25 años sin Lady Di: La princesa del pueblo en los Windsor
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25 años sin Lady Di: la princesa que batió récords

  • En el 25º aniversario de su muerte, repasamos los momentos clave que forjaron un mito: de Diana Spencer a princesa de Gales
  • RTVE recuerda a Lady Di en el 25º aniversario de su muerte

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Lady Di: 5 momentos 'imperdibles' de la eterna 'rosa de Inglaterra'

Un cuarto de siglo después de su trágica muerte, la leyenda de Diana no sólo no se ha borrado, sino que se ha ido ‘agrandando’ con el paso de los años. Recopilamos en este vídeo cinco momentos clave de su vida

1. Destinada a la Casa de Windsor

El 1 de julio de 1961 nacía en Sandringham (Reino Unido) una princesa. Diana Spencer era la cuarta de cinco hermanos, acomodados en una familia de la aristocracia británica. De pequeña siempre quiso ser bailarina, pero el destino tenía otro camino preparado para ella: formar parte de la Casa de WindsorSu conexión con la realeza comenzó mucho antes de que ella naciera: su abuela Ruth Fermoy era una de las ‘damas de honor’ de la Reina Madre, Isabel Bowls-Lyon, esposa del rey Jorge VI y madre de la actual reina de Inglaterra, Isabel II. Lejos de lo que se pueda imaginar, no fue dama de honor en su enlace nupcial. Las damas de honor, en la realeza, son un grupo reducido de mujeres muy cercanas a la reina. La sirven exclusivamente a ella y son sus grandes confidentes. Fermoy era una de las íntimas amigas de la Reina Madre.

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Más conocida como Lady Di, no se convirtió en “lady” hasta 1975, cuando su padre John Spencer heredó el título de conde. Dos años más tarde, una joven Diana de 16 años conoció a Carlos de Inglaterra. Fue un encuentro casual, el príncipe heredero fue a cazar con la que entonces era su novia, Sarah Spencer, hermana mayor de Diana. La que parecía candidata a reina acabó convirtiéndose en Cupido y los presentó de forma oficial. Un noviazgo fugaz, de seis meses, fue suficiente para que los Windsor se dieran cuenta de que era la indicada. El 24 de febrero de 1981 anunciaban su compromiso. Diana aparecía, por primera vez frente a las cámaras, con un anillo que su futuro esposo escogió entre los modelos de un catálogo de la joyería Garrard. Una decisión muy criticada porque se consideraba que la futura reina debía portar una pieza exclusiva.

El heredero tenía a su princesa. “¿Estáis enamorados?”, les preguntaba el periodista aquel día. “¡Por supuesto!”, exclamaba Diana, precipitándose a responder antes que su prometido. “Lo que sea que signifique estar enamorados”, contestó él. Dos respuestas muy diferentes para una pregunta que parecía estar clara.

2. Boda de récord

Era miércoles, pero era festivo en Reino Unido y nadie quería perdérselo: 600.000 británicos ocuparon las calles para ‘pescar’ cualquier detalle del evento más esperado del año, la boda de Carlos y Diana. El 29 de julio de 1981 salió el sol para hacer brillar a los novios, los protagonistas de un enlace de récords.

A la ceremonia, que se celebraba en la Catedral de San Pablo de Londres, asistieron 2.500 invitados. Los que no tenían invitación, quisieron seguir la ceremonia por televisión, un total de 750 millones vieron cómo el príncipe de Gales y Diana se daban el sí quiero.

El gran protagonista del enlace fue el vestido, confeccionado por el matrimonio de diseñadores David y Elizabeth Emmanuel. Un total de 10.000 perlas, una cola de casi ocho metros (7,6 en concreto) y sus mangas abullonadas eclipsaron a todos los asistentes.

Los nervios jugaron malas pasadas a los novios. Diana se confundió en sus votos y ‘rebautizó’ a su marido, al que llamó “Philip Charles Arthur George” en lugar de “Charles Philip Arthur George”. Carlos, por su parte, olvidó besarla y juntos sellaron el comienzo de una tradición: el beso en el balcón de Buckingham.

