Hesse, el hombre que rozó la corona

Hesse, el hombre que rozó la corona

Mauricio de Hesse, gran duque
Mauricio de Hesse, gran duque

El pasado 24 de mayo el landgrave Mauricio de Hesse, «de iure» gran duque de Hesse, falleció en Fránkfort a los 86 años, víctima de una enfermedad pulmonar. Los landgraves, príncipes soberanos en el Sacro Imperio Romano Germánico, eran feudatarios directos del emperador, además de príncipes electores. Las ramas de la casa de Hesse se unieron en 1968 en los Hesse-Kassel por extinción de la de Hesse-Darmstadt, a la que pertenecía, por ejemplo, la emperatriz Alejandra, mujer de Nicolás II de Rusia e hija del gran duque Luis IV de Hesse. Luis de Hesse-Darmstadt, último de esa rama, adoptó al príncipe Mauricio, y a su muerte el padre de éste, Felipe de Hesse-Kassel, se convirtió en jefe de toda la casa de Hesse.

Los Battenberg, familia de nuestra reina Victoria Eugenia, son rama morganática de los grandes duques de Hesse, como descendientes de Alejandro de Hesse y de la condesa Julia Hauke, tatarabuelos de Don Juan Carlos. Los Hesse-Kassel eran dueños del enorme palacio de Wilhelmshöhe, aunque Mauricio vivió su última década en el castillo de Wolfsgarten, antiguo pabellón de caza de los Hesse-Darmstadt y sede de la Fundación de la Casa de Hesse de la que él era presidente. Establecida en 1928, mantiene unidas las posesiones y colecciones de los Hesse-Kassel, Hesse-Darmstadt y de los electores y grandes duques de Hesse. Posee el castillo Fasanerie –donde su padre creó en 1951 un museo–, el Schlosshotel en Kronberg, el Hotel Hessischer Hof en Fránkfort, los viñedos Prinz von Hessen en el Rheingau y una propiedad rural en Schleswig-Holstein.

Mauricio de Hesse era hijo de Mafalda de Saboya –hermana de Humberto II de Italia– y nieto de Federico Carlos de Hesse, elegido rey de Finlandia en 1918, por lo que algunos lo consideraban pretendiente al trono de ese país. Casó con la princesa Tatiana de Sayn-Wittgenstein-Berleburg, hermana de Ricardo, esposo de Benedicta de Dinamarca. El fallecido era amante del arte, gran coleccionista y persona muy consciente de la misión de un Jefe de casa soberana.

Su cortejo fúnebre, en Kronberg, fue abierto por sus hijos Enrique, nuevo jefe de la Casa, Mafalda, Elena y Felipe, y por sus nietos. A la ceremonia asistieron, entre otros, Doña Sofía, el rey Constantino II de los Helenos, el rey Simeón II de los búlgaros, el margrave de Baden, Víctor Manuel de Saboya, Jorge Federico y Sofía de Prusia, Sarvath de Jordania y Constantino de los Países Bajos. Le sucede el príncipe Enrique, casado con la condesa Flora Francisca de Faber-Castell, padres de Paulina, Mauricio y Augusto, futuro de esta antiquísima dinastía.

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*Doctor en Historia y profesor de Dinastías Reales