(PDF) Leonor Alvarez de Toledo y Osorio. Una mujer de poder de Napoles a Florencia | Claudia Pingaro - Academia.edu
AUTORIDAD, PODER E INFLUENCIA: MUJERES QUE HACEN HISTORIA Volumen 2 Cátedra de Cristina de Pizán. Taller de Bedford, París, 1413-1414. Londres, The British Library, Ms. Harley 4431, f. 259v. Por cortesía de The British Library AUTORIDAD, PODER E INFLUENCIA: MUJERES QUE HACEN HISTORIA Volumen 2 © Icaria Editorial S.A. ISBN: 978-84-9888-793-8 Depósito legal: B 18439-2018 Nota: Los autores y autoras de los textos son los responsables del contenido y forma de los mismos. Maquetación: Cometa, S. A. ÍNDICE 1. POLÍTICAS Y ESPACIOS DE PODER ENTRE LO PÚBLICO Y LO PRIVADO Conciencia y sentido del poder en la comunicación epistolar de Isabella Chiaromonte (1456-1465), por Rosanna Alaggio ............................................................................... Recuperar la memoria, construir la historia de las mujeres. Recuerdos y testimonios de la diputada Veneranda García-Blanco Manzano, por Ana Boned Colera .............. Doña Leonor de Acuña y el linaje de los Quesada, señores de Garcíez y Santo Tomé (Jaén), por María Antonia Carmona Ruiz.................................................................... Aproximación a la figura de doña Ana de Aragón, duquesa de Medina Sidonia (ca. 1500-1556), por Jaime Elipe...... Las mujeres de AP y UCD en la Transición: pensamiento, discurso y acción, por Núria Félez Castañé ................ El poder de las damas. Las marquesas del Fresno y la condesa de Chinchón en tiempos de Carlos II, por Carmen María Fernández Nadal................................................. Doña Teresa y doña Urraca: la figura de la madre como obstáculo político a comienzos del siglo XII, por Miguel García-Fernández ............................................................ Isabel de Farnesio y la influencia de España en la política napolitana (1734-1746), por Mirella Vera Mafrici ..... La condesa de Aranda doña Juana Enríquez y Cabrera (†1599). Nobleza, maternidad y alianzas de poder, por Laura Malo Barranco.................................................... 5 15 31 49 67 83 97 115 131 147 Heredar y administrar en la Castilla del siglo XV: Las formas de autoridad de la alta nobleza femenina, por Annabelle Marin ................................................................................... 165 La huella de las mujeres en la arquitectura de las ciudades antiguas. Aproximaciones metodológicas, por Cándida Martínez López, Henar Gallego, Mª Dolores Mirón y Mercedes Oria ................................................. 181 ‘No era yo la única en soñar con la libertad’. Agencia y supervivencia femenina durante los primeros años de exilio en Francia, por Alba Martínez Martínez ......................... 197 La mujer y los oficios públicos penales: dos ejemplos en las alcaidías de las cárceles de San Sebastián y Pamplona en el siglo XVIII, por Patricia Millán de Silva ............... 215 Livia y Octavia dos primeras damas del imperio romano, por Goretti Oya García ........................................................ 229 La Muchacha Moderna: Celebridad, sexo y lo privado en público, por Micaela Pattison ....................................... 245 Mujeres de armas tomar: duelistas en la Francia del siglo XVII, por Marina Pedrol-Aguilà ................................. 261 Leonor Álvarez de Toledo y Osorio. Una Mujer de poder de Nápoles a Florencia, por Claudia Pingaro ................... 275 Educación, objetos artísticos y poder. La infanta Beatriz de Portugal (1504-1538) en la corte de Saboya, por Carla Alferes Pinto .................................................................... 293 Isabel de Farnesio en la órbita del poder: mecanismos de intervención femenina en la realidad política del siglo XVIII, por Lara Pla Moreno ......................................... 311 Las reinas ptolemaicas y el poder, una relación de trescientos años, por Vanessa Puyadas Rupérez .............................. 327 De guerrera a víctima. Aida de la Fuente: historia de un mito revolucionario, por Aida Rodríguez Campesino ......... 343 El papel ejercido en la esfera pública y privada por la infanta Eleonora de Aragón en la Sicilia del siglo XIV, por Maria Antonietta Russo ............................................................. 359 Una duquesa al servicio de la revolución moral. Poder e influencia femenina de la Duquesa de Berwick y de Alba en la Corte Isabelina (1854-1866), por David San Narciso Martín ........................................................................ 375 6 Ideología fusilada: el fascismo contra las turolenses politizadas, por Cristina Sánchez Martínez ............................ 389 Las administradoras del patrimonio Coromina, las viudas de los herederos, siglos XIV-XV, por Santiago Zamora Cárcamo ............................................................................. 403 2. MUJERES Y RELIGIÓN: AGENCIAS Y LÍMITES Iulia Augusta y su papel legitimador en la moneda cívica: el caso de colonia Caesar Augusta, por Alberto Aguilera Hernández .......................................................................... 