Pandemia

Alerta máxima en Reino Unido tras una desorbitante cifra de contagios en 24 horas

Las autoridades sanitarias piden a gritos contar con la colaboración de la ciudadanía
viernes, 17 de diciembre de 2021 · 15:15

Reino Unido sigue inmersa en una interminable pesadilla conocida mundialmente como coronavirus.

La variante Ómicron se está propagando con mucha velocidad al punto tal de confirmarse 93 mil nuevos contagios en las últimas 24 horas.

Cuando el primer ministro Boris Johnson anunció su limitado plan B para combatir la ola de Ómicrom, la nueva variante del Covid, los británicos entendieron el mensaje. La gente tomó la decisión de confinarse por sí misma porque el gobierno no quería pagar el costo político de un nuevo confinamiento.

A la disyuntiva entre la salud y la economía, la resolvió la gente y no el primer ministro Boris Johnson.

El riesgo de contagiarse es mayor que la última pandemia. A partir de Navidad podrían llegar haber 1 millón de casos diarios, que desbordarán el sistema sanitario por la cantidad de infectados.

La interna del gobierno con sus diputados conservadores y partido le impedía al primer ministro adoptar un plan C para confinar y preservarlos del contagio. Los británicos decidieron autoconfinarse solos y hacer cola para conseguir la tercera dosis o “booster” para protegerse.

Lo que no dijo Boris Johnson lo afirmó Sir Chris Whitty, el jefe médico del gobierno, advirtiendo de los riesgos y la necesidad de “priorizar como socializar en Navidad” , sin prohibir las fiestas.

Una vez más los británicos entendieron que por segunda vez en 20 meses su Navidad sería solitaria, probablemente con ancianos separados de jóvenes, con máscaras, ventanas abiertas en el frio y lluvioso invierno, en una suerte de auto confinamiento.

 

La reina lideró con ejemplo

Al ejemplo lo dio la reina Isabel, cuando canceló su almuerzo pre navideño del próximo martes con su familia, en el Castillo de Windsor. Iba a ver al menos 50 huéspedes pero la soberana lo anuló porque lo consideraba riesgoso.

Tradicionalmente la familia real se reúne en Navidad en el castillo de Sandringham, en Norfolk, para el 25 de diciembre. Ese encuentro está ”bajo revisión” ahora.

Esta será su primera Navidad sin el príncipe Felipe, su esposo, que murió este año. El príncipe Carlos y Camilla, William y Kate, los duques de Cambridge, la princesa Ana, el príncipe Edward y su esposa Sophie aceptaron reducir todo contacto social como precaución, para poder verse en las fiestas junto a la soberana, frente al miedo de contagio que produce la variante Ómicron.

La reina mostró la tendencia a los británicos. Si los casos llegan a un millón diarios, por primera vez no habrá reunión en Sandringham tampoco. Pero sus hijos quieren acompañarla para Navidad. Harry y Meghan, duques de Sussex, y sus hijos permanecerán en California.

La idea de los cortesanos es que la soberana pudiera aparecer en público para desear Feliz Navidad a sus súbditos. Pero todo dependerá de la aceleración de la pandemia.

 

Golpe a la industria de la hospitalidad

Los restaurantes vieron caer sus reservas una a una. Los hoteles volvieron a perder sus clientes, cuando Francia anunció que cerraba la frontera con Gran Bretaña para preservarse del “maremoto” Ómicron.

Solo podrían viajar a Gran Bretaña desde Francia y viceversa aquellos que tengan “razones esenciales”. La única excepción son los ciudadanos de uno y otro lado afectados por el Brexit, que podrán visitar sus familiares en Francia y el reino excepcionalmente en las fiestas. Pero no podrán hacer viajes profesionales ni turísticos.

Los pasajes de los aviones, trenes y ferries hacia Francia se vendieron en horas tras el anuncio del cierre de fronteras, antes de que comience en la noche del viernes.

