(PDF) Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Vida, obra y legado del Príncipe Consorte del Reino Unido | Daniel Pedrero Rosón - Academia.edu
ALBERTO DE SAJONIA-COBURGO-GOTHA Vida, obra y legado del Príncipe Consorte del Reino Unido Daniel Pedrero Rosón Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha es uno de tantos personajes históricos que han ido quedando en el olvido, en el rincón apartado de la Historia, eclipsados por otros con más relevancia e importancia. Alberto, que al fin y al cabo era la cabeza pensante del matrimonio real inglés, ha sido relegado de la historia a pesar de todas las importantes mejoras y acciones que hizo en la isla británica a lo largo de su corta pero intensa vida. Logró cambiar el concepto tradicional de monarquía y consiguió que fuera querida por su pueblo en una época donde el anarquismo, las insurrecciones y los movimientos populares estaban a la orden del día en las naciones europeas. El no haber sido rey le brindó la oportunidad de Retrato de Alberto pintado en 1842 poder dedicarse al mecenazgo y las causas por Franz Xaver Winterhalter humanitarias en una época donde la realeza solo aspiraba a mantener su puesto y seguir disfrutando de sus privilegios a costa del pueblo. Esta es la historia de un hombre que pudo haber hecho mucho más de lo que hizo pero que murió demasiado pronto. La historia de un hombre que, si no hubiera sido por su papel, posiblemente la sociedad inglesa, e incluso la europea, no serían como hoy en día las conocemos. INFANCIA Y JUVENTUD Francisco Alberto Augusto Carlos Manuel de Sajonia-Coburgo-Gotha nació en el castillo de Rosenau, situado en el antiguo ducado de Sajonia-Coburgo (actualmente Estado federado de Baviera, Alemania), el 26 de agosto de 1819. Fue el segundo hijo del matrimonio formado por el duque y príncipe soberano de los Ducados Ernestinos, Ernesto III de Sajonia- 1 Coburgo-Saalfeld y I de Sajonia-Coburgo-Gotha, y de la princesa Luisa de Sajonia-Gotha- Altenburgo1, única hija del duque y príncipe soberano de los Ducados Ernestinos, Augusto de Sajonia-Gotha-Altenburgo. Se podría decir que la infancia de Alberto y Ernesto, su hermano mayor, no es que fuera muy agradable. El duque Ernesto le fue infiel a su esposa en innumerables ocasiones, hechos que ocasionaron que ella actuara de igual forma. Como dijo el biógrafo Lytton Strachey: "La corte ducal no se destacaba por la rigurosidad de su moral; el duque era un hombre de galantería, y la duquesa siguió el ejemplo de su marido. Hubo escándalos: uno de los camaradas de la corte, un encantador y se habló de un hombre cultivado de ascendencia judía; finalmente hubo una separación, seguida de un Retrato de Alberto (izquierda) con su madre, Luisa, y su hermano, Ernesto, divorcio"2. Dicha separación llegó en 1824 pintado entre 1823-24 por Ludwig Döll acaecida por el adulterio de la princesa Luisa con el oficial del ejército Alexander von Hanstein. Solo se conoció este caso de parte de la princesa y fue el citado en la petición de divorcio3. La princesa Luisa fue exiliada de la corte y se mudó a St. Wendel, donde el duque pudo tenerla controlada hasta el divorcio definitivo, ocurrido en 1826. Dicho divorcio se aceptó con la condición de que Luisa no pudiera tener contacto nunca más con sus hijos. Murió en 1831, de cáncer, a los 30 años de edad4. Al año siguiente el duque contrajo segundas nupcias con María de Wurtemberg, su sobrina5. Muchos años más tarde se puso en duda, tanto en Coburgo como en Londres, la paternidad del duque hacia su hijo Alberto, ya que se oían ciertos rumores de que en realidad el padre del futuro Príncipe Consorte del Reino Unido era el Chamberlán de la corte del duque, el barón judío von Meyern. Es así como, en 1921, un tal M.L.W. Foss publicó en 1 WEINTRAUB (1997:20) 2 STRACHEY (2019: 114) 3 JAMES (2017:30-31) 4 WEINTRAUB (1997:25-28) 5 WEINTRAUB (1997:40-41) 2 Berlín un trabajo antisemita donde se describía al príncipe como medio judío6. Pero todo fue eso, un rumor del cual nunca se ha llegado a saber la verdad. Al poco de nacer, Alberto se convirtió en el hijo predilecto de la princesa Luisa, pasando por encima de Ernesto, el primogénito. El futuro tutor de Alberto, Christoph Florschütz, escribiría más tarde: “Dotado de cualidades brillantes, guapo, inteligente e ingenioso, poseedor de elocuencia y de una imaginación viva y ferviente, la duquesa Luisa carecía de las cualidades esenciales de una madre. No intentó ocultar que Alberto era su hijo favorito. Era guapo y tenía un parecido con ella misma. Él era, de hecho, su orgullo y gloria”7. Ya desde su infancia, por deseo familiar, Alberto estaba destinado a ser el esposo de la futura reina de Inglaterra. Era la propia abuela de Alberto, la duquesa viuda, la que intermediaba, mediante correspondencia epistolar con la duquesa de Kent, la princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld (su hija), para hacer ver lo guapo e inteligente que era su nieto8. A la edad de cuatro años Alberto ya fue sometido bajo las enseñanzas de Her Christoph Florschütz9, su nuevo tutor junto al de su hermano Ernesto. Alberto era un muchacho algo sensible, y así nos lo muestra él mismo en diferentes escritos en su diario personal de 1825 donde hace referencia a cuando lloraba, el por qué y lo que le pasaba después. Fue también, durante su infancia, una persona muy tímida, reservado con los que no conocía, y muy reacio a recibir visitas de extraños. En cambio, con aquellos que conocía, era pura amabilidad y alegría10. A medida que iba creciendo era más notorio el hecho de que no había salido precisamente a su padre. Tal y como dice Strachey: “ya fuera por la especial manera como había sido educado, o por más fundamentales motivos de su idiosincrasia, el caso es que sentía marcado desafecto por el sexo opuesto. En un baile de niños, cuando tenía cinco años, lloró de disgusto y rabia porque le pusieron delante de una niña para que bailase con ella; y aunque más tarde logró disimular mejor tal sentimiento, este subsistió”11. 