421 La Virgen María como figura simbólica en la construcción de la identidad femenina de la posguerra española (19391959), por Dunia Alzard Cerezo .................................. 437 Josefa Pardo de Figueroa y Serna. I marquesa de Pardo de Figueroa: una autoridad ganada a golpe de piedad y mecenazgo, por María Teresa Arias Bautista............. 451 El pincel y la pluma en la clausura carmelitana aragonesa: Ana de la Madre de Dios (1570-1638), madre del beato Juan de Palafox, por Rebeca Carretero Calvo ........... 465 La partecipazione delle donne nella pratica assistenziale nella città di Napoli: L’infermeria delle monache di San Gregorio Armeno, por Gemma Colesanti y Miriam Palomba ............................................................................... 481 El papel y la importancia de las mujeres en Hispania en la Antigüedad en relación a la devoción, estudio del caso del culto de Venus, por Vanessa del Prete Mainer..... 497 «Rebelde con causa». La condesa del Castellar y sus fundaciones cortesanas, por Félix Díaz Moreno.................... 511 Brujas, Diosas, Ocultistas y Feministas: las mujeres que marcaron el camino en las nuevas religiones, por Aura Fernández Tabernilla ..................................................... 527 Una escritura poco edificante pero muy necesaria: contabilidades de monjas y religiosas en la España moderna (Córdoba del Antiguo al Nuevo Régimen), por Soledad Gómez Navarro ................................................................ 541 Entre la devoción y la riqueza: testimonios epigráficos de mujeres en Tárraco (Tarragona, España), por Mª Carmen Delia Gregorio Navarro .............................................. 555 7 Devoção e autoridade: a afirmação da religiosidade feminina em Coimbra na época medieval, por João Luís Inglês Fontes y Maria Filomena Andrade ............................. Poder en los claustros vizcaínos durante la Edad Moderna, por Nere Jone Intxaustegi Jauregi .............................. Fundar y ordenar: Sancha de Mallorca, reina de Nápoles y las Ordenaciones del monasterio de Santa Clara de Nápoles (1321), por Núria Jornet-Benito ................................... El compromiso femenino entre decisión personal y estrategia nobiliaria: El mecenazgo religioso de Ana de Silva y Mendoza, VII duquesa de Medina Sidonia, por Adeline Leandre ............................................................................... Isabel de Josa, el impulso femenino en la fundación de la Confraria de la Sang de Barcelona (1536), por Vanessa Martín Nicolás ................................................................ Ser uxor de un flamen local romano en Hispania. Su imagen pública epigráfica, por Pere Mas Negre ......................... Testar no feminino: análise comparativa das disposições testamentárias das rainhas D. Isabel (1271-1336) e D. Beatriz (1293-1359), por Vanda Lourenço Menino ................. Mariana Cuñat Serra, una autobiografía religiosa femenina, por Pepa Mestre Domènech ........................................... La autobiografía de la Madre Sacramento: escritura religiosa, identidad y agencia en los inicios de la contemporaneidad, por Raúl Mínguez Blasco ...................................... Formas de influencia espiritual. El caso de Maria Caterina Brondi, por Montserrat Molina Egea ......................... El mundo religioso de la mujer hispanorromana: ¿cuestión de género?, por Mª Pilar Molina Torres ..................... La memoria de la santidad femenina. El caso de Juana de la Cruz, por Ana Morte Acín ............................................. Eva y María: dos imágenes enfrentadas, por Amalia Pérez Valiño ................................................................................. Del Corpus Christi a Santa Clara: el desacato de las terciarias de Villanueva de los Infantes a las autoridades santiaguistas (1495-1596), por Mª del Prado Rodríguez Romero ................................................................................ El rango de la santidad: prácticas devocionales y jerarquía social en el ámbito conventual, por Antoine Roullet ... 8 571 591 607 621 635 651 675 695 707 721 737 749 763 777 793 Forme di patrocinio, carità e fondazioni religiose femminili in Sicilia fra XIII e XIV secolo, por Patrizia Sardina ............................................................................. 807 La imagen del poder, prestigio social y religiosidad a través del patronato artístico y la fundación de conventos: Beatriz de Beaumont y Navarra (1523-1603), por María Josefa Tarifa Castilla .................................................... 823 Estamos y queremos visibilizarlo, por M. Pau Trayner Vilanova.............................................................................. 839 «Y pasamos por sangre y fuego…». La obra cronística de sor MarÍa Teresa de Jesús de Agramunt en el contexto de la Guerra de Sucesión (Vila-real, 1706), por Verònica Zaragoza Gómez .............................................................. 845 3. LAS MUJERES Y SU ACCIÓN EN LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, LA ECONOMÍA Y EL TRABAJO Sirvientas y señoras. Intersecciones de clase y género durante el franquismo, por Berta Amador Rovira .................... 