Sólo la presencia de alguien podría truncar este día especial: entre los presentes, estaba Camilla Parker-Bowles, la mujer que, realmente, ocupaba el corazón de Carlos.

3. Matrimonio de tres

El presunto cuento de hadas, que ya venía roto de casa, estalló por los aires. En 1992, Diana y Carlos ya estaban separados de facto y el príncipe Carlos dejaba de disimular su amor por Camilla. Una situación insostenible para ambos: en 1994, el príncipe de Gales reconocía en una entrevista para un documental que había sido infiel a Diana. Aunque no dijo con quién, todo el mundo sabía de quién hablaba.

El 20 de noviembre de 1995, llegaba su momento. Martin Bashir, el periodista de la BBC, se sentaba frente a la princesa para entrevistarla. “Éramos tres en este matrimonio. Y eso ya es multitud”. Sus declaraciones incendiaron el Palacio de Buckingham y precipitaron, de alguna manera, el divorcio de forma oficial. Llegaría un año más tarde.

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La polémica exclusiva coleó por las palabras de Lady Di. No tuvo reparo en hablar sobre sus problemas de salud mental y cuestionar a la Familia Real Británica. Veintiséis años después, la cadena pública tuvo que pedir perdón después de que una investigación determinara que el periodista falsificó documentos y engañó a la princesa.

Con el 'vestido de la venganza', Lady Di se desprendió de la corona. Dos hijosWilliam y Harry, y once años después, el “amor” terminaba para ellos. Una de sus tartas nupciales corrió una suerte diferente: 40 años después de casarse, permanecía intacta. Era tan bueno su estado que decidieron subastarlo, obteniendo 2.180 euros por él. 

4. Icono mundial

Diana fue transformando su estilo a medida que estaba más lejos de la monarquía británica. Se convirtió en la primera ‘it girl’ de Reino Unido, poniendo de moda outfits tan imitados como sudaderas oversize y mallas de ciclista. Pero, sin lugar a dudas, lo más ansiado era su guardarropa inalcanzable. O casi inalcanzable. Su incansable vocación de ayudar a los demás la llevó a subastar sus 79 vestidos más icónicos. Los beneficios de la subasta fueron a parar a organizaciones benéficas que luchaban contra el cáncer y contra el SIDA.

Todo lo que ella tocaba se convertía ‘en oro’. Veinticinco años después de su muerte, su mítico coche Ford Escort RS seguía siendo igual de deseado. La puja por el coche que condujo la princesa se inició en 120.000 euros y consiguió venderse por más de 800.000.

Lady Di se rodeó de rostros conocidos en cada evento y su círculo más íntimo estaba formado por personas tan reconocidas como Elton John o Freddie Mercury. Pese a frecuentar todo tipo de fiestas, ella prefería invertir su tiempo libre en ayudar a los colectivos más vulnerables.

5. Eterna 'rosa de Inglaterra'

Diana estaba viviendo su propia vida, lejos de los corsés reales. Era como su segunda oportunidad. Pero, el 31 de agosto de 1997, sus planes se truncaron. La ‘Ciudad de la Luz’ se apagó con su muerte en un accidente de tráfico. Spencer viajaba con su entonces pareja, el multimillonario Doddi Al-Fayed y su chófer. Los tres fallecieron cuando huían de los paparazzi que los perseguían en el túnel del Alma de París.

Reino Unido perdía a ‘su princesa del pueblo’. Un total de 32 millones de británicos vieron el funeral por televisión, cifras alcanzadas, por ejemplo, en el funeral de Michael Jackson.

Su íntimo amigo Elton John reescribió 'Candle in the wind', originalmente dedicada a Marilyn Monroe. Se convirtió en el segundo sencillo más vendido del mundo y en un emblema. Esta es ya su canción para la posteridad.

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