6 JAMES (2017:30) 7 JAMES (2017:33-34) 8 JAMES (2017:34) 9 JAMES (2017:35) 10 JAMES (2017:37-38) 11 STRACHEY (2019:115) 3 Aunque el mismo Alberto admitió que tuvo una infancia feliz, no hay que olvidar que hubo periodos de soledad (cuando su padre se marchaba de viaje) y de infelicidad, aunque él y su hermano siempre se hacían lado y las abuelas siempre estaban pendientes de ellos. Tanto es así que el biógrafo Robert Rhodes James no entiende el porqué se hace referencia únicamente a una infancia infeliz en las diferentes biografías de la reina Victoria cuando el propio Alberto afirmaba que su infancia fue placentera12. Grabado de Alberto por Carl Mayer En el año 1832, con trece años de edad, cerca de 1835 Alberto y su hermano Ernesto visitaron al recién coronado rey de los belgas, su tío Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Saalfeld13. Leopoldo fue uno de los que más influyó en que años después Alberto se casara con la reina Victoria. A la edad de catorce años Alberto elaboró su propio programa de trabajo14, el cual se expone a continuación: - De 6 a 7 de la mañana: Traducciones del francés - De 7 a 8 de la mañana: Repetición y preparación en Historia - De 8 a 9 de la mañana: Historia Moderna - De 10 a 11 de la mañana: Ovidio - De 11 de la mañana a 12 del mediodía: Inglés - De 12 del mediodía a 1 de la tarde: Matemáticas - De 6 a 7 de la tarde: Francés - De 7 a 8 de la tarde: Composición latina La educación de Alberto fue incisiva en idiomas, historia, ciencias naturales y música, y con menos importancia en las matemáticas y los clásicos. El entrenamiento físico también 12 JAMES (2017:39) 13 JAMES (2017:40) 14 JAMES (2017:40) 4 fue muy importante en su formación, ya que la franja horaria que va de la 1 a las 6 de la tarde iba destinada a actividades al aire libre15. En el año 1836 Leopoldo decidió hacer una visita a Coburgo, junto con Stockmar (hombre de confianza desde su matrimonio con la princesa Carlota Augusta de Hannover), para valorar el desarrollo de Alberto y la posible “contaminación” moral e intelectual que podría haber causado el duque Ernesto sobre él. Ambos pudieron comprobar como claramente Alberto no había salido a su padre, aunque en ese momento no se encontraba del todo desarrollado16. Stockmar hizo una valoración sobre Alberto que dice así: “Es un joven apuesto que, para su edad, tiene un desarrollo tolerable, con características agradables y llamativas; y quien, si nada interfiere con su progreso, probablemente en unos años será un hombre bien formado con un porte agradable, simple y distinguido. Externamente, por lo tanto, tiene todo lo atractivo para las mujeres, y posee todas las cualidades que encuentran agradables en todo momento y en todos los países. También puede considerarse como una circunstancia afortunada que ya tenga un cierto Retrato de un joven Alberto de artista aspecto inglés sobre él […]. desconocido Se dice que es prudente, cauteloso y que ya está muy bien informado. Todo esto, sin embargo, no es suficiente. No solo debe tener una gran capacidad, sino una verdadera ambición y una gran fuerza de voluntad. Para seguir una carrera política tan difícil, toda una vida requiere más que energía e inclinación, exige también ese estado de ánimo serio que está listo por sí solo para sacrificar el mero placer por la utilidad real. Si simplemente satisfacer una de las posiciones más influyentes en Europa no lo satisface, con qué frecuencia se sentirá tentado a lamentar lo que ha emprendido. Si no lo considera, desde el principio, como una tarea seria y 15 JAMES (2017:40-41) 16 JAMES (2017:49-50) 5 responsable sobre el cumplimiento del cual depende su honor y felicidad, no es probable que tenga éxito”17. De lo que se puede extraer entre la opinión elogiadora de Florschütz y la opinión severa de Stockmar, nos queda un Alberto de diecisiete años talentoso y atractivo pero reservado e inmaduro. A los diecisiete años Alberto empezó a estudiar literatura y filosofía alemana, llegando a escribir un ensayo sobre las modalidades de pensamiento de los germanos y un Bosquejo de la Historia de la Civilización Alemana18. Fue en mayo de 1836 cuando Alberto y Ernesto, junto con el duque, viajaron a Inglaterra con la pretensión de que Alberto y Victoria se conocieran personalmente. Victoria dejó anotada en su diario, con fecha del 18 de mayo, la visita de sus primos. Esta dice así: “A las dos y cuarto bajamos al salón para recibir a mi tío Ernesto, duque de Sajonia- Coburgo-Gotha, y mis primos, Ernesto y Alberto, sus hijos. Mi tío estuvo aquí, ahora hace cinco años, y se ve extremadamente bien. Ernesto es tan alto como Fernando y Augusto (otros primos de Victoria); tiene el pelo oscuro y finos ojos y cejas, pero la nariz y la boca no son buenas; tiene una expresión honesta e inteligente muy amable en su semblante, y tiene una muy buena figura. Alberto, que es tan alto como Ernesto, pero más fuerte, es extremadamente guapo; su cabello es casi del mismo color que el mío; sus ojos son grandes y azules, y tiene una nariz hermosa y una boca muy dulce con dientes finos; pero el encanto de su semblante es su expresión, que es de lo más encantador; es a la vez lleno de bondad y dulzura, y muy inteligente”19. Alberto, a diferencia de su prima-hermana, no anotó en su diario (o bien no se conserva) la reacción al ver a la que sería su futura esposa. Eso sí, según se puede extraer de las cartas que enviaba a la familia durante su estancia en la isla inglesa, vemos que precisamente una buena impresión del país no se llevó. Mareos, fiebres, climas, formas de vida, horarios intempestivos, vida social, etc20. Vamos, ni punto de comparación con lo que ya estaba acostumbrado viviendo en el Castillo de Rosenau. 17 JAMES (2017:49-51) 18 STRACHEY (2019: 116) 19 JAMES (2017:53-54) 20 JAMES (2017:54) 6 Más tarde, en unas memorias personales, el príncipe Alberto afirmó que, con la edad de diecisiete años, Victoria y él estaban “muy satisfechos el uno con el otro, pero ni una palabra referente al futuro pasó entre nosotros”. Victoria escribió a su tío Leopoldo después de la marcha de Ernesto y Alberto, confirmándole que aceptaba a Alberto como esposo, pero no en un futuro cercano, dejando ver que no se consideraba comprometida con él21. Después de su etapa formativa en Rosenau, Alberto pasó diez meses en Bruselas bajo la tutorización del Barón von Wiechmann, que lo preparó para su entrada en la Universidad de Bonn. Entre otros de sus formadores se puede destacar al matemático Adolphe Quetelet y al reverendo William Dury22. En abril de 1837 ingresó en la Universidad de Bonn, donde estudió derecho, economía política, filosofía e historia del arte. Hizo un especial progreso en la música, de la cual era un apasionado y habiendo demostrado tiempo atrás su talento como compositor. A pesar de haber sido Litografía del Príncipe Alberto de una persona débil en su infancia, en la universidad artista desconocido Alberto destacó en la esgrima y en la equitación23. Tanto es así que incluso ganó un concurso universitario de esgrima24. Sin duda, la estancia en la Universidad de Bonn fue uno de los periodos más felices para Alberto. Después de la muerte del rey Guillermo, el día 20 de junio de 1837, Victoria subió al trono como la nueva reina de Inglaterra. Desde entonces, una serie de rumores especulativos referentes al compromiso entre la reina Victoria y Alberto fueron esparciéndose como una plaga. Es a raíz de esto que Leopoldo aconseja a Alberto que 21 JAMES (2017:56-57) 22 JAMES (2017:58-59) 23 WEINTRAUB (1997:60-62) 24 JAMES (2017:59-60) 7 marche de gira a Suiza e Italia, durante una temporada, para así desviar la especulación25. Durante el viaje, Alberto hizo un álbum de recortes que más tarde enviaría a Victoria26. Con dieciocho años Alberto no deseaba casarse aún con Victoria. De hecho, ni ella lo deseaba. Aun así, Leopoldo