867 Mme. Yvonne Foinant, entre el destino y la voluntad, por Cecilia Binolfi ................................................................. 883 Los discursos sobre la mujer en el Año Internacional de la Mujer (1975) a través de la prensa aragonesa, por Sandra Blasco Lisa ......................................................................... 899 Integración profesional de las mujeres en un oficio masculino: el caso del practicante 1857-1936, por Isabel Blázquez Ornat ........................................................................ 915 El Escultismo Femenino y el Guidismo en la historia socioeducativa de las mujeres. Los casos de Italia y España, por Valeria Vittoria Aurora Bosna y María Luisa García Rodríguez ............................................................ 931 Mujeres pioneras desde El Ejido en la conciliación de la vida laboral y familiar. «Asociación de Consumidoras y Amas de Casa Virgen del Carmen», por Marisol Doucet Plaza .................................................................................... 947 En busca de una sociedad feminista. Las diferentes vías para lograr una sociedad alternativa al modelo patriarcal durante la Transición española, por Soraya Gahete Muñoz.................................................................................. 969 9 La lucha por la supervivencia: mujeres y vecinas en la transición democrática en Jaén, por Ana Belén Gómez Fernández ................................................................................. 983 «Resultan notables ventajas económicas». La introducción de las Hijas de la Caridad en las instituciones públicas de beneficencia, por Miguel-Ángel Hernández Fuentes ......... 999 Las mujeres de la pesca: realidad y representación. Costa cantábrica, 1850-1930, por Paz Iver Medina .................. 1013 ¡A los barrios y a la fábrica! Experiencias y militancia de las mujeres hoacistas en las asociaciones de vecinos y sindicatos durante el franquismo, por Sara Martín Gutiérrez ...................................................................................... 1029 Las Estudiantes de las Escuelas Femeninas de Ayudantes Técnicos Sanitarios del Distrito Universitario de Zaragoza (1953-1980), por Yolanda Martínez Santos ................ 1045 Las sufragistas mexicanas del siglo XX y XXI. Narrativas de poder, lucha y libertad, por Olga Nelly Estrada y Diana Arauz Mercado .................................................... 1057 Avanzar hacia la igualdad de género, Derechos de las mujeres y las niñas en la India, por Soniya Amritlal Patel ..... 1073 «Yo en mi nombre proprio como tutriz e curadriz»: autoridad, poder e influencia de las tutoras, procuradoras y corredoras judías en el Aragón bajomedieval, por Cristina Pérez Galán ....................................................................... 1089 Luchas feministas en la Revolución francesa de 1848, por Sara Sánchez Calvo ......................................................... 1105 Josefina Carabias: acción y estrategias de una periodista a favor de los derechos de las mujeres, por Catherine Saupin ................................................................................... 1121 4. MUJERES QUE SABEN, EDUCAN Y CREAN La Clairon, mucho más que una actriz en la Francia del siglo XVIII, por Irene Aguilá-Solana ................................... 1139 Las propuestas educativas de Mary Wollstonecraft en «Vindicación de los derechos de la mujer», por Diana Arauz Mercado y Olga Nelly Estrada .................................. 1153 Remedios Varo. Humor, imagen y palabra, por Juncal Caballero Guiral ............................................................ 1165 10 Marie de Gournay y la denigración de las mujeres de letras, por Víctor Cases Martínez ............................................ 1181 «Desde lo femenino: una interpretación de la razón poética», por Maria Fogler ............................................................. 1195 La educación musical a través de las mujeres y mandos de la Sección Femenina en Málaga, por José Joaquín García Merino ................................................................................ 1211 María Abrisqueta Delgado y su aportación a la historia de la educación de las mujeres en el siglo XX, por María Luisa García Rodríguez y Valeria Vittoria Aurora Bosna ................................................................................... 1229 Una aproximación al trabajo de las parteras desde la esfera del cuidado de la salud en el periodo medieval, por María Giménez Tejero ................................................................. 1245 El colegio estudio: un oasis educativo en la España franquista, por María del Carmen Jiménez Castañeda e Isabel Grana Gil ........................................................................... 1259 Cultura, poder e independencia femenina en la Roma altoimperial: algunas actitudes masculinas ante la educación de las mujeres, por Rosa Mª Marina Sáez ........................... 1273 Una diputada literaria: la obra de María Lejárraga durante la II República en defensa de las mujeres, por Diego Moreno Galilea ............................................................... 1287 Las personas trans en la historia: hallazgos y resultados, por Germán Navarro Espinach ............................................ 