Alta Edad Media: historia, características, arte, literatura

La Alta Edad Media es el nombre que se le otorga a los primeros siglos de la denominada Edad Media. Se considera que comienza tras la caída del Imperio romano de Occidente, en el año 476, y dura hasta aproximadamente el siglo XI.

Esta consideración no es absoluta, dado que existen pequeñas variaciones temporales dependiendo de las corrientes historiográficas. Fueron los renacentistas, mucho después de que pasara la época medieval, los que le dieron ese nombre.

Carlomagno y el Papa

Se trataba de un término bastante negativo, puesto que consideraban que era una etapa de oscuridad e ignorancia entre la Europa del clasicismo greco-latino y su propio periodo del Renacimiento.

A pesar de que hoy se considera a esa creencia muy exagerada, sí es cierto que la Alta Edad Media (y, en general, todo el periodo medieval) se caracterizó por numerosas guerras y por la llegada de pueblos germánicos ajenos a las tradiciones anteriores.

Estos nuevos habitantes, herederos de los que los romanos llamaban bárbaros, acabaron adaptando muchas costumbres y hábitos de Roma. Dos grandes bloques geopolíticos destacan durante esos siglos: el Imperio carolingio y el bizantino (o Imperio romano de oriente).

El Islam se presenta como amenaza común para ambos. Esta religión aparece en esa época y tiene una expansión tan vertiginosa que en el siglo VIII ha llegado a Hispania.

Resumen histórico de la Alta Edad Media

Fin del Imperio romano

El Imperio romano, gran dominador de Europa durante siglos, había comenzado su decadencia ya muchas décadas antes.

Las crisis interiores —económicas y políticas—, y la presión de los pueblos bárbaros desde el exterior, provocan que su poder vaya disminuyendo. Estas tribus, que ellos llamaban bárbaras (vocablo que, despectivamente, significa extranjero), llevaban varios siglos llegando.

Entre batallas y tratados de paz, se habían asentado dentro del mismo Imperio. Tanto los visigodos, vándalos o suevos, como los hunos desestabilizaron totalmente a Roma.

Por fin, en el año 476, el Imperio romano de occidente desaparece bajo el mando del emperador Augustulo.

Reinos germánicos

Desde la caída de Roma hasta el siglo VIII, las invasiones de estos pueblos siguen produciéndose.

Pocos de ellos llegan a establecerse como estados, ya que la mayoría tenía un concepto más tribal de la sociedad. Visigodos, francos y ostrogodos son de esos pocos que sí se empiezan a constituir como naciones.

De hecho, el trono del Imperio romano es heredado por uno de esos bárbaros, que intenta durante algún tiempo mantener las mismas estructuras.

El Imperio bizantino

Mientras esto se desarrollaba en Occidente, en Bizancio se consolida el llamado Imperio romano de oriente.

Pretenden ser los continuadores del legado de Roma, pero tienen bastantes características que los diferencias y que, según algunos autores, los acerca a los reinos orientales. Aunque nunca llegaron a ayudar a Roma, sí se dedicaron a aumentar su territorio y su influencia.

Emperadores como Justiniano, expandieron sus fronteras hasta el Danubio. Se puede decir que en cierto momento contaron con tres de las ciudades más importantes de su época: Alejandría, Antioquía y Constantinopla

Basílica de Santa Sofía construida por los bizantinos entre el 532 y 537.

Sin embargo, como a todo gran imperio, también le llegó su crisis. En este caso fue más tarde, ya en el siglo VII, por la guerra mantenida contra los persas y las grandes pérdidas territoriales ocasionadas por los árabes.

Conquista árabe

Tras la muerte del profeta Mahoma en el 632, el islam se expandió y, a partir del 711, los musulmanes del Califato Omeya comenzaron la conquista de la península ibérica. Hasta entonces estaba en manos de los visigodos, los cuales cayeron derrotados frente a los musulmanes después de quince años de lucha.

Expansión árabe (622- 750) DieBuche / Public domain

La expansión abarcó prácticamente toda la península, llegando hasta el sur de Francia. Desde entonces, el reino pasó a llamarse Al-Ándalus y se establecieron distintas dinastías como el Califato de Córdoba, los Taifas, los almorávide o los almohade.

A partir del año 1000 el imperio comenzó a perder poder, hasta que finalmente en 1492 fueron expulsados por los Reyes Católicos poniendo el broche final al periodo de Reconquista.

Imperio carolingio

La otra gran potencia que aparece durante la Alta Edad Media es obra de uno de los pueblos bárbaros que había llegado siglos antes. Se trata del llamado Imperio carolingio, un reino franco que se afianzará a partir del siglo VIII.