seguía en sus trece y poco a poco iba maquinando como hacer que los dos primos acabaran contrayendo matrimonio. Si que es cierto, pero, que Leopoldo recomendó a Alberto que, al menos, pospusiera la idea del matrimonio durante tres años a causa de su aún pronta juventud. Pero lo que Alberto temía era que, después de esperar tres años, la reina perdiera interés en su persona, poniéndolo así en ridículo27. Para desgracia de Alberto llegó la separación de su hermano, el cual fue destinado para el entrenamiento militar. En una carta de Alberto escrita a Ernesto nada más marcharse, le dijo así: “No te puedes imaginar lo vacío que estoy desde que te fuiste. Sentí un nudo en la garganta y fue solo con dificultad que pude ocultar las lágrimas. Es la primera separación, y no será la última. Pero me consuelo con el viejo dicho: “Debe haber un valle entre dos colinas”28. El viaje que Alberto realizó a Florencia le dejó fascinado, tanto en galerías de arte como en vida social. Lo que no le gustó fue la ciudad de Roma, de la que afirmó que, si no fuese por alguno de sus palacios, tanto podía encontrarse ahí como en cualquier ciudad alemana. Tuvo incluso una audiencia con el Papa Gregorio XVI en la cual se permitió corregirle cuando hablaban de las influencias artísticas de los griegos y los romanos. El Papa afirmó que los griegos se influenciaron de los etruscos, mientras que Alberto insistió en que de quien en realidad se influenciaron fue de los egipcios29. PROPOSICIÓN MATRIMONIAL Poco después del regreso de Alberto a Coburgo se organizó una nueva visita a Inglaterra para que los dos primos volvieran a verse después de tres años. El rey Leopoldo 25 JAMES (2017:60-61) 26 JAMES (2017:61) 27 JAMES (2017:61-62) 28 JAMES (2017:63) 29 STRACHEY (2019:119) 8 lo había estado planeando todo detalladamente para que Alberto y Ernesto viajaran a Inglaterra en octubre de 183930. Alberto y Ernesto llegaron al Castillo de Windsor el día diez de octubre, con un temporal que dejaba mucho que desear y sin su equipaje, que había sido extraviado por el camino. Fue tal la impresión que le causó a Victoria ver a su primo después de tres años que, según Robert Rhodes James, “nadie en Windsor tenía ninguna duda de que se había enamorado profundamente”31. En esta ocasión Victoria elogiaba aún más la belleza de Alberto que cuando ocurrió el primer encuentro, y eso se puede ver en la entrada de su diario del día 11 de octubre donde escribió que “Alberto es realmente y extremadamente guapo, con hermosos ojos azules, una nariz exquisita y una boca tan bonita y delicada, con un bigote muy ligero y una figura hermosa, ancha en los hombros y fina de cintura”32. El día 14 de octubre Victoria estaba completamente decidida en cuanto a su matrimonio con Alberto, a la cual el primer ministro, Lord Melbourne, instó a que se casara y juntos planearon los preparativos33. La reina le propuso matrimonio a Alberto al día siguiente, el 15 de octubre de 183934. A pesar de que el biógrafo Strachey afirmó, en su estudio sobre la reina Victoria, que Alberto no estaba enamorado de ella, Rhodes James vio a un Alberto tímido y turbado por el extremo cariño que sentía la reina Victoria hacia él, y sus contemporáneos confirmaron que el corazón de Alberto “había sido profundamente tocado”35. Para Strachey, afecto y gratitud eran las reacciones que sentía Alberto hacia su prima, y una sensación de ambición que nunca antes había conocido36. Él estaba convencido de que la posición que le iba a tocar no la iba a aprovechar para darse el gusto, como dijo Strachey, sino para hacer el bien. Tal y como él pensaba: “Tenía que ser noble, varonil y principesco en todas las cosas; vivir 30 WEINTRAUB (1997:77-81) 31 JAMES (2017:89-90) 32 JAMES (2017:90) 33 JAMES (2017:90) 34 WEINTRAUB (1997:77-81) 35 JAMES (2017:90-91) 36 STRACHEY (2019: 121) 9 sacrificándose en beneficio de su nuevo país; emplear todo su poder y esfuerzo para un gran fin: el de promover el bienestar de multitud de sus semejantes”37. El día 15 de octubre Alberto se encontraba cazando con su hermano38. Regresó al palacio hacia el mediodía y fue entonces cuando se le convocó a una audiencia privada, a solas, en los aposentos de la reina Victoria. Del diario de la reina podemos extraer el siguiente párrafo: “Le dije que pensaba que debía ser consciente de por qué deseaba que ellos (los hermanos) vinieran aquí, y que me haría muy feliz si aceptaba lo que deseaba (casarme); nos abrazamos y él fue tan amable, tan cariñoso; ¡Oh! ¡Sentir que era, y soy Escena de la reina Victoria proponiéndole amada por un ángel como Alberto matrimonio al príncipe Alberto en 1839. fue un deleite demasiado grande para describirlo! Él es la perfección, perfección en todos los sentidos, en belleza, en todo. Le dije que no era digna de él y le besé su querida mano. Dijo que estaría muy feliz y sentí que era el momento más feliz de toda mi vida. Como me esforzaré por hacerle sentir lo menos posible el gran sacrificio que ha hecho… Me siento la más feliz de los seres humanos”39. Alberto, aunque feliz por la proposición, se encontraba también preocupado por lo que le iba a deparar el futuro. En palabras de Alberto: “Mi posición futura tendrá sus lados oscuros y el cielo no siempre será azul y brillante. Mi futuro es alto, pero también está lleno de espinas”40. 37 STRACHEY (2019: 121) 38 MORRIS (1901) 39 JAMES (2017:90-91) 40 JAMES (2017:91) 10 Al día siguiente del compromiso, Alberto escribió una carta a Stockmar que dice así: “Hoy te escribo en uno de los días más felices de mi vida para enviarte las noticias más alegres posibles. Ayer, en una audiencia privada, V. declaró su amor por mí y me ofreció su mano, que tomé en ambas mías. Ella es tan buena y amable conmigo que apenas puedo creer que tal afecto sea mío. Sé que participas en toda mi felicidad, y así puedo derramar mi corazón hacia ti. Por el momento, el evento permanecerá en secreto y se anunciará a la nación antes de ser comunicado a cualquier otra persona, en la reunión del Parlamento […] Victoria desea que la boda se celebre a principios de febrero, a lo que acepté con gusto, ya que las relaciones entre una pareja comprometida, cuando el hecho es de propiedad pública, a menudo pueden parecer incoherentes […]”41. Durante el mes siguiente los Coburgo se quedaron en Windsor42, y Victoria y Alberto solo vivían el uno para el otro, hasta tal punto de que la reina tuvo que disculparse ante Lord Melbourne por apenas prestarle atención a él43 de lo ocupada que estaba con su prometido. La intención de Victoria de casarse fue declarada formalmente ante el Consejo Privado el 23 de noviembre44. Después de leer ante el Consejo la declaración correspondiente, Victoria se retiró a la espera de que toda aquella gente que había en la sala deliberara sobre el asunto. Poco después, el duque de Cambridge deseó alegría a la reina45. Al día siguiente, Alberto y Ernesto partieron a Alemania, donde el primero podría