1303 Mujeres creadoras. Artistas en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado desde 1900 hasta la Guerra Civil, por Etelvina Parreño Arenas ........................................ 1319 «Pintoras de afición» en las academias ilustradas, por Mariángeles Pérez-Martín ........................................... 1337 Los dos lados del nacimiento en la España rural (1900-1950): el caso de Soria, por Carmen Rojo Pascual .................. 1351 El debate sobre la educación femenina en la génesis de la modernidad. Enseñanzas y aprendizajes formales e informales, por Esther Rubio Herráez ................................. 1379 Una propuesta innovadora para la educación de la mujer del siglo XV: El Tesoro de la Ciudad de las Damas, de Cristina de Pizan, por Alicia Sala Villaverde.................... 1395 11 Giulia Civita Franceschi: un esempio di leadership femminile in campo educativo tra ammirazione e contrasti, por Maria Antonietta Selvaggio ........................................ 1411 La verdad de Ofelia: la realidad femenina en la pintura de Elizabeth Siddal, por Melania Soler Moratón ........... 1427 12 1. Políticas y espacios de poder entre lo público y lo privado LEONOR ÁLVAREZ DE TOLEDO Y OSORIO. UNA MUJER DE PODER DE NÁPOLES A FLORENCIA* Claudia Pingaro Universidad de Salerno Departamento de «Scienze Politiche, Sociali e della Comunicazione» Resumen: En 1539 ya estaban listos los acuerdos matrimoniales que llevarían Leonor (1522-1562), hija del virrey de Nápoles Pedro de Toledo, a casarse con Cosme I de Médici. Se trató, pues, de un matrimonio político que, por un lado, permitía al fiel Virrey de Carlos V poner a una de sus hijas en el Ducado florentino y, por otro lado, dejaba que Cosme I empezara a insertarse en la esfera del imperio español. El matrimonio concertado llevó a Florencia una mujer que supo distinguirse como consejera privilegiada del Duque Cosme, administradora cuidadosa, perspicaz y generosa, protagonista fundamental de la situación político-renacentista toscana. La educación recibida en la corte virreinal napolitana influyó mucho en la manera de dirigir el gobierno ducal por parte de la mujer. Las fuentes de archivo demuestran que Leonor tenía posesiones en todo el territorio toscano. Su ahínco y presencia constante en los * Siglas empleadas: AGS = Archivo General de Simancas; ASF, MaP = Archivo de Estado de Florencia, Mediceo antes del Principado; ASF, MdP = Archivo de Estado de Florencia, Mediceo del Principado; ASS = Archivo de Estado de Salerno; ASN = Archivo de Estado de Nápoles; BNN = Biblioteca Nacional de Nápoles. 275 asuntos ciudadanos presentan la imagen de una mujer muy involucrada en la gestión del poder ducal. Abstract: Matrimonial negotiations between the Viceroy of Naples Pedro de’ Toledo and Cosimo I de’ Medici were finalized in 1539. Leonor (1522-1562), Viceroy’s daughter, became Duchess of Tuscany. The political marriage allowed the loyal Viceroy of Charles V to place his daughter in the Florentine Dukedom and let Cosimo I to get in contact with the Spanish Empire. The arranged marriage brought to Florence a woman who stood out as privileged confidential counsellor of the Duke Cosimo, careful administrator, shrewd and kind, a leading role in the political affairs of the Tuscany during the Renaissance. Relevant Lenor’s estates emerged from the Archive sources, allowing her to extend the Dukedom. Therefore, Leonor was a woman actively contributing to the state power management. HISTORIAS PARALELAS Las vicisitudes históricas del Reino de Nápoles y del Ducado de Toscana a partir de los años treinta del siglo XVI dependieron de un decision making process que se desarrolló y se afianzó gracias a las estrategias políticas puestas en práctica por una familia —los Médicis-Toledo— capaz de establecer alianzas con uno de los más importantes grupos de presión (el cardenal de Granvelle, Francisco de los Cobos, el duque de Alba)1 hacia la corte imperial de Carlos V. Se trata del papel desarrollado por Nápoles y por Florencia en el panorama político del siglo XVI2: por un lado, los años decisivos de la construcción del Ducado mediceo por obra de Cosme I (1537-1574), por otro lado, la tentativa de centralización y la realización de un gobierno absolutista en Nápoles por parte del Virrey don Pedro Álvarez de Toledo (1532-1553). Al final, cada uno de los protagonistas de esa historia logró obtener importantes ventajas gracias a esa red de alianzas: Carlos V se aseguró el control de la Península y potenció la defensa contra el peligro turco en el Mediterráneo; Cosme de 1 2 Musi, 2000: 37-55; 2013: 26-44; Galasso, 2006. Musi, 1991; Spini, 1983:177-216; Cirillo Mastrocinque, 1980. 