Los pasajes de los aviones, trenes y ferries hacia Francia se vendieron en horas tras el anuncio del cierre de fronteras. Foto: AP

Miles de británicos expatriados, que pensaban recibir en Francia a sus familiares británicos, vieron sus planes arruinados.

Las compañías de sky informaron que las reservas para Navidad eran “sin precedentes”. Comenzaron a recibir cancelaciones inmediatamente, en otro masivo mazazo sobre la industria turística.

 

Familias confundidas y separadas

La misma confusión que afecta a la Familia Real ante las fiestas sumerge a las familias británicas. Miles cancelaron sus planes de viaje al sol, y a una comida navideña en familia en restaurantes y pubs del reino. La industria de la hospitalidad es la que más está sufriendo esta crisis sanitaria.

El riesgo es permanecer en un mismo lugar con extraños, que no conocen su cadena de contactos, y frente a una variante altamente transmisible.

Sean y Jen, un diseñador gráfico y una ingeniera nuclear, decidieron alquilar una casa en Gales para pasar la Navidad en familia, con sus primas y sobrinos.

“Estos planes están en duda ahora porque Gales ha puesto restricciones y presumimos que Gran Bretaña va a pasar a un plan C abruptamente si aumenta el nivel de contagios. Decidimos anoche anular el alquiler y esperamos que el seguro nos devuelva el monto que invertimos. Es frustrante porque las condiciones cambian todo el tiempo. Nadie sabe que puede o no hacer. Es un día a día”, contó Sean desde Manchester.

Neal ha cumplido 90 años y quiere pasar las fiestas en su casa de vacaciones de Argyll en Escocia. Sobre un loch remoto y paradisíaco, el temor de su familia es que la pandemia arrase y ellos están a cuatro horas de un hospital. Escocia tiene restricciones severas en estas horas ante el aumento de la nueva variante.

 

Suspenden teatro, fútbol y rugby

Solo esta semana se han suspendido producciones musicales y teatrales en el West End de Londres, conciertos, partidos de fútbol y de rugby, todos pospuestos a causa de la nueva variante.

Los partidos de rugby de este fin de semana entre clubs británicos y franceses como parte del Heineken Champion Club fueron los últimos eventos cancelados.

Nueve matches de la primera Liga de futbol han sido pospuestos esta semana, cinco este fin de semana. La Primera Liga trata de cumplir con su calendario hasta que la seguridad lo haga posible.Los jugadores resisten vacunarse.El 25 por ciento de los futbolistas no quieren ser vacunados en la Primera Liga.

Hamilton, la producción en el West End londinense, fue forzado a bajar la cortina temporariamente por su tercera noche, a causa de un debate por las ausencias que provoca el Covid.

Pero también se han cancelado las performances de Cabaret y Kit Kat Club, El rey León en el Teatro Lyceum y La Comedia de Errores en el Barbican por The Royal Shakespeare Company.

Los conciertos también fueron cancelados, en una industria duramente afectada los últimos 20 meses.

Los hospitales han comenzado a suspender sus operaciones porque el personal está infectado con la nueva variante del Covid.El Ómicron se estaba duplicando en dos días en varias regiones del país.

 

¿Restricciones después de Navidad?

La necesidad de mayores restricciones va a ser decidida por el gobierno aparentemente después de Navidad, cuando será el pico de la crisis. Esperan poder postergar las restricciones hasta después del 25 de diciembre para no destruir oficialmente la fiesta a los británicos por segunda vez.Las cifras exactas del Ómicron estarán listas para la primera semana de enero.

El gobierno se encuentra bajo presión de los científicos para adoptar inmediatas medidas para limitar el contagio de la variante Ómicron. Muchos de ellos reclaman “un limitado confinamiento “ para salvar el servicio de salud y la misma Navidad.

Al mismo tiempo reconocen que ellos no saben exactamente detalles de la variante para definir como puede ser la situación hospitalaria en cuatro semanas y cuál será el efecto real de la tercera dosis de vacuna.

 

Fuente: Clarín

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