disfrutar los meses que le quedaban de los encantos de su hogar natal46. La noticia del compromiso matrimonial no fue muy bien recibida en Londres, a diferencia de Coburgo. A la reina le aconsejaron que no le concediera el título de Rey consorte a Alberto, consejo que tuvo que acatar a pesar de que fue ella quien propuso el título. Además, a los ingleses no les gustaba que un alemán fuera el futuro marido de su reina, y más aún cuando era pariente del rey Leopoldo y de la duquesa de Kent, dos personajes no muy populares entre la sociedad británica. Los tories fueron los que más 41 JAMES (2017:91-93) 42 JAMES (2017:93) 43 JAMES (2017:93-94) 44 WEINTRAUB (1997:77-81) 45 MORRIS (1901) 46 JAMES (2017:95) 11 lucharon en contra de esta unión, prefiriendo de candidato a uno de los príncipes de Orange47. Llegó el momento de que el Parlamento fijara la anualidad del futuro Príncipe Alberto. Los whigs, el partido liderado por Lord Melbourne, propusieron una anualidad de 50.000 libras esterlinas anuales, asignación que se ofrecía a los consortes. Por el contrario, los tories creían que 30.000 libras ya era una buena cifra, más aún cuando el país pasaba hambre48. Todo esto era para desprestigiar aún más a Alberto. Incluso se negaron a ennoblecer-le, a lo que Alberto afirmó que no tenía necesidad de un título británico, y escribió: “Casi sería como dar un paso hacia abajo, como duque de Sajonia me siento superior al duque de York o de Kent”49. También se propuso en el Parlamento un proyecto de ley para nacionalizar a Alberto50, el cual, después de diferentes animadversiones por parte de los tories, fue aprobado, junto con el tratamiento de Su Alteza Real. A todo esto, Alberto fue razonable en cuanto a la asignación de su anualidad, aunque tuvo que hacerse a la idea de que el mecenazgo que tenía pensado habría de ser más modesto. Fue la cuestión del título la que si le enojó hasta tal punto de afirmar que “como no pueden ni se atreven a atacarnos en el Parlamento, hacen todo lo posible para ser groseros conmigo”51. Unión de manos de la reina Victoria y el El día de la boda llegó. Fue el 10 de Príncipe Alberto retratada por George febrero de 1840 en la capilla real de Palacio Hayter entre 1840 y 1842 de St. James. Hay que remarcar que la gran 47 JAMES (2017:95-96) 48 STRACHEY (2019: 123) 49 JAGOW (1938:37) 50 JAMES (2017:98) 51 JAMES (2017:100) 12 mayoría de los invitados, por no hablar de excepto una decena, eran whigs52. Aquí se muestra clara la animadversión de la reina por los conservadores. Dos días antes, el príncipe, acompañado por Ernesto y su padre, llegó al Palacio de Buckingham llevando consigo el regalo de boda para su futura esposa: un broche de zafiros y diamantes. PRIMEROS AÑOS DE ALBERTO COMO ALTEZA REAL (1840-1848) Al inicio del matrimonio, Alberto no ayudaba a Victoria con los asuntos de Estado. De hecho, una de las pocas tareas que realizaba era pasar el papel secante encima de las rúbricas de la reina para que estas se secaran antes. Ni si quiera era invitado a las conversaciones de la reina con Lord Melbourne. Claro que, hay que decir, la reina no imaginaba que Alberto querría involucrarse en esos asuntos. En mayo, Alberto se quejó a la reina de su falta de confianza en él en todos los asuntos políticos de Estado53 y, en noviembre, nueve meses después del enlace matrimonial, Alberto ya Retrato del Príncipe Alberto pintado por John Partridge en 1840 disponía de la llave para abrir las cajas con documentación oficial54. En palabras de Anson, el príncipe se había convertido, aunque no de nombre, en el Secretario Privado de la reina55. Alberto se sentía feliz al lado de Victoria, pero como bien diría poco después de casarse a su amigo William von Lowenstein: “La dificultad de ocupar mi lugar con la dignidad adecuada estriba en que soy solo el marido, no el jefe de la casa”56. Hay que señalar que, desde la coronación de la reina, la que antes era su institutriz, la baronesa Lehzen, se convirtió en la administradora de la Casa Real. Alberto comprendió que debía luchar para 52 JAMES (2017:109-110) 53 JAMES (2017:112-113) 54 JAMES (2017:111-112) 55 JAMES (2017:127-128) 56 HOBHOUSE (1983: 26) 13 ganarse la posición que merecía por derecho y uno de sus aliados y hombro donde apoyarse fue el secretario personal que le habían asignado, George Edward Anson57. A los dos meses de matrimonio Alberto se enteró de que Victoria estaba embarazada y este empezó a encargarse de los asuntos públicos y ayudó a Victoria con los papeles del gobierno. Una de las primeras funciones públicas que asumió Alberto fue su nombramiento como presidente de la Society for the Extinction of Slavery (Sociedad para la extinción de la esclavitud), la cual ya había sido abolida en el imperio británico pero que aún seguía en Estados Unidos58. El discurso lo realizó el 1 de junio y, aunque estaba muy nervioso, todo el mundo pudo ver el gran espíritu humanitario y el sentimiento de justicia que salía del interior del Príncipe Alberto59. Alberto encontraba intolerables las funciones de la Corte. Él era de madrugar e irse a dormir pronto, mientras que la reina era de las que le gustaba bailar hasta casi el amanecer. Windsor era uno de los lugares favoritos de Alberto, aunque también tenía sus ratos aburridos. Al príncipe, como dice Strachey, le hubiera gustado llamar a su presencia a hombres distinguidos en las ciencias y en la literatura, y después entablar opiniones acerca de arte y erudición, pero Victoria, sabiendo que no estaba capacitada para tomar parte en las conversaciones, insistió en que la rutina de las veladas permaneciese como siempre60. El 10 de junio de 1840, Alberto y Victoria sufrieron un atentado de tiroteo por Edward Oxford, un joven de diecisiete años61, mientras paseaban por Hyde Park en carruaje. Ninguno de los dos sufrió ningún daño y Oxford fue arrestado y declarado no culpable por demencia62. Fue deportado a la colonia australiana de por vida. Alberto relató este acontecimiento en una carta dirigida a su abuela que dice así: “Querida abuela, Me apresuro a contarte un evento, que de otra manera podría a ver sido tergiversado para ti, que puso en peligro mi vida y la de Victoria, pero de la cual escapamos bajo la protección de la vigilante mano de la Providencia. 