276 Médici reorganizó el Estado y potenció su estructura política3; Pedro de Toledo obtuvo que se reconociera la primacía de Nápoles entre los Estados italianos, y también «el servicio incondicional a la Corona aparecía como el mejor medio para afianzar el poder y el prestigio del linaje que el Virrey pretendía perpetuar»4. Desde 1532 hasta 1553, Pedro de Toledo fue el artífice indiscutido de la política napolitana y las decisiones tomadas durante su gobierno5 coincidieron con el proyecto absolutista de Carlos V. La legitimidad del mando mediceo en el gobierno florentino fue ratificada el 30 de septiembre de 1537, cuando el emperador confirmó a Cosme I «ad primatum et caput […] gubernii florentini»6, así que «l’iniziativa imperiale lasciò la sua impronta, una volta di più, sulla storia di Firenze al momento del passaggio dalla repubblica al principato»7. El gobierno de Toscana de Cosme I y el gobierno napolitano del Virrey Toledo8 se asemejaban por algunos elementos fundamentales: 1) ambos Estados estaban caracterizados por la conyuntura política, institucional y cultural tout court que en los años treinta del siglo XVI encontraba su propio «ajuste»: en Nápoles, con el fin de la amenaza francesa y el asedio de Lautrec (1528) y, en Florencia, con el término de la experiencia republicana (1530) destacaba claramente la necesidad de una serie de reformas para reestructurar el poder central y solucionar los factores de inestabilidad. Los que se interesaron por esas exigencias fueron Toledo en el Sur de la península italiana y Cosme I en Toscana; 2) este período inicial desembocó en el matrimonio entre Cosme I y Leonor Álvarez de Toledo (1522-1562)9, hija de don Pedro. La unión Díaz, 1978: 75-97; Fasano Guarini, 1984: 30-48. Hernando Sánchez, 1994: 157. 5 Coniglio, 1984; Rivero Rodríguez, 2011. 6 ASF, Tratados internacionales, 1 b; Spini, 1980: 76-83. El 30 de septiembre de 1537, Carlos V reconocía oficialmente a Cosme I como legítimo sucesor de Alejandro de Médicis, tal y como ya había decidido en Florencia, el 21 de junio, el orador imperial, conde de Cifuentes. 7 Rubinstein, 1983:175. 8 Hernando Sánchez, 1994: 117-173. 9 Baia, (1907); Arrighi, 1993: 437-441; Edelstein, 2007: 362-367. 3 4 277 afianzaba la «coalición» entre los dos Estados y, gracias a esta, los intereses florentinos y los napolitanos coincidían: el Virrey y el Duque consolidaban poder y prestigio personales hacia Carlos V, dominaban las fuerzas centrífugas presentes en los dominios correspondientes y construían una fuerte relación política, económica y cultural para la alianza Nápoles-Florencia; 3) en los años siguientes, en ambos Estados se instauró un gobierno en su autoritario mayoría y se consolidaron los elementos específicos del Estado moderno (centralización del poder, desarrollo de la burocracia, tendencia al absolutismo, etc.). UN MATRIMONIO LOGRADO Algunas relaciones llevan a situaciones inesperadas, a connubios extraños, como aquel logradísimo entre Cosme y Leonor. Enseguida el matrimonio pareció tener mucho éxito y si, al principio, fue considerado una unión política, muy pronto produjo una armonía entre la pareja superior a lo previsto. Don Pedro aseguraba al Ducado una alianza fuerte y «tal congiuntione di commodo, e di aiuto»10 representaría una garantía «poscia che in quel tempo governava quel Viceré in gran parte le cose d’Italia ed era molto famigliare di Cesare, il quale non poco si valeva del consiglio di lui»11. Así que se trataba de un vínculo familiar muy útil, hasta que Cosme «si diede tutte le premure possibili d’effettuare con sollecitudine lo sposalizio, e a tale effetto spedì a Napoli nel mese di Maggio 1539 Jacopo de’ Medici, e Luigi Ridolfi rivestiti delle opportune facoltà perché in suo nome sposassero quella Principessa»12. 10 11 12 Mannucci, 1586: 78. Ibídem. Cantini, 1805: 99-100. 278 Tras celebrar el matrimonio por poder13, la esposa partió de Nápoles para Florencia «con VII Galere il dì XI Giugno 1539 […] accompagnata dal Signor Don Garzia di Toledo suo fratello, e da molti altri Signori e Gentiluomini Spagnuoli e Napoletani, arrivò felicemente a Livorno alli XXII del medesimo in su l’Aurora»14. El séquito de la neo-Duquesa, encabezado por su hermano don García15, respetaba una etiqueta adecuada al papel y al prestigio de Leonor y las celebraciones que se desarrollaron hasta su llegada a Florencia, el 29 de junio, solo anunciaron la verdadera importancia que esa mujer de la familia Toledo alcanzaría en la vida política, económico-social y cultural florentina. La suntuosa ceremonia de entrada16 de Leonor a Toscana —de Livorno a Pisa, de Poggio a Caiano, hasta Florencia— imitaba el topos tardo-cuatrocentista del cortejo nupcial florentino, durante el cual la esposa caminaba sola hasta la casa de su esposo, es decir, hacia el Palacio Médici de calle Larga en donde la esperaban Cosme y su madre María Salviati17. Se trataba, pues, de una dinámica representativa que promocionaba el proceso de ostentación dinástica según los principios de la cultura renacentista18. Todo eso contribuía a crear la imagen política del nuevo Ducado19. Desde su llegada a Florencia, a pesar de los numerosos embarazos y de los compromisos relacionados con su papel Los acuerdos matrimoniales se hallan en ASF, MdP, 29 de marzo de 1539. Ellos preveían que el virrey de Toledo tuviera que pagar una dote de 20.000 escudos; por su parte, por medio de sus apoderados, Cosme prometía a la esposa dos donativos, es decir, 30.000 escudos. La «Minuta» de los acuerdos matrimoniales se halla en ASF, Carte Strozziane, serie I, f. 13, cc. 63-65; AGS, leg. 1030, Matrimonio de Cosme I de Médici con Leonor de Toledo, hija del Virrey. 14 Giambullari, 1539: 3. 