Carlomagno, by A. Bellenger [Public domain], via Wikimedia Commons.

Es especialmente conocido uno de sus dirigentes, Carlomagno, quien se hizo coronar emperador en Roma. Se trató de un intento de resucitar de alguna manera al Imperio romano y de volver a unificar Europa.

Igualmente, recupera parte de la cultura clásica y le otorga una gran importancia a la relación entre la religión cristiana y el poder.

La muerte de Carlomagno acabó con su sueño de consolidar un gran estado y, poco después, su imperio se dividió en dos: el Reino de Francia y el Sacro Imperio Romano germánico.

Características principales de la Alta Edad Media

Como características a nivel general se puede señalar que se trató de un periodo extremadamente convulso, con muchas guerras. Esto provocaba una gran inseguridad de todo tipo en la población, lo que afectó tanto a la organización social como a la economía.

Feudalismo

El feudalismo es uno de los elementos más importantes que aparece durante la Edad Media y que afecta tanto a la economía como a la organización social.

Casi todos los expertos sitúan su origen en la inseguridad que se señalaba antes. Esta provoca que aquellos con menor posibilidad de defenderse, como los campesinos, acudan a los grandes señores para pedirles protección.

Hegodis [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], from Wikimedia Commons

Incluso los campesinos llegaban a ceder sus tierras (o les eran quitadas) a cambio de esta seguridad. Se creó un sistema basado en la existencia de una pequeña clase poderosa dueña de tierras y ejércitos, y de otra más numerosa dependiente de la primera.

Estos últimos trabajaban en los campos para los señores y estaban vinculados con las tierras. Además, tenían que pagar impuestos y prestar otros servicios a los mandatarios.

Organización social

La situación anteriormente descrita también sirve para explicar cómo estaba organizada la sociedad de la época. Se trataba de una división de clases absolutamente jerarquizada, con un pequeño grupo de favorecidos y una gran masa de perjudicados.

En la cúspide de la pirámide estaba el Rey. Era quien concedía tierras y títulos, y su autoridad estaba basada en un acuerdo tácito con su nobleza. La frase primus inter pares (el primero entre iguales) define muy bien la situación.

La nobleza era la dueña de las tierras y la poseedora de casi todas las riquezas de cada Estado.

Una de sus funciones era encargarse de los llamados vasallos, en el último escalón de la pirámide. Estos eran, sobre todo, los campesinos atados a sus tierras, quienes vivían en la pobreza o rozándola.

Entre estas clases se encontraba otra que se colocaba entre los privilegiados: el clero. La influencia de la Iglesia era muy grande y, además, también contaba con grandes posesiones de tierra.

Economía

Como se puede imaginar tras ver cómo se dividía la sociedad y el significado del feudalismo, la economía de estas naciones era casi totalmente rural. Podía existir algo de comercio, pero muy limitado tanto en distancia como en productos.

Iglesia

Sin duda, era más poderosa aún que el propio monarca. De hecho, los reyes necesitaban su aprobación y buscaban alianzas con esta para mantenerse más tiempo en el poder.

Humillación de Enrique IV frente al Papa Gregorio VII. The original uploader was Nicola Romani at Italian Wikipedia. / Public domain

En cuanto a los campesinos, estaban obligados a pagar el diezmo; es decir, un 10 % de lo que obtuvieran.

Arte y literatura

La Alta Edad Media no es considerado el periodo más luminoso en las manifestaciones artísticas. Durante la llamada Baja Edad Media sí hubo una recuperación en este aspecto, gracias a la aparición del románico y diversos géneros literarios.

En cualquier caso, se puede apuntar que la temática era religiosa en su mayoría. Hay que tener en cuenta que casi nadie sabía leer, por lo que se necesitaban medios alternativos para que los mensajes llegaran a la población.

Así, eran frecuentes figuras como los juglares, que relataban historias de todo tipo, casi todas con un origen en la tradición oral. Igualmente podían representarse algunas obras de teatro de marcado carácter religioso.

cúpula de la capilla de San Vittore in Ciel d’oro en la Iglesia de San Ambrosio de Milán. G.dallorto / CC BY-SA 2.5 IT (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5/it/deed.en)

En la arquitectura se encuentra el prerrománico, dividido según la región en la que se desarrollaba. Como el teatro, era de carácter religioso, y destacaban las iglesias construidas.

Quizás la excepción se encuentra en el arte carolingio, que intentó recuperar ciertos temas y formas de la Antigüedad clásica. Se considera que fue fundamental para la posterior aparición del románico y del gótico.

Referencias

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Montaño, Joaquín. (8 de abril de 2020). Alta Edad Media: historia, características, arte, literatura. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/alta-edad-media/.Copiar cita