57 JAMES (2017:114-115) 58 WEINTRAUB (1997: 102-105) 59 JAMES (2017:117-118) 60 STRACHEY (2019: 133) 61 JAMES (2017:121-122) 62 WEINTRAUB (1997: 106-107) 14 Salíamos ayer por la tarde, sobre las seis, para visitar a la tía de Kent y dar una vuelta por Hyde Park. Condujimos un pequeño faetón. Yo me senté a la derecha y Victoria a la izquierda. Apenas habíamos avanzado cien metros desde el Palacio cuando note, a mi lado, un hombrecillo de aspecto mezquino que sostenía algo hacia nosotros; y antes de que pudiera distinguir de qué se trataba disparó un tiro que casi nos sorprendió a los dos. Victoria acababa de girarse para mirar un caballo y, por lo tanto, no podía entender por qué le sonaban las orejas, ya que por estar tan cerca no podía distinguir que se trataba de un disparo. El carruaje se detuvo. Agarré las manos de Victoria y le pregunté si el miedo no la había sacudido, pero ella se rio. Luego volví a mirar al hombre, que seguía de pie en el mismo lugar, con los brazos cruzados y una pistola en cada mano. Su actitud fue tan afectada y teatral que me divirtió bastante. De repente, volvió a apuntar su pistola y disparó por segunda vez. Esta vez, Victoria también vio el disparo y se agachó rápidamente. La bala debía haber pasado justo por encima de su cabeza, para juzgar desde el lugar donde se encontró pegada en una pared opuesta. Las muchas personas que estaban a nuestro alrededor se precipitaron encima del hombre. […]”63. Acuarela del atentado de Hyde Park en 1840 pintada por G.H. Miles 63 JAMES (2017:120-121) 15 A medida que avanzaba el estado de embarazo de la reina, cada vez más iba aumentando la preocupación de qué pasaría si la reina moría en el parto. El apoyo popular de Alberto y la influencia política que iba ganando ayudó en que el Parlamento aprobara, en agosto, la Ley de Regencia de 1840, por la cual fue designado regente en el caso de que la reina falleciera antes de que el heredero al trono llegara a la mayoría de edad64. No hay que decir, porque ya es de suponer, que este cargo no sentó muy bien a ciertos políticos que aún no confiaban plenamente en las virtudes y cualidades del Príncipe Alberto. Victoria dio a luz a su primera hija, Victoria Adelaida María Luisa, el día 21 de noviembre de 1840, la cual fue la presunta heredera al trono hasta el nacimiento de su hermano Alberto Eduardo. El 19 de enero de 1841 se la nombra princesa real y el 10 de febrero es bautizada en el salón del trono del Palacio de Buckingham. Victoria y Alberto quisieron que Vicky (así es como la llamaban en la intimidad) y sus futuros vástagos, tuvieran una esmerada educación. Tanto es así que Alberto redactó un memorando sobre los Retrato de Vicky pintado por Franz Xaver deberes y obligaciones de todo aquel que Winterhalter en 1842 interfiriera en la educación de sus hijos. Poco después, Stockmar redactó un documento donde se estipulaban los principios en los cuales debían ser educados los príncipes y princesas65. A medida que pasaba el tiempo Alberto cada vez era más consciente del control que la baronesa Lehzen ejercía sobre su esposa. Tanto es así que, en febrero de 1841, Alberto le confesó a Anson que la reina tenía más miedo que amor hacia la baronesa y que creía que la reina sería más feliz sin ella, aunque no lo quisiera reconocer. Alberto llegó a odiar a la baronesa por las dificultades que ponía en su matrimonio y por impedir poder reorganizar la Corte y las finanzas reales, llegando a verla como una amenaza real para su matrimonio66. 64 WEINTRAUB (1997: 107) 65 PAKULA (2002: 11-13) 66 JAMES (2017:115-117) 16 Cuando Alberto quiso echar a Lehzen de la corte, esta le dijo que no tenía el poder suficiente para poder hacerlo. La reina, que recordaba la lealtad de la baronesa hacia su persona, se posicionó en contra de su marido cuando Lehzen exageraba y tergiversaba pequeños fallos que cometía el príncipe. Alberto quiso ser cauteloso y esperar el momento oportuno para derrocar al “dragón de la casa”67. Las primeras navidades de Vicky las celebraron en el Castillo de Windsor con una profusa decoración navideña de árboles, adornos y regalos. Esta costumbre, aunque fue popularizada por Alberto (en Gran Bretaña a penas se conocía), no fue el primero en importarla a Gran Bretaña, ya que la primera fue la reina Carlota68. Pocos meses después de dar a luz, Victoria volvía a estar embarazada. Para ella, lo que la hizo miserable fue que sus dos primeros años de matrimonio se vieran obstaculizados por dos embarazos69. En ese momento Victoria se encontraba sumergida en una profunda depresión postnatal, la cual iba en aumento a causa de la irritación de Alberto al ver que Lehzen quería encargarse de todo lo que tuviera que ver con los niños. El colmo llegó con la enfermedad de Vicky, durante la cual Alberto le escribió una nota a Victoria que decía lo siguiente: “El Dr. Clark ha maltratado a la niña, la ha envenenado con calomelano y la ha dejado morir de hambre. No tendré nada más que ver con eso; llévate a la niña y haz lo que quieras, y si ella muere lo tendrás en tu conciencia”70. Alberto Eduardo nació el 9 de noviembre de 1841 y fue bautizado en la capilla de St. George de Windsor el día 25 de enero de 1842. Siendo el primer hijo varón de la reina Victoria, automáticamente fue el presunto Retrato de Bertie pintado por Franz Xaver heredero al trono y se le nombró Príncipe Winterhalter en 1846 67 JAMES (2017:126-127) 68 JAMES (2017:127-128) 69 JAMES (2017:129) 70 JAMES (2017:134-135) 17 de Gales. Al igual que con Vicky, Victoria y Alberto decidieron que Bertie (así lo llamaban en la intimidad) tuviera una educación que lo preparara para ser un monarca constitucional modelo. Después de muchos esfuerzos Alberto consiguió que la guardería real quedara fuera del control de la baronesa Lehzen. Poco a poco esta fue perdiendo protagonismo en la vida del matrimonio real. Con dos hijos en la familia, la reina Victoria lo que quería era pasar tiempo con ellos y con su marido, por lo cual Lehzen quedó relegada a un segundo plano. De hecho, cuando la Corte viajaba, a la baronesa se la dejaba en Windsor. En todo momento Alberto fue cauto y esperó el momento idóneo para deshacerse para siempre de la baronesa. Después del cambio de gobierno, y tal como dice Strachey en su estudio sobre la reina Victoria, Alberto “habló, y la Lehzen desapareció para siempre”71. La baronesa dejó Gran Bretaña, para siempre, en septiembre de 1842. La marcha de la baronesa trajo la paz y la tranquilidad que tanto deseaba tener el matrimonio de Victoria y Alberto. Además, fue a raíz de este acontecimiento que Victoria y su madre, la Duquesa de Kent, se reconciliaron. Por lo tanto, como dice James: “fue la mayor contribución individual del Príncipe Alberto a la felicidad de su esposa en los primeros años de su matrimonio”72. En esta época Alberto fue nombrado, por el Primer Ministro, Robert Peel, presidente de la Comisión de Bellas Artes. Fue así como aumentó el interés de la reina por el arte y la música, además de que instaló equipos de grabado por el Palacio73. Además, Peel le nombró también presidente de la Comisión Real encargada de la reconstrucción del incendiado Palacio de Westminster74. La reconstrucción debía fomentar las Bellas Artes en el Reino Unido y Alberto estuvo encantado con la tarea para la cual había sido designado75. El 29 de mayo de 1842 el matrimonio volvió a sufrir otro atentado. Como no lograron cazar al culpable, al día siguiente decidieron salir otra vez para así provocar que volviera a atacarles. Y así lo hizo. John Francis fue detenido y condenado a muerte, aunque finalmente fue indultado76. 