15 General de las cárceles napolitanas, desempeñó encargos de prestigio con Carlos V y con Felipe II. De Dios, 1945: 193-201; Hernando Sánchez, 1994: 147150; 158-173; Sirago, 2011: 77-94. 16 Niccoli, 2005: 47-69. 17 Por lo que al carteo de María Salviati se refiere, véase ASF, MaP, serie 85; Pratesi, 1909: 9-17; Pieraccini, 1947: I, 499-524; Sbrilli, 1989:175-196, Pinchera, 1990: 979-986; Milanesi, 1858: 3-40; 3-48; 1859: 3-29; 109-146; Contini y Scattigno, 2007. 18 Garin, 2008; Testaverde Matteini, 1988: 323-352. 19 Fantoni, 1994; Casini, 1996. 13 279 de madre (once hijos dados a luz en los primeros quince años de matrimonio), la Duquesa siempre le prestó apoyo al marido en los asuntos de Estado, participando en la gestión del gobierno ducal. Entre las relaciones y los intereses de Leonor muy intensos fueron aquellos relacionados con la comunidad judía (desde los tiempos del período napolitano) y con los exponentes de la Compañía de Jesús. Durante el período napolitano, Leonor estudió con la «señora doña Benvenida Abravanela, dechado de honestidad, de piedad, de prudencia, y valor»20. Además de ser la mujer de Samuel Abravanel —exponente fundamental de las comunidades judías en el Sur de Italia y propietario de un Banco en Salerno desde 152021—, Benvenida fue la preceptora de Leonor e iba muy a menudo a la corte virreinal22. Hasta el momento de la definitiva expulsión del Reino de Nápoles (1541)23, las relaciones entre la rica y poderosa familia Abravanel y el entorno de don Pedro fueron muy estrechas, total que en 1533 —cuando ya desde hace mucho tiempo serpenteaba la eventualidad de la expulsión— desde Nápoles Fernando de Alarcón escribía a Francisco de los Cobos en Madrid para recordarle que «a esta casa de los Abravaneles se les debe una gran suma de dineros que han prestado a la Corte»24. La relación económica entre el gobierno toledano y Abravanel era bastante sólida y el compromiso económico de don Samuel le garantizaba la benevolencia plena del Virrey y la cercanía con sus familiares. A pesar de eso, los ruegos dirigidos a Carlos V para alejar el fantasma de la expulsión de las comunidades judías del Sur de Italia no tuvieron éxito. El mismo Samuel Abravanel se comprometió con el gobierno napolitano económicamente con la finalidad de garantizar su permanencia en Nápoles y en las provincias25. La expulsión 20 21 22 23 24 25 Aboab, 1726²: 327. ASS, Documentos notariales, de Tauro, b. 4850, 12 de abril de 1520. Roth, 1946. Ferorelli, 1915; Milano, 1963; Abulafia, 2001. AGS, Estado, Nápoles, 1016, 33; Coniglio, 1984: 25. ASN, Sumaria, Procesos, v. 416, proc. 4826. 280 de 1541 obligó a las comunidades judías a desplazarse hacia Estados más acogedores. Leonor —que llevaba en Florencia dos años— seguía teniendo una relación muy fuerte con su antigua preceptora, doña Benvenida, lo cual la llevó a acoger a los judíos en el Ducado. La Duquesa «siempre en sus cosas se valía de la señora Benvenida que habitaba en Ferrara, á quien llamaba madre; y como á tal la trataba, y veneraba»26 y se comprometió para que Cosme asegurara su protección a los judíos salidos de Nápoles, garantizándoles que pudieran ejercer sus actividades económicas27. A Jacob, hijo de Benvenida, Cosme lo involucró en muchos de sus negocios, total que el 28 de julio de 1557 le encomendaba que pagara una deuda al duque de Ferrara de «scudi cinquemila […] ci tornerebbe comodo che voi gliele sborsasse, et li trahesse qua a noi, in chi vi tornasse più a proposito, che vi sarebbono subjto rimessi dove voi li volesse»28. Por intercesión de Leonor, a la familia Abravanel fue permitido que abriera diferentes Bancos de préstamo en el territorio toscano29, que entretuviera relaciones económicas en algunas ciudades y que ejerciera actividades usurarias. Está claro que los privilegios otorgados por Cosme (16 de junio de 1551) dependieron de la influencia decisiva de Leonor: «a tutti voi mercanti Greci, Turchi, Mori, Hebrei, Aggiumi, Armeni et Persiani, che vorrete venire a trafficare con le vostre mercanzie nella nostra ducal città di Fiorenza, o in altra città, terra, luogo, o parte del nostro amplissimo Stato, salute et ogni bene»30. Se trató, pues, de una excelente estrategia para incentivar el comercio florentino y llenar el erario estatal. 26 27 28 29 30 Aboab, 1726²: 327. Cassuto, 1965: 88-90. ASF, MdP, serie 45, c. 502a. Margulies, 1906: 147-154; Luzzati, 1985: 265-295. ASF, Privilegios Granducales, 1, c. 94b. 281 Además de las relaciones personales y de la protección otorgada a los judíos, la Duquesa defendió a los Gesuitas que, por orden de Ignacio de Loyola (1512-1556), se habían establecido en Florencia. Incluso en ese caso, Leonor gestionó personalmente el asunto. Para Ignacio, la centralidad del Ducado y la función desarrollada por Florencia y por los demás centros toscanos como «lugares» de cultura material y espiritual era «una delle preferite mete di conquista»31 para la difusión del mensaje de la Compañía que, en 1540, había logrado su oficialidad gracias a la sanción pontificia32, pudiendo obrar —esto es— con toda legitimidad en las diferentes provincias de la Christianitas. Los objetivos apostólicos de Ignacio fueron secundados por Leonor, muy sensible a la predicación y a la moral