Victoriano Huerta

Victoriano Huerta (1845-1916) fue un militar y político mexicano que ocupó la presidencia del país desde febrero de 1913 a agosto de 1914. Su llegada al poder se produjo mediante un golpe de Estado contra el gobierno encabezado por Francisco I. Madero que había surgido de la Revolución Mexicana.

Los acontecimientos que sucedieron durante el golpe de Estado son conocidos como la Decena Trágica, que terminó con Huerta accediendo a la presidencia y con el asesinato de Madero y su vicepresidente, José María Pino. Tras llegar al poder, Huerta estableció una férrea dictadura militar, disolvió el Congreso y realizó una feroz campaña de represión contra los opositores.

Retrato fotográfico de Victoriano Huerta

Desde el comienzo de su mandato, numerosos sectores de la sociedad mexicana se declararon en contra. Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, lanzó el Plan de Guadalupe con el que se creaba el Ejército Constitucionalista para derrocar a Huerta. Después de un año de guerra, Huerta fue derrocado.

Derrotado por los constitucionalistas, Huerta se exilió a Estados Unidos. Allí fue encarcelado por recabar ayuda del Imperio alemán para tratar de recuperar la presidencia mexicana. En 1916, falleció enfermo de cirrosis hepática e ictericia.

Biografía

Victoriano Huerta nació el 23 de julio de 1845 en Colotlán, en el Estado mexicano de Jalisco. Su familia tenía raíces indígenas, algo que en la época era un obstáculo incluso para estudiar.

La suerte jugó en favor de Huerta a la hora de iniciar su carrera militar. Durante una visita a su localidad, el general Donato Guerra se mostró interesado en contratar a un secretario personal. Huerta, que había estudiado en la escuela municipal, se ofreció para el cargo.

El trabajo de Huerta fue recompensado con una beca para estudiar en el Colegio Militar. En este destacó por sus excelentes calificaciones y terminó su formación en 1876 con el grado de teniente.

Después comenzó a trabajar en el Cuerpo de Ingenieros, para el que elaboró mapas topográficos de varias áreas del país. Mientras, Huerta continuaba ascendiendo en el escalafón militar y para 1890 se había convertido en coronel.

Porfiriato

Huerta ingresó en el Estado Mayor del gobierno presidido por Porfirio Díaz después de estar 8 años en el Cuerpo de Ingenieros. En esa época, el militar adquirió una ganada fama de severidad y crueldad por su comportamiento en las campañas contra los levantamientos armados de varios pueblos indígenas.

Porfirio Díaz

Así, desde 1900 participó en las luchas contra los yaquis de Sonora y, después, contra los mayas en Quintana Roo y Yucatán. Su desempeño en esta última campaña fue recompensado con la Medalla al Mérito Militar y su nombramiento como General Brigadier.

Igualmente, gracias a su amistad con Bernardo Reyes, entonces Secretario de Guerra y Marina, Huerta obtuvo un puesto en la Suprema Corte Militar.

Breve retiro

Huerta abandonó el ejército en 1907 debido a sus problemas de salud, provocados en buena parte por su afición a la bebida. Además, durante sus campañas en Yucatán tuvo problemas con su visión.

Durante el tiempo en el que estuvo retirado del ejército, Huerta vivió en Monterrey, donde residía su amigo Bernardo Reyes. En 1909, regresó a Ciudad de México para dar clases de matemáticas.

Revolución de Francisco I. Madero

El comienzo de la Revolución Mexicana en 1910 hizo que Huerta pidiera su reincorporación al ejército. Los revolucionarios, liderados por Francisco Madero, se levantaron en armas para derrocar al gobierno de Porfirio Díaz, que llevaba más de tres décadas en el poder.

Francisco I. Madero

En un principio, Huerta fue enviado por el gobierno para sofocar a las tropas revolucionarias capitaneadas por Emiliano Zapata. Igualmente, se encargó de reprimir a otros movimientos agrarios que intentaban recuperar las tierras que Porfirio Díaz había ordenado expropiar.

A pesar de esta labor de represión, el triunfo de los revolucionarios no tuvo repercusiones negativas para Huerta, que continuó manteniendo sus responsabilidades en el ejército.

Bajo el nuevo gobierno de Madero, Huerta fue acusado de organizar acciones de provocación contra Emiliano Zapata, lo que hizo que el presidente intentara deshacerse del militar. Sin embargo, tras un nuevo levantamiento militar, Madero recurrió a la experiencia de Huerta para sofocar la rebelión.