71 STRACHEY (2019: 139-140) 72 JAMES (2017: 140-141) 73 JAMES (2017: 140-144) 74 HOBHOUSE (1983: 82-88) 75 STRACHEY (2019: 149) 76 WEINTRAUB (1997: 134-135) 18 El 25 de abril de 1843 vino al mundo Alicia Matilde María, siendo bautizada en la capilla del Palacio de Buckingham el día 3 de junio. La educación de la princesa fue supervisada por Stockmar. Con el nacimiento de Alicia surgió la necesidad de buscar una casa más grande para la familia Real ya que el Palacio de Buckingham no cumplía con las condiciones necesarias para albergar a unos niños en esos aposentos. Es así como en otoño de 1843, Victoria y Alberto trataron la posibilidad de comprar una casa propia. Con la marcha de Lehzen, el Príncipe había podido poner los asuntos del palacio Retrato de Alicia pintado por en manos de un encargado, cuya administración Franz Xaver Winterhalter en 1845 había conseguido mejorar las finanzas reales hasta el punto de poder permitirse adquirir la casa que querían77. Llegó a oídos de la familia real que, en la Isla de Wight, Lady Isabella Blatchford quería vender Osborne House. Dio la casualidad que la reina Victoria visitó la isla con su madre en 1831 y 1833, y esta le cautivó en demasía. Alberto y Victoria quedaron encantados con la finca. Era lo que buscaban: un lugar tranquilo, retirado y lejos de los despachos. Osborne House fue adquirida en 1844 por 26.000 libras esterlinas y el Príncipe y el arquitecto Thomas Cubbit fueron los encargados de darle forma a aquella pequeña casa, que acabaría siendo transformada en todo un palacete de estilo italiano78 entre los años 1845 y 1851. Fue en esta obra donde Alberto pudo demostrar sus dotes de silvicultura y paisajismo, ya que en las residencias reales era responsabilidad del Comisionado de Bosques y Alberto no podía interferir en esos asuntos. En la playa privada se instaló una cámara de baño para la reina completamente equipada. También disponían de una cabaña suiza destinada para que los niños hicieran diferentes tareas, como por ejemplo cocinar79. En total, el coste de compra y construcción de Osborne House ascendió, aproximadamente, a 200.000 libras esterlinas80. 77 JAMES (2017: 145-147) 78 JAMES (2017: 147-149) 79 JAMES (2017: 150-151) 80 JAMES (2017: 151-152) 19 Aspecto de Osborne House en 1901 El año 1844, aún con la feliz compra de Osborne House, también tuvo su lado oscuro. El 29 de enero murió el duque Ernesto, padre del Príncipe Alberto, a los sesenta años de edad81. La corte inglesa llevó la desgracia con un profundo duelo82. Alberto tuvo que ausentarse durante unos días para asistir al funeral de su padre en Coburgo, lo cual significó tener que separarse de la reina por primera vez desde su matrimonio83. 1844 fue también el año en que Alberto inició la reorganización de la Casa Real. Mientras la baronesa Lehzen anduvo a su alrededor le fue imposible hacer nada al respecto, pero ahora tenía vía libre para hacer las cosas a su gusto84. El príncipe pudo observar, entre otras deficiencias, que cada vez que una vela era encendida, esta ya no podía encenderse más veces, desconociendo el paradero final de esa vela85. Alberto logró efectuar la reforma deseada. Todas las autoridades fueron unificadas en un solo funcionario, el Jefe de la Casa Real, el cual se encargaba de la administración de todos los palacios reales. 81 JAMES (2017: 155-156) 82 JAMES (2017: 156) 83 WEINTRAUB (1997: 154) 84 STRACHEY (2019: 150-151) 85 STRACHEY (2019: 154) 20 En el mismo año en que murió el duque Ernesto llegó un nuevo miembro a la familia. El 6 de agosto de 1844 nació el Alfredo Ernesto Alberto (Affie para la familia)86, duque de Edimburgo. Fue bautizado el 6 de septiembre en la capilla privada del Castillo de Windsor por el arzobispo de Canterbury. La familia crecía, según James, a una velocidad que complacía a Alberto, pero que preocupaba a la reina, que en cinco años y medio de matrimonio había dado a luz Retrato de Affie (izquierda) y Bertie (derecha) a dos hijos y a dos hijas87. pintado por Franz Xaver Winterhalter en 1849 Y después de Affie llegó Elena. Elena Augusta Victoria, Lenchen para la familia, nació el 25 de mayo de 1846 en el Palacio de Buckingham88. El parto de la tercera hija fue más traumático que los anteriores para la reina, por lo cual tardó más tiempo en recuperarse. (De izquierda a derecha) Retrato de Affie, Bertie, Victoria, Alberto, Alicia, Lenchen y Vicky, pintado por Franz Xaver Winterhalter en 1846 86 JAMES (2017: 157-158) 87 JAMES (2017: 157-158) 88 JAMES (2017: 175) 21 En 1847 Alberto fue propuesto como rector de la Universidad de Cambridge y tuvo que disputarse el puesto con Lord Powis en un proceso electoral89. Las elecciones, que duraron tres días (del jueves 25 al sábado 27 de febrero), dieron como ganador a Alberto con un total de 953 votos respecto a los 837 de Powis90. Como rector, Alberto impulsó la propuesta de Henry Philpott de reformar y modernizar los planes de estudio de la universidad, incluyendo la historia moderna, las ciencias naturales, economía política, jurisprudencia general y leyes de Inglaterra. El Senado aprobó las reformas el 31 de octubre de 184891. En el verano de 1847 Victoria y Alberto Retrato de Alberto, vestido como Rector pasaron unos días de vacaciones en Escocia. de la Universidad de Cambridge, pintado Les gustó tanto lo que vieron que, a la vuelta, por Frederick Richard Say en 1849 discutieron la posibilidad de adquirir una casa propia en esas tierras92. En mayo de 1848 Alberto arrendó el castillo de Balmoral a Lord Fife y en septiembre viajó con Victoria y sus hijos mayores para disfrutar del lugar93. El 18 de marzo de 1848, en medio de los conflictos europeos que surgían contra las monarquías establecidas, nació el sexto hijo de Victoria y Alberto: Luisa Carolina Alberta94. A causa de dichos conflictos, la familia real decidió marchar de Londres para pasar una temporada en Osborne House, lejos de los tumultos de la ciudad. Por suerte no hubo ningún disturbio en la capital inglesa95. 