católica. En junio de 1547, cuando Jacopo (o Diego) Laínez —el sucesor de Ignacio al generalato de la Orden— llegó a Florencia con el cometido de instituir en la ciudad un Colegio jesuítico, antes que todo pidió que la familia ducal lo apoyara. Enseguida se instauró una relación de amistad con Leonor quien, hechizada por las prédicas de Laínez, decidió confiarle «la cura religiosa dei familiari»33. A partir de aquel año, la duquesa empezó a proteger vigorosamente a los Jesuitas y, en 1554, en Florencia fue instituido el Colegio —con el permiso de Cosme— que al principio fue situado en la Iglesia del siglo XIV de San Juanito34. A menudo, Jacopo Laínez se quedaba en el Ducado, y durante su estancia en febrero de 1553 «confortò gli ultimi istanti di don Pietro di Toledo, a ciò espressamente richiesto dalla duchessa»35. Además, la protección de la que gozó la Compañía de Jesús36 hacia la corte toscana se relacionaba con la necesidad de una instrucción religiosa que «portasse ordine in una 31 32 33 34 35 36 Scaduto, 1964: 578. Bula de Pablo III, 27 de septiembre de 1540, Regimini militantis ecclesiae. Scaduto, 1964: 578. Matracchi, 1999: 111-117. Scaduto, 1964: 579. Franceschini, 2004: 181-206. 282 società riottosa e non del tutto pacificata»37: se necesitaba el apoyo eclesiástico para respaldar el crecimiento del Ducado. El papel desarrollado por Leonor en las relaciones con los Jesuitas fue tan decisivo que «la Duchessa rimaneva […] la patrona del Collegio, che prima di morire dotò di un’entrata perpetua di duecento scudi»38. Tras su muerte, a la Compañía «a corte non restava che l’umore del Duca, non molto tenero verso i padri, la cui presenza in Firenze non riteneva affatto necessaria»39. Tanto en las relaciones con el mundo hebreo como en aquellas con los Jesuitas, Leonor tuvo una función fundamental, y se aplicó con desvelo para garantizar la supervivencia de ambos. LEONOR Y EL GOBIERNO DUCAL El papel de Leonor con respecto a las decisiones a tomar y a la gestión de la política ducal fue decisivo para la construcción del Estado mediceo. La nueva imagen del Ducado, las nuevas relaciones decididas por la Duquesa40 y el ceremonial basado en aquel español representaron un verdadero viraje en el sistema del patronage florentino, y contribuyeron a la formación de una identidad rigurosamente plasmada por la Duquesa. El poder político ejercido por Leonor de Toledo dependía de una serie de circunstancias nada marginales: su poderosa familia de origen, que le permitió que adquiriera una posición importante en la familia Médici41; el «potere delle emozioni»42, es decir, aquella capacidad que se basaba en un conjunto de sentimientos y valores representados por fidelidad, amor, honor y vínculos de sangre. Hacia la corte 37 38 39 40 41 42 Cavarzere, 2014: 80. Scaduto, 1974: 369. Ibídem. Palos, 2016: 165-187. Contini, 2005. Angiolini, 2009: 15-22. 283 virreinal napolitana43, Leonor había aprendido la importancia de las relaciones con hombres ilustres y poderosos, cercanos al poder imperial español que, en aquel tiempo, dominaba la política europea. Y en Florencia dignificaba aún más a la familia Médici, le garantizaba un futuro dinástico, establecía la educación y la formación de los hijos44, exportaba a Toscana un nuevo modelo cortesano. Además de los judíos y de los jesuitas, muchas damas españolas gozaron de la benevolencia de la duquesa. Entre 1540 y 1562, la huella dejada por Leonor fue inequivocable: Juana Guevara, Isabel Porto Carreo, María Solís, Isabel Pérez Del Pegna, doña Ana de Pontes, doña Porcia de Aldana, doña Maio de Ara, doña Lena Mendoza y doña Luciana Mendoza se quedaron establemente en la corte medicea45. Gracias a Leonor, el Ducado entró en la «red» de influencia del Imperio hasbúrgico: de ahí que Cosme lograra crear un Estado fuerte y, por lo general, acentrado. Los méritos de Leonor le hicieron adquirir un papel no solo supletorio y ocasional, sino también real en la gestión de la res publica, incluso gobernando sin su pareja. Dos elementos centrales nos ayudan a explicar la naturaleza del poder ejercido por Leonor: el patrimonio personal y las Regencias. Las operaciones financieras puestas en práctica por la Duquesa y las adquisiciones territoriales que fueron aumentando su patrimonio personal a lo largo de los años, dependían de una estrategia46 realizada para consolidar la política medicea y para aumentar los bienes que sus sucesores heredarían47. El poder contractual de Leonor se desprende de las fuentes archivísticas48. Las grandes propiedades adquiridas por la Duquesa eran el resultado de una estrategia y sufragaban las fluctuaciones de los bienes personales de Cosme Hernando Sánchez, 1997. Paoli, 2008. En 1550 el maestro Pasquino Bertini reportó el interés de Eleanor para el progreso de los niños en los estudios, ASF, MdP, 1176, c. 15. 45 Paoli, 2008: 79. 46 Edelstein, 2008. 47 Sobre el testamento de Leonor, ASF, MdP, f. 5922, cc. 128-131. 48 BNN, ms. X B 37, «Stato e Documenti degli acquisti fatti da Donna Eleonora di Toledo Duchessa di Fiorenza». 