Retrato ilustrado de Emiliano Zapata

Su labor en la represión del levantamiento liderado por Pascual Orozco, convirtió a Huerta en un héroe nacional. No obstante, su enfrentamiento con Villa, al que ordenó fusilar y que solo se salvó por la intervención directa de los hermanos Madero, provocó que el presidente lo retirara de sus cargos.

Decena trágica

En ese convulso contexto, Huerta puso en marcha su plan para llegar al poder. Durante los siguientes días no solo traicionó a Madero, sino también a algunos de sus aliados en el golpe de Estado.

El 9 de febrero de 1913 comenzó la conocida como Decena Trágica, cuando el general Reyes y Félix Díaz (sobrino de Porfirio y que pensaba que iba a ser el nuevo presidente de triunfar la rebelión) se levantaron en armas contra el gobierno.

Presidente Victoriano Huerta y Félix Díaz

Huerta, que aún afirmaba ser leal al gobierno constitucional, se unió a los rebeldes. Igualmente, firmó un pacto con Henry Wilson, el embajador de Estados Unidos y ferozmente contrario a Madero.

Desde su recuperado puesto de jefe militar, Huerta impidió que los refuerzos gubernamentales llegaran a al capital. Esta quedó así desprotegida ante el avance de los golpistas. Igualmente, convenció a Maduro a su vicepresidente que solo salvarían la vida si dimitían.

Huerta, presidente

De izquierda a derecha Jose C. Delgado, Victoriano Huerta, Abraham F. Ratner.

La dimisión del presidente hizo que el cargo pasara automáticamente al ministro de Relaciones Exteriores, entonces Pedro Lascuráin. Este tomó posesión, pero solo por 45 minutos. En su discurso nombró a Huerta como sucesor y, acto seguido, presentó su dimisión.

Pedro Lascuráin

Una vez en el cargo, Huerta incumplió la promesa de perdonar la vida a Madero, que fue asesinado junto al vicepresidente.

La presidencia de Huerta solo se prolongó durante algo más de un año. El militar estableció un gobierno autoritario que se distinguió por reprimir a sus opositores. Sus actuaciones le hicieron perder los pocos apoyos que tenía al principio, incluido el de Estados Unidos.

En el interior del país, el gobierno de Huerta no fue reconocido por muchos sectores. El gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, llamó a rebelarse contra el dictador. Su llamamiento fue seguido por revolucionarios como Villa y Zapata. El 13 de agosto de 1914, Huerta fue derrocado y tuvo que partir al exilio.

Muerte

Después de pasar por Jamaica, Gran Bretaña y España, Victoriano Huerta fijó su residencia en los Estados Unidos. Sin embargo, todavía esperaba poder regresar a México como presidente. Para conseguirlo, mantuvo contactos con miembros del gobierno alemán, entonces en plena I Guerra Mundial.

Además de tratar de recabar apoyo por parte de Alemania, Huerta convenció a Pascual Orozco para que lo ayudara a conseguir su objetivo. Los dos se trasladaron a El Paso con la intención de entrar en México, pero fueron detenidos por las autoridades estadounidenses antes de poder hacerlo.

Victoriano Huerta (izquierda) y Pascual Orozco (derecha) abrazándose en una reunión pública

Ante su mal estado de salud, Huerta fue condenado a arresto domiciliario. Sin embargo, un nuevo intento de ingresar en México ilegalmente le costó entrar en prisión. Allí, en el presidio de El Paso, falleció el 13 de enero de 1916.

Gobierno de Victoriano Huerta

Victoriano Huerta pensaba que la comunidad internacional iba a reconocer sin problemas su gobierno. Igualmente, no había contado con que el asesinato de Madero iba a acelerar la rebelión encabezada por los líderes revolucionarios.

Además, la elección de Woodrow Wilson como presidente estadounidense en 1912 perjudicó las intenciones de Huerta. El mandatario de EE.UU estaba totalmente en contra de reconocer a presidentes no electos, por lo que nunca tuvo intención de apoyar al régimen surgido del golpe de Estado.

Acceso a la presidencia

El 18 de febrero, casi al final de la Decena Trágica, Huerta y Félix Díaz hicieron público un manifiesto en el que daban a conocer la unión del ejército y que los jefes militares asumían el mando. Además, anunciaban que en 72 horas iba a quedar resuelta la situación legal.

Huerta publicó un segundo manifiesto en que anunciaba que había asumido el poder ejecutivo y que “en espera de que las Cámaras de la Unión se reúnan desde luego para determinar sobre esta situación política actual, tengo detenidos en el Palacio Nacional al señor Francisco I. Madero y su Gabinete”.