89 JAMES (2017: 180-181) 90 JAMES (2017: 182-183) 91 JAMES (2017: 187-188) 92 JAMES (2017: 189-190) 93 JAMES (2017: 190) 94 JAMES (2017: 195) 95 JAMES (2017: 196) 22 En medio de las circunstancias políticas del momento, el Príncipe Alberto se mostró preocupado por las condiciones laborales y de vida de los trabajadores. Al ver que los ministros no apoyaban su preocupación, decidió apoyar a la Society for the Improvement of the Condition of the Labouring Classes (Sociedad para la mejora de la condición de las clases trabajadoras)96. Alberto ignoró y desafió los consejos de los ministros de la reina tomando la presidencia de la reunión el 18 de mayo de 1848. En ella expresó su “simpatía e interés por ese grupo de nuestra Daguerrotipo coloreado a mano del comunidad, que tienen la mayor parte del trabajo Príncipe Alberto en 1848 duro y la menor cantidad de satisfacciones en este mundo” y dejó claro que era deber de los más poderosos ayudar a aquellos que eran menos afortunados97. Con el paso del tiempo Alberto fue involucrándose más en la tarea de mecenazgo, pero pronto se dio cuenta de que 30.000 libras esterlinas anuales no eran suficientes para contribuir con su apoyo financiero a las artes y las ciencias. Su intento de aumentar su asignación anual fue rechazado inmediatamente por el Primer Ministro John Russell, el cual vio la posibilidad de una revolución si se subían las asignaciones Reales98. Por su parte abrió a estudiantes serios las colecciones reales para que pudieran ser estudiadas. Él creía que el arte debía abrirse al público99. LA GRAN EXPOSICIÓN DE 1851 Y VIDA POSTERIOR (1849-1858) En 1849 Alberto se embarcó en un nuevo proyecto, quizá el más conocido a día de hoy ya que su idea llega aún hoy en día a nuestra sociedad. Se trata, ni más ni menos, de la Gran Exposición de Londres de 1851. Ya hacía algunos años que la Royal Society of Arts 96 JAMES (2017: 197-198) 97 JAMES (2017: 198) 98 JAMES (2017: 200-201) 99 JAMES (2017: 200-201) 23 organizaba exhibiciones anualmente100, pero el empuje que le hizo visionar esta idea fue la entrada de Henry Cole en su círculo personal. Alberto quería algo semejante a la Exposición de París, pero de ámbito internacional, no solo nacional, hecho que hizo que el proyecto fuera aún más ambicioso de lo que ya lo era101. Como la Royal Society of Arts no podía hacer frente a semejante proyecto, Alberto invitó al Gobierno a que se creara una Comisión Real, presidida por él, que se encargara de llevar a feliz puerto semejante empresa. La Royal Comission for the Exhibition of 1851 (Comisión Real para la Exposición de 1851) quedó constituida el 3 de enero de 1850102. La exposición pretendía reunir, en un mismo lugar, todos los avances tecnológicos, manufactureros y artísticos de todas las sociedades del mundo. La gran mayoría de tareas recayeron sobre el Príncipe Alberto, el cual las aceptó de buen grado. Después de debatir donde se instalaría la exposición, se llegó a la conclusión de que el lugar idóneo sería Hyde Park, aunque esta opinión tuvo a muchos detractores. Casi estuvo a punto de desmoronarse todo cuando salió a la luz el diseño del edificio que albergaría la exposición: un edificio de ladrillo y mortero, formado por diecinueve millones de ladrillos, de carácter permanente y de aspecto sólido y rígido103. Para suerte de Alberto, el paisajista Joseph Paxton se encontraba en la ciudad. Paxton era el jardinero jefe de Chatsworth House y se había especializado en la construcción de grandes invernaderos para salvaguardar las plantas exóticas de la familia Chatsworth. Dio la casualidad que, en 1843, Victoria y Alberto contemplaron los invernaderos de Chatsworth, por lo tanto, conocían el trabajo de Paxton. Paxton presentó un proyecto muy similar al Gran Invernadero de Chatsworth que tenía la ventaja de poder ser desmontado muy rápidamente, a diferencia del edificio de ladrillo y mortero. Era un concepto tan moderno de la arquitectura que fue lo que Alberto buscaba exactamente104. Este edificio fue conocido con el nombre de “Crystal Palace”. El edificio fue construido en pocos meses, siendo finalizado en marzo de 1851. Según James, “El establecimiento de la Gran Exposición, desde la discusión de Cole con Alberto en 100 JAMES (2017: 202) 101 JAMES (2017: 202-203) 102 JAMES (2017: 203-204) 103 JAMES (2017: 204-205) 104 JAMES (2017: 205-206) 24 junio de 1849 hasta su realización el 1 de mayo de 1851 fue la historia de superación de problemas que la mayoría de personas sensatas consideraban insuperables”105. La Gran Exposición de Londres de 1851 fue inaugurada el 1 de mayo de 1851 por la reina Victoria y se clausuró el 15 de octubre del mismo. Fue un éxito total. Participaron 28 países de todo el mundo y por ella pasaron más de seis millones de visitantes. Aún y habiendo rebajado el precio de las entradas, la Comisión obtuvo un beneficio de 186.000 libras esterlinas106. Hay que decir, pero, que la salud del príncipe se resintió mucho durante los dos años de trabajo y preparación y que los insomnios fueron constantes. Aspecto del Palacio de Cristal en 1851 Después de la exposición hubo que pensar qué hacer con el edificio. Alberto trabajó para que la Comisión adquiriera tierras en South Kensington, con el beneficio obtenido, para así crear un complejo científico y tecnológico. Su deseo era que la Gran Exposición de 1851 no fuera un evento temporal107. Y así fue. Los terrenos fueron adquiridos y en ellos se 105 JAMES (2017: 207-208) 106 JAMES (2017: 212) 107 JAMES (2017: 213-214) 25 erigieron instituciones culturales y educativas, como, por ejemplo: el Museo de Victoria y Alberto, dedicado a las Bellas Artes; el Museo de Ciencia; y el Museo de Historia Natural108. A aquella zona se la apodó como Albertopolis109. Respecto al Palacio de Cristal, a pesar de que Paxton instó para que se quedara en Hyde Park y se convirtiera en un jardín cubierto, este fue vendido a una empresa comercial y fue trasladado a Sydenham, donde fue 110 reformado. Con el excedente restante se estableció un fideicomiso educativo para proporcionar becas y subvenciones para investigadores. Estas becas siguen vigentes hoy en día. En medio de los preparativos de la Gran Exposición vino al mundo otro vástago. Arturo Guillermo Patricio Alberto nació el 1 de mayo de 1850 en el Palacio de Buckingham, siendo el séptimo de los nueve hijos del matrimonio real. Se ha llegado a afirmar que fue el hijo favorito de la reina Victoria. En 1852 Alberto adquirió finalmente la propiedad del Castillo de Balmoral por una cantidad de 30.000 guineas. Hasta entonces la familia real solo eran inquilinos, Litografía de Arturo dibujada por Franz pero por fin habían conseguido lo que tanto Xaver Winterhalter en 1854 deseaban. Las obras pudieron comenzar ese mismo año y el castillo estuvo completamente habitable en 1855. Con la compra de Balmoral, Alberto pudo poner en práctica sus planes para el castillo, para su jardín y para sus terrenos colindantes111. La pequeña casita de Balmoral fue derribada y, en su lugar, se construyó un castillo diseñado por Alberto. Él mismo colocó la primera piedra. Strachey nos hace una descripción exhaustiva de cómo se diseñó Balmoral: “Espacioso, construido de granito en el estilo baronial escocés, con una torre de cien pies de altura y otras torrecillas y cubos almenados, el castillo estaba hábilmente situado para dominar las más hermosas vistas de las montañas que lo rodeaban y del vecino río Dee. En las decoraciones interiores 108 HOBHOUSE (1983: 110) 109 WEINTRAUB (1997: 263) 110 JAMES (2017: 214-215) 111 JAMES (2017: 190-191) 26 Alberto y Victoria prodigaron todos sus cuidados, Los muros y los pavimentos eran de pino de tea, cubiertos con tartanes especialmente fabricados. El tartán de Balmoral, en rojo y gris, dibujado por el Príncipe, el tartán de Victoria, con una franja, dibujado por la Reina, se veían en todas las habitaciones: había cortinas de tartán, y cubiertas de sillas de tartán y hasta linóleums de tartán […]. Apuntes en acuarela, de Victoria, colgaban de las paredes, juntamente con innumerables cornamentas de venados y la cabeza de un jabalí, cobrado por el Príncipe en Alemania. En una hornacina, en el hall, se erguía una estatua de tamaño natural de Alberto en traje de highlander112. Hall del Castillo de Balmoral con la estatua del Príncipe Alberto a la derecha A lo largo de su vida, Alberto se involucró y promocionó muchas instituciones educativas públicas y, en todas las reuniones relacionadas con este tema, quiso mostrar la necesidad de una mejora en la educación113. 