Soler y Stankovic, exfutbolistas del Mallorca, con una camiseta conmemorativa de una de las finales que ha disputado el club. | Pere Bota

TW
0

El Real Mallorca algo sabe de Copas. Es evidente que no tiene la magnitud del Athletic en los libros de historia —los vizcaínos atesoran 23 títulos y 16 subcampeonatos—, pero el club balear ya ha pasado otras tres veces por ese mismo túnel que el próximo 6 de abril le llevará al estadio de La Cartuja. Entre las múltiples voces autorizadas que tiene la entidad dentro del torneo, Ultima Hora ha reunido a dos de las más representativas: Chichi Soler y Jovan Stankovic. El mallorquín es el único que ha vivido en primera línea las tres finales que han jugado los de Son Moix. Y el serbio será recordado siempre por su gol, su entrega y, como no, aquel maldito penalti en la de Mestalla. Tanto uno como otro confían en el bloque de Javier Aguirre pese a que parte con desventaja en los pronósticos y esperan verlo levantar la segunda al cielo de Sevilla.

«Para el Mallorca no es malo que el Athletic sea favorito, eso le quita presión», reflexiona Stankovic. «En los últimos meses está jugando a un gran nivel y está más en forma que cualquier otro equipo, pero esto es una final, es solo un partido y puede ganar cualquiera. Cuando nosotros jugamos contra el Barça ellos eran favoritos, pero hicimos un partidazo y no creo que mereciéramos perder. En Birmingham la Lazio era favorita y perdimos por mala suerte. Jugar sin presión es mucho mejor», insiste el serbio.

Soler también cree que el Mallorca tiene opciones reales de éxito, aunque matiza que «se tienen que dar una serie de condicionantes» para que el partido transcurra por un guion en el que se sienta bien. «Lo que se tiene que evitar es que el Athletic se adelante en el marcador y que con una ventaja por delante seamos nosotros quienes tengamos que ir a buscarles. Así será más complicado», argumenta. En Sevilla, más que nunca, habrá que mantener la portería bien sellada. «Sí porque le cuesta al equipo remontar y además es una final. El Mallorca se siente seguro con el cero a cero y suele sacar mucho provecho a las llegadas. Y hay condiciones y talento para ponerse por delante en el marcador. Si esto ocurre hay muchas posibilidades», añade el excapitán. «Creo que al Mallorca lo que le interesa es un partido largo, trabado. Un encuentro donde el Athletic no pueda correr. Son dos de los mejores equipos a balón parado y en el juego aéreo y eso puede ser determinante».

PB2003240019260.jpg

Stankovic es un firme defensor de Javier Aguirre. «He visto todos los partidos y ha querido hacer como el año pasado. Juega con tres centrales, un 5-3-2 o un 5-2-3 y la temporada pasada le fue genial, estuvieron siempre a un gran nivel. Este año se esperaba más, pero ha habido muchos problemas», explica el balcánico para justificar la discreta campaña del Mallorca en la Liga. «Primero con los penaltis fallados por Muriqi, después muchas lesiones... Ahora que todo el mundo está bien se ha visto que hay un muy buen equipo. La gente al principio dudaba del míster pero yo siempre lo he defendido. Es uno de los mejores entrenadores, ya no solo de España, y tiene mucha experiencia. Me recuerda a Luis Aragonés. Si el Mallorca no ha hecho algo más ha sido por las circunstancias. Si a final de este año se mantiene todo, el que viene se podrán hacer cosas más grandes», considera.

Soler también coincide en la comparación lanzada al aire por su brate Stankovic. «Es un Luis Aragonés, tal vez no tan moderno, que también quiere llevar las cosas hacia donde le interesan, pero que además es un entrenador que sabe motivar al futbolista y sacar el rendimiento a toda la plantilla». Chichi también conoce muy bien al entrenador del Athletic, Ernesto Valverde, con el que compartió vestuario en el Mallorca que ascendió a Primera División en 1997, un año antes de aquella inolvidable cita de Mestalla. «Su carácter es perfecto para ser entrenador. No se altera nunca, sabe transmitir sus ideas, tiene buena mano izquierda y derecha. También es un poco Aragonés, pero en moderno».

Stankovic y Soler saben que aunque faltan dos semanas para la final y hay otros partidos de por medio, la cita de Sevilla ya está incrustada en la mente del futbolista. «Te dirán que lo más importante es el próximo partido pero eso ya está en la cabeza», afirma Stankovic. «Lo que realmente quiere el jugador es que el partido empiece, que se saque de centro y que el fútbol empiece a ser protagonista. Es lo que desea», señala Soler. «Un jugador tiene los nervios típicos de jugar un partido especial. Te preguntas si volverás o no a estar ahí en algún momento porque siempre piensas que es tu última oportunidad, pero todo queda en un segundo plano cuando empieza a rodar el balón. Yo tuve la suerte de que jugué tres, pero cuando perdí la primera pensé que jamás volverá a disfrutar de ninguna final más y llegaron dos más. Ahora será la cuarta del Mallorca. Tienen que disfrutarla, seguir demostrando la profesionalidad que demuestran durante toda la temporada y no regalar nada. Si tiene que ganarte el rival, que lo haga porque el rival sea mejor que tú».

PB2003240019265.jpg

La mayoría de los futbolistas del Mallorca jugarán en La Cartuja la primera final de su vida. «Les diría que disfruten el momento y que jueguen como lo han hecho toda la Liga», les recomienda Soler. «Por suerte o por desgracia el fútbol no se acaba nunca, siempre hay un partido más. Tal vez no será una final, pero siempre se pude seguir luchando para ser mejor y meterte en otra final, quién sabe. Y después, que se impliquen al máximo y no regalen nada ese día porque si regalamos sí que será muy difícil».

El consejo de Stankovic, que además de estar en Mestalla en el 98 jugó la final de la Recopa contra la Lazio en Birmingham (1999), no es muy diferente. «A los jugadores les diría que estén tranquilos. Es muy difícil llegar a donde han llegado y para nosotros ya son ganadores», asegura. «Tienen que tener calma e intentar dar lo máximo. Si sale un buen partido y tienen suerte, bienvenido. Si traen el trofeo lo celebraremos por todo lo alto. Y si no, para nosotros son campeones». Palabra de Stanko.

El apunte

Dos históricos del club balear frente a frente

Soler y Stankovic son historia viva del Mallorca. El mallorquín, que es el jugador que más partidos oficiales ha jugado con el club sumando todas las competiciones (419) es también el rey de la Copa en cuanto a participaciones, con 56 encuentros disputados entre 1991 y 2002. No participó en la final de Elche, aunque estaba en la plantilla —levantó junto a Miquel Àngel Nadal el trofeo—, pero sí en las de Madrid y Valencia. Stankovic solo jugó la final de Mestalla, de la que acabó siendo protagonista. Marcó el gol que abría el marcador y falló el penalti que le hubiera dado al Mallorca su primer título. En total, ha intervenido en una veintena de encuentros del torneo como bermellón en los que anotó cinco goles. Solo le superan otros dos extranjeros: Zaki (22 partidos) e Ibagaza (21).