El día 19, Madero y Pino Suárez renunciaron a su cargo. Lascuráin asumió la presidencia para, en apenas 45 minutos, nombrar a Huerta como su sucesor y dimitir.

Tres días más tarde, Madero y Pino Suárez fueron asesinados y Huerta declaró que habían sido linchados por la multitud.

Gobierno militar

General Victoriano Huerta

El no reconocimiento al nuevo gobierno por parte de los Estados Unidos y las rebeliones que empezaban a producirse llevaron a Huerta a implantar un gobierno militar.

En poco tiempo, el nuevo mandatario aumentó los efectivos militares, que pasaron de 33 000 a 80 000 soldados. En su intento de acabar con la oposición, Huerta anunció su intención de contar con 250 000 hombres.

Por otra parte, un grupo de generales que apoyaban a Huerta ocuparon parte de las gubernaturas de México. Se completaba así la militarización del país.

Grupos antimaderistas

Huerta se apoyó en grupos antimaderistas cuando asumió la presidencia, desde antiguos partidarios de Porfirio hasta orozquistas. Igualmente, obtuvo el apoyo de los generales y oficiales del ejército federal, con la excepción de Felipe Ángeles.

Los terratenientes y los dueños de las grandes empresas, temerosos de la revolución, se unieron al bando de Huerta. Casi todos los gobernadores reconocieron su gobierno y solo Venustiano Carranza, en Coahuila, y José María Maytotesa, en Sonora, se negaron a hacerlo.

El gobierno de Huerta también recibió el apoyo de las empresas extranjeras instaladas en el país y que habían sido favorecidas durante el Porfiriato.

Por último, la Iglesia Católica, uno de los grandes poderes del país, se mostró totalmente favorable al golpe de Estado.

EE.UU

El nuevo presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, fue informado del apoyo prestado por el embajador de su país al golpe de Estado de Huerta. La investigación llevada a cabo por un agente especial acusaba a dicho embajador de “traición y perfidia, asalto y patrocinio del asesinato de un gobierno constitucional”.

Wilson destituyó al embajador el 17 de julio de 1913 y se negó a reconocer al gobierno formado por Huerta.

La pérdida del apoyo estadounidense llevó a Huerta a realizar concesiones a Gran Bretaña, entonces su principal proveedor de armamento.

El presidente Wilson envió en agosto de 1913 a un representante personal, John Lind, para presionar a Huerta para que presentara su renuncia. La respuesta del mandatario mexicano fue presentar un proyecto de ley para nacionalizar la industria petrolera, lo que perjudicaba a muchas empresas estadounidenses.

El 3 de febrero de 1914, EE.UU permitió que se vendieran armas a los constitucionalistas de Carranza. En abril, la marina estadounidense realizó un desembarcó en Tampico y Veracruz para impedir que Huerta siguiera recibiendo armas de Inglaterra.

Victoriano Huerta (sentado en el centro) y su gabinete entre 1913-1914

Huerta rompió relaciones con Estados Unidos y trató de aprovechar el desembarco para exaltar el patriotismo. Los revolucionarios, sin embargo, no cesaron en sus ataques contra el gobierno.

Corrupción

El gobierno de Huerta se caracterizó, entre otros aspectos, por la represión contra sus opositores. Después de Madero y Pino Suárez, sus primeras víctimas mortales, fueron asesinados Belisario Domínguez, varios diputados y Serapio Rendón, entre muchos otros.

Además, la corrupción creció en todos los ámbitos, desde las obras públicas a los suministros del ejército, pasado por el nombramiento de funcionarios y por los ascensos militares. El propio hijo de Victoriano Huerta se enriqueció favorecido por esa corrupción.

Disolución de las Cámaras de Diputados y de Senadores

Dentro de las medidas de corte autoritario que decretó Huerta destacó el cierre de la Cámara de Diputados y del Senado. Además, ordenó encarcelar a 110 diputados.

Retrato del Presidente Victoriano Huerta, 1914

Esta medida provocó la condena por parte del gobierno de EE.UU, que amenazó con establecer un boicot económico, con reconocer a los constitucionalistas e, incluso, con intervenir militarmente.

Elecciones

En un intento de dar a su gobierno una pátina de legalidad, Huerta accedió a convocar elecciones que lo confirmaran como presidente.

A estas elecciones se presentaron varios candidatos y tuvo una participación bastante escasa, ya que parte del país estaba bajo el dominio del Ejército Constitucionalista. Con numerosas acusaciones de fraude y amenazas, Huerta se proclamó vencedor.

