos mirábamos diciendo ‘pero si no ganamos a nadie, qué está diciendo…’, pero lo decía convencido y al final fue así”. Para Soler, hay pocos entrenadores tan completos como Luis: “Sabía confeccionar plantillas, leer los partidos y tener a todos enchufados, incluso los que menos jugaban”.

Si el fútbol es una metáfora de la vida, Luis inculcó a sus jugadores que “cada fracaso es una experiencia más para llegar al éxito”.

Aragonés y Soler también coincidieron un año en el Atlético de Madrid y dos en el Sevilla. Tiempo suficiente para que Miquel recuerde sus enseñanzas en las situaciones más cotidianas: “Con talento y esfuerzo, con humildad y ambición, siempre puedes hacerlo mejor. En el fútbol, como en la vida, es normal encontrar obstáculos, pero la clave es no rendirse y creer en uno mismo”.

“Hay que pelear la vida como en el campo y salir a ganar, a ganar y a ganar”

Presidenta Peña Atlética Luis
Ángeles Ledesma

Ángeles no olvida la última comida que compartió con Luis: “Era una persona muy humana, directo y muy realista. Parecía distante pero era cercano y entrañable”. Ledesma preside esta peña del Atlético de Madrid fundada en 1970 en Hortaleza, el barrio de Luis. “Entendía de fútbol como el que más y no se dejaba llevar por nadie. Como cuando descendimos y decidió ayudarnos. Necesitas saber mucho de fútbol para sacar al equipo adelante y motivar así a los jugadores”.

No es solo el nombre de una peña, el recuerdo a Luis marca el día a día y la manera de ser de los vecinos de Hortaleza, su barrio.

Enseñanzas que son lecciones de vida para los que más le admiran. “Si no sales a buscarte la vida, la vida no va a venir a buscarte”, explica Ángeles. “Cuando vienen mal dadas hay que agarrarse a lo que tienes. Si pierdes, pero luchas, ya es una manera de ganar”. Aragonés sigue siendo un referente en su barrio: “Aún emociona escucharle. Está ahí, con nosotros. Era un gran profesional, por eso le quieren en todos los equipos y los jugadores hablan maravillas. Es ese tipo de gente que te hace sentir que es tuyo y parte de ti”.

“Nos enseñó que los problemas hay que afrontarlos mirándolos a los ojos”

Exjugador
Joan Capdevila

Luis imponía solo con entrar al vestuario: “El respeto que le teníamos por su experiencia, su aura y cómo transmitía sus ideas, nos daba mucha confianza y tranquilidad”, recuerda Joan Capdevila, quien tuvo a Luis como entrenador en la selección campeona de Europa en 2008. “La seguridad que tenía llevaba a todo el grupo en una misma dirección y era como nuestro escudo. Antes de conocernos futbolísticamente nos conocía como personas”.

Las charlas antes de los partidos eran “algo extraordinario”. Luis conseguía que el futbolista disfrutara en los momentos de mayor tensión.

Capdevila, que ahora forma parte del departamento de Relaciones Institucionales del RCD Espanyol de Barcelona, explica que Aragonés “sabía de antemano lo que iba a pasar, cuando todos dormían él ya estaba trabajando en el partido. Vivía por y para el fútbol”. Su seguridad era sorprendente: “Cuando llegamos el primer día a Austria nos dijo que quería ganar la Eurocopa, y como lo repetía cada día al final te lo crees”. Esa motivación le sirve a Joan en la vida cotidiana: “Cuando no van bien las cosas te acuerdas y afrontas los problemas como él decía, ‘míreme a los ojitos y todo claro’”.

“La carga emocional es tan grande y positiva que todos creemos en su mensaje”

Psicóloga deportiva
Leticia Montoya

El secreto de Luis Aragonés para conectar tanto con sus jugadores consistía en “ejercer el papel de líder, más que el de entrenador”, asegura la psicóloga deportiva Leticia Montoya. “Conseguía crear un espacio de bienestar y confianza total en el equipo, que es lo que muchos deportistas de alto rendimiento necesitan”. Montoya, que ejerce además como técnica de atención a deportistas en LaLiga, destaca otra virtud de Luis. “Aparte de saber mucho de fútbol, conocía perfectamente a sus jugadores y sabía identificar lo que necesitaba cada uno. Individualizaba su discurso y elegía la frase adecuada dependiendo de su personalidad y situación”.

La inspiración de Luis va más allá del fútbol porque “el buen líder no es el que manda sino el que rema con todo el barco”.

Tanto dentro del mundo del deporte como fuera de él, hay momentos “donde tenemos que organizarnos, situaciones que tenemos que salvar con éxito con autoestima y orden”. Para esta psicóloga deportiva, la vigencia de los discursos de Aragonés confirma que “su figura generó una carga emocional tan grande y positiva que le escuchamos con más cariño y creemos más en su manera de afrontar la vida”.