43 44 284 cuando ascendió al trono ducal49: el rango y las disponibilidades de Leonor garantizaron al Duque la consolidación del Estado. En 1559, la pareja Silvia e Innico Piccolomini de Aragón, marqueses de Capestrano, establecían una «convenzione con […] Eleonora di Toledo Duchessa di Fiorenza»50 para «vendere et alienare l’Isula nominata del Giglio, la Terra di Castiglion de Pescaia et le Rocchette in Mari […] per prezzo di ducati Trentadoimilia cento sessantadoi e mezzo»51. Se trataba, pues, de un gasto notable del que Leonor se hizo cargo para acrecentar el Ducado mediceo. Además, al comprar la fortaleza delle Rocchette, en el promontorio entre Castiglion della Pescaia y Punta Troia (hoy Ala), Cosme mejoraba el sistema defensivo del Ducado52. Los ingresos derivantes de los arriendos y de las contratas de los aranceles en Livorno53, de la islita de Troya y de Piombino54, los alquileres de diferentes inmuebles en Pisa55, el alquiler de por vida de Bibbona56 garantizaban a la Duquesa entradas notables, que acrecentaban el patrimonio familiar y hacían que el Estado fuera competitivo a nivel internacional57. El hecho de que Leonor gobernara el Estado en ausencia del duque era algo totalmente novedoso en el Estado florentino, y otorgaba a la Duquesa una autoridad indiscutida en la práctica de gobierno. Muy probablemente la pareja ducal compartiera esa costumbre. De hecho, el mismo Cosme otorgó a la mujer un preciso papel de «mando». Cuando el duque fue a Génova (1541-1543) para encontrarse con Carlos V y gestionar lo de la restitución de las fortalezas de Parigino, 1999: 27-114. BNN: ms., 4 v. 51 BNN, ms., 4 v. 52 Romby, 2005. 53 BNN, ms., 117 r. 54 BNN, ms., 67 r. 55 BNN, ms., 109 r. 56 BNN, ms., 121-124. 57 Sobre la herencia de los Medici, ASF, MdP, f. 642 «Inventario delle possessioni di Casa Medici in Toscana fatto da Vieri de’ Medici, Governatore delle possessioni di Pisa e Maremma, 1562». 49 50 285 Florencia y de Livorno58, confió el gobierno a la duquesa, quien «date non equivoche prove del suo talento, e della sua prudenza fu lasciata dal Marito alla direzione degl’Affari, alla testa del Consiglio di Stato con illimitate facoltà, e venne ordinato a’ Dipartimenti, che ad Essa dirigessero i consueti rapporti, e rispettassero le di lei determinazioni»59. Durante ese período de regencia60, Leonor cumplió con sus deberes, como el pago y el sustento de las tropas mediceas, y se relacionó constantemente con los exponentes del gobierno y con las instituciones ciudadanas que, por orden de Cosme, tenían que rendir cuentas a la Duquesa61. Entre 1544 y 1545, Leonor tuvo que gobernar otra vez porque, en mayo de 1544, el Duque «cadde […] malato di Febbre Quartana [e] alla Duchessa […] venne affidata la direzione de’ pubblici Affari; non breve fu il corso della di lui malattia poiché fino al 4 Febbrajo 1545 non sappiamo con sicurezza, che avesse acquistata la perfetta guarigione»62. Fue un momento muy delicado, durante el cual las incursiones turcas en el Mediterráneo habían alcanzado las costas toscanas y la flota turca había invadido la isla de Elba, el Giglio, Talamone, Porto Ercole, poniendo en peligro Orbetello63. La idea de ampliar los confines del Ducado para garantizar la defensa de la costa toscana contra el peligro otomano, provocó en Cosme «il pensiero al Principato di Piombino, e all’Isola d’Elba, ben conoscendo di quanta utilità sarebbe stato l’acquisto di quei Paesi»64. Segni, 1857: 412-413. Cantini, 1805: 134. 60 Muchas cartas demuestran las actividades de gobierno de la Duquesa: ASF, MdP, f. 653. 61 Tomas, 2015: 77. 62 Cantini, 1805: 172. 63 Mafrici, 1995: 84. 64 Cantini, 1805: 171. 58 59 286 Sin embargo, el proyecto necesitaría de algunos años más. De ahí que la pareja estuviera caracterizada por las mismas ideas acerca de la necesidad de añadir al patrimonio mediceo nuevos territorios, esto es, tenían una estrategia común. La última regencia que Cosme confió a su esposa remonta a la guerra para la conquista de Siena (1553-1555), y Leonor adquiría nuevamente los poderes del Estado65. Las decisiones políticas tomadas por la Duquesa por medio de la institución de la regencia formaban parte del programa político realizado conjuntamente por la pareja ducal: por un lado estaba Leonor, totalmente consciente de su poder; por otro lado estaba Cosme, que confiaba plenamente en su querida esposa. El poder femenino en el Ducado mediceo ya en aquella época histórica logró un alcance notable, gracias a una conyuntura favorable que garantizaba y consolidaba el papel político y económico de Leonor de Toledo. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Aboab, Imanuel (1726²), Nomologia o discursos legales, Amsterdam. Abulafia, David (2001), «Insediamenti, diaspora e tradizione ebraica: gli ebrei del Regno di Napoli da Ferdinando il Cattolico a Carlo V», Archivio Storico per le Province Napoletane, CXIX, pp. 171-198. Angiolini, Franco (2009), «Donne e potere nella Toscana medicea. Alcune considerazioni», en Marcella Aglietti y Gabriella Zarri (eds.), Modelli e strategie femminili nella vita pubblica della Toscana granducale, Pisa, ETS, pp. 15-22. Arrighi, Vanna (1993), «Eleonora di Toledo duchessa di Firenze», en Dizionario Biografico degli Italiani, XLII, pp. 437-441. Baia, Anna (1907), Leonora di Toledo, Duchessa di Firenze e di Siena, Todi, Foglietti. 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