Ante la gran abstención y la enorme desorganización, los diputados afines a Huerta votaron anular las elecciones, ratificarlo como presidente y convocar unas nuevas elecciones para julio de 1914.

Oposición

Aunque fue Carranza quien creó el Ejército Constitucionalista y comenzó a luchar contra Huerta, en otras partes del país también aparecieron otros movimientos opositores.

En Sonora, un movimiento de clase media encabezado por Obregón, Calles y Adolfo de la Huerta se opuso abiertamente al gobierno de Huerta. Mientras, en Chihuahua se organizó un grupo rebelde de origen popular compuesto por rancheros, jornaleros, mineros y ferrocarriles. Al frente de este grupo se encontraba Pancho Villa.

De izquierda a derecha: Victoriano Huerta, Emilio Madero y Pancho Villa, 1912

En el sur, por su parte, Emiliano Zapata opuso una gran resistencia militar al gobierno de Huerta, aunque sin subordinarse a Carranza.

Derrota

Huerta intentó resistir militarmente durante los meses que duró la guerra contra Carranza, Zapata y el resto de los revolucionarios. La capacidad del ejército federal se vio mermada por algunas decisiones del propio Huerta, que no confiaba en parte de sus generales.

Después de perder el apoyo británico, Huerta fue derrotado y renunció al cargo el 15 de julio de 1914.

Aportes de Victoriano Huerta

Victoriano Huerta (izquierda), el general estadounidense Edgar Zell Steever II (centro) y el general mexicano Joaquín Téllez (derecha)

La situación bélica durante toda la presidencia de Huerta provocó que su actividad legislativa no fuera demasiado abundante.

Sin embargo, su gobierno promulgó algunas leyes consideradas como positivas por muchos expertos. Huerta convirtió la Secretaría de Fomento en la de Industria y Comercio y creó las de Guerra y la de Justicia.

Su política sobre agricultura fueron bastante continuistas de las establecidas por Madero, sobre todo en materia de reforma agraria y trabajo. Así, mediante la Comisión Nacional Agraria intentó impulsar la pequeña propiedad eliminando los impuestos que la perjudicaban y repartiendo ejidos.

Además, devolvió parte de las tierras que habían sido usurpadas a los yaquis y los mayas durante el gobierno de Porfirio Díaz y aumentó los impuestos a los terratenientes.

En un intento de conseguir el apoyo de los trabajadores, Huerta decretó el 20 de julio de 1913 el derecho al descanso dominical en varios sectores.

Propuestas educativas

El responsable de educación nombrado por Huerta, Vera Estañol, organizó un plan para reducir los niveles de analfebetismo, que entonces afectaba a un 80% de la población. Igualmente, lanzó una iniciativa para mejorar la enseñanza de historia, aritmética y civismo, así como de español para los indígenas.

Economía

La política económica de Huerta estuvo caracterizada por su búsqueda de capitales. El gobernante suspendió el pago de la deuda externa y solicitó, en mayo de 1913, un préstamo de 6 millones de libras esterlinas. El interés de este préstamo era muy alto: el 8,33%, lo que perjudicó enormemente a los gobiernos posteriores.

La fuga de capitales que estaba teniendo lugar provocó que el gobierno tuviera que devaluar el peso. Huerta decretó que los bancos emitieran más papel moneda y México acabó abandonando el patrón oro.

Estas medidas le permitieron obtener créditos por unos 63,7 millones impresos. A consecuencia de esto, la inflación se incrementó sin control y las instituciones financieras estuvieron al borde de la quiebra.

Referencias

  1. Biografías y Vida. Victoriano Huerta. Obtenido de biografiasyvidas.com
  2. El Universal. ¿Quién fue Victoriano Huerta?. Obtenido de eluniversal.com.mx
  3. Carmona Dávila, Doralicia. Victoriano Huerta asume la presidencia y rinde la protesta de ley ante los diputados. Obtenido de memoriapoliticademexico.org
  4. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Victoriano Huerta. Obtenido de britannica.com
  5. Minster,  Christopher. Biography of Victoriano Huerta, President of Mexico. Obtenido de thoughtco.com
  6. Archontology. José Victoriano Huerta Márquez. Obtenido de archontology.org
  7. Country Studies. The Huerta Dictatorship. Obtenido de countrystudies.us
  8. Global Security. President Victoriano Huerta. Objetivo de globalsecurity.org
Montaño, Joaquín. (5 de octubre de 2020). Victoriano Huerta. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/victoriano-huerta/.Copiar cita