BILL EVANS SAXOFONISTA NORTEAMERICANO DE JAZZ "Trato de hacer algo atrevido y aventajado, me aburre lo fácil" | País Vasco | EL PAÍS
Entrevista:

BILL EVANS SAXOFONISTA NORTEAMERICANO DE JAZZ "Trato de hacer algo atrevido y aventajado, me aburre lo fácil"

A pesar de que aún tiene por delante muchos años para demostrar su talento y acumular virtudes, Bill Evans (Clarendon Hills, Illinois, 1958) está ya considerado como uno de los grandes nombres del jazz. Buena parte de esa reputación la adquirió acompañando durante años a figuras de la talla de Miles Davis, John McLaughlin y Herbie Hancock, pero ha sido capaz de ratificarla con los diez elepés que ha editado en solitario. El próximo domingo (21.00) presenta en el Kafe Antzokia de Bilbao Touch (Esc Records), amalgama de jazz y funk que él gusta de llamar groove melódico. Es la última creación de un jazzman innovador, sofisticado y arriesgado que en el pasado ha flirteado incluso con el hip hop. Pregunta. ¿Satisfecho con Touch?

Respuesta. Tremendamente satisfecho. Cada compacto que grabo captura el estado en el cual estoy en ese momento, y en este caso trataba de escribir al unísono todas las melodías que confluían en mi punto de vista musical.

P. ¿Por qué empuñó el saxofón una vez que comenzaba a dominar el piano?

R. Comencé a tocar el piano con cinco años y me pareció algo natural continuar tocándolo y añadir el saxofón cuando contaba con 11. Me gusta el saxo porque tiene cualidades similares a la voz humana. Es muy expresivo.

P. Tras 20 años en el negocio, ¿admira a algún músico?

R. A cualquiera que haya convertido su música en su modo de vida, a cualquiera que no intenta ser nadie más que él mismo.

P. ¿Fue Miles Davis su mejor maestro?

R. Realmente, he aprendido de todos los músicos con los que he tocado, no solo de Miles; De John McLaughlin, de Herbie Hancock... Nunca he estado más influido por un músico que por otro. Miles me enseñó a ser yo mismo, por eso mi mayor influencia es una buena canción y el objetivo de mi carrera es que mi audiencia me acepte por mi música. Aún trato de hacer algo diferente, atrevido y aventajado. Es mi personalidad, me aburre lo fácil.

P. ¿Le aburren los músicos que tocan jazz clásico?

R. El jazz clásico fue innovador hace cincuenta años, no ahora, pero no es aburrido si se toca a gran nivel. Es la base para todos los músicos de jazz a la hora de forjar su estilo. Incluso yo vengo de ahí, es la música que he dejado atrás. De hecho, todavía toco el mismo saxofón con el que empecé, sin importar el tipo de música que la banda esté tocando detrás de mí.

P. ¿Qué opina del acid jazz, cree que ha sido la mayor revolución que ha vivido el jazz, al menos recientemente?

R. Yo comencé experimentando con el acid jazz antes de que se llamara así. Todo el mundo fue seducido por él porque el jazz necesitaba desesperadamente una renovación, y ésta llegó con la fusión de jazz y hip hop. Pero, desafortunadamente, hay demasiada gente editando acid jazz del malo y el género ha perdido interés. Pero yo disfruté apoyándome en un rapper por una temporada. Para mí esa es la definición de jazz: experimentar con algo que pueda añadir algo nuevo al jazz.

P. ¿Es su mayor desilusión no haber vivido los años dorados del jazz?

R. Para mí, como músico, no hay grandes decepciones. Me siento muy afortunado por hacer lo que hago. Además, los años noventa también son buenos tiempos para el jazz, excepto en Estados Unidos. Allí la música se crea en función de la radio, y así resulta aburrida y nada creativa. Tienen miedo de ser creativos.

P. En el apartado de agradecimientos de Touch afirma que sus padres han sido siempre una fuente de inspiración. ¿Han sido la mayor?

R. Sí, mi madre y mi padre siempre han sido mi principal inspiración. Mi padre murió el pasado mes de abril y sé que aquello ha afectado al modo en el que compongo mi música y a mi forma de ver la vida. Debes escribir la música en la cual crees, porque puede llegar a ser lo único que tengas. La vida es corta.

P. ¿Qué proyectos tiene en mente?

R. Tocar por Europa y Japón con mi banda: teclado, bajo, batería y guitarra. Son algunos de los mejores músicos de Nueva York. Tocamos canciones de los últimos cinco compactos, es un espectáculo muy intenso, con mucha energía y gusto. Después, compondré un nuevo disco. ¿Con qué tipo de música? No tengo ni idea. Haré lo que se me ocurra en ese momento.

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