112 STRACHEY (2019: 2014-2015) 113 HOBHOUSE (1983: 63) 27 El 7 de abril de 1853 nació Leopoldo Jorge Duncan Alberto, octavo hijo de la reina Victoria y del príncipe Alberto. Fue el primer niño nacido en un parto sin dolor ya que, a la reina Victoria, le administraron cloroformo. Desgraciadamente heredó de su madre la enfermedad de la hemofilia, lo que hizo que la reina estuviera constantemente pendiente de él hasta que pudo casarse. Como no pudo prosperar en la carrera militar, se dedicó a patrocinar, igual que hacía su padre, las artes y la literatura, siendo presidente de la Real Sociedad de Literatura y vicepresidente de la Real Sociedad de Artes. Además, también ejerció, desde 1876, de secretario privado de Fotografía de Leopoldo alrededor de los veinte años de edad su madre. Fue el primer hijo en morir del matrimonio real, haciéndolo el 28 de marzo de 1884 a la temprana edad de 30 años por el tratamiento médico administrado después de una caída en Cannes. En 1857 hubo tres acontecimientos importantes en la vida de Victoria y Alberto: el compromiso de su hija Victoria con el heredero al trono prusiano, Federico de Hohenzollern (futuro Federico III de Alemania); el nacimiento de su noveno y último vástago, Beatriz; y el nombramiento del Príncipe Alberto como Príncipe Consorte. Victoria y Federico se conocieron por primera vez en la Gran Exposición de Londres de 1851. Él era nueve años mayor que ella. Ambos se gustaron y la reina Victoria y el príncipe Alberto decidieron posponer el matrimonio al menos hasta que Vicky cumpliera los diecisiete años. Se casaron el 25 de enero de 1858 en la capilla real del Palacio de St. James después de mucha lucha por parte de la reina, ya que los Hohenzollern querían que el matrimonio se celebrara en Berlín alegando que Federico era el heredero al trono de Prusia. Este, a pesar de lo que se pueda pensar, no fue un matrimonio de conveniencia, sino un matrimonio por amor. Beatriz María Victoria Feodora nació el 14 de abril de 1857 en el Palacio de Buckingham. Fue muy querida por Alberto ya que para él fue un regalo que su última hija naciera justo cuando la mayor marchaba para casarse. Beatriz fue compañera inseparable de la reina Victoria durante toda su vida, incluso durante su corto matrimonio con Enrique 28 de Battemberg. Antes de casarse con Enrique, pero, uno de sus posibles pretendientes pudiera haber sido Napoleón Eugenio Bonaparte, hijo de los emperadores franceses Luis Napoleón y Eugenia de Montijo, pero este murió abatido a lanzazos en 1879 durante la segunda guerra anglo-zulú, en Ulundi (Sudáfrica). Además, Beatriz fue la encargada de editar los diarios personales de la reina Victoria después de su muerte, llegando a censurar y destruir dos terceras partes de los volúmenes originales. Fotografía de la familia real en 1857. De izquierda a derecha: Alicia, Arturo, Príncipe Alberto, Alberto Eduardo, Leopoldo, Luisa, Reina Victoria con Beatriz en brazos, Alfredo, Victoria y Elena El 25 de julio, después de muchos esfuerzos por parte de la Reina y a pesar de la duda de los ministros de si aprobarlo o no, el Príncipe Alberto recibió el título de Príncipe Consorte después de diecisiete años de feliz matrimonio. Para el príncipe significó mucho que se le diera este título, a pesar de que ya había estado ejerciendo como tal durante muchos años114. ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA Y MUERTE (1859-1861) La vida del Príncipe fue siempre ajetreada. Se despertaba temprano y trabajaba dos horas en soledad hasta que se unía la reina para desayunar. Cuando ella se despertaba y acudía a su meda de trabajo, se encontraba encima de ella una ordenada pila de papeles dispuestos a ser firmados por la soberana115. Después tocaba recibir a los ministros, 114 JAMES (2017: 266) 115 STRACHEY (2019: 206) 29 despachar la correspondencia y escribir innumerables memorándums116. A Alberto le encantaba escribir memorándums de toda clase, ya fuera de temas de interés como de conversaciones que tenía con diferentes personalidades. A medida que pasaba el tiempo las tareas iban aumentando y, por ende, también las horas dedicadas a ellas. A Stockmar le escribió en 1860 diciéndole que estaba “cansado de muerte por el trabajo, la irritación y la preocupación”117. La ansiedad estaba consumiendo poco a poco el interior del príncipe, el cual empezó a sufrir de insomnios. Además, le molestaban profundamente las críticas públicas y privadas que caían constantemente sobre él118. En palabras de Strachey, “estaba aniquilándose en servicio del país”119. Alberto siguió concentrado en las artes, en la National Gallery y en el nuevo complejo científico y cultural de South Kensington. Para la National Gallery escribió unas normas para la colocación de los cuadros en función de las escuelas a las cuales pertenecían120. Pero hubo un hecho que le preocupó en demasía y del cual fue muy crítico: el trabajo infantil. En un discurso leído en una conferencia nacional sobre educación, Alberto hizo hincapié en los tres millones de niños, comprendidos entre los tres y quince años de edad, que no habían recibido escolarización y que eran utilizados como mano de obra en las fábricas inglesas121. En 1859, después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies, Alberto propuso ante el Parlamento nombrar caballero al naturalista. El Parlamento rechazó la propuesta y su solidaridad con la ciencia hizo que se ganara la oposición de la Iglesia122. Empezó a trabajar en lo que iba a ser la Exposición Universal de Londres de 1861, que finalmente se pospuso a 1862123. Iba a celebrarse en el paraje de South Kensington y se tenía la intención de que los edificios fueran permanentes. Al igual que en la anterior, hubo más de seis millones de visitantes, aunque, por desgracia, el Príncipe Alberto no iba a estar ahí para contemplar uno más de sus muchos logros. 116 STRACHEY (2019: 207) 117 JAMES (2017: 261-262) 118 JAMES (2017: 264-265) 119 STRACHEY (2019: 234) 120 STRACHEY (2019: 208) 121 JAMES (2017: 266-267) 122 WEINTRAUB (1997: 232) 123 JAMES (2017: 268) 30 En diciembre de 1860 sufrió una enfermedad que le causó temblores y vómitos, que él creía que hubiera podido ser el cólera. La recuperación fue muy lenta124. Los problemas de salud fueron incrementando a medida que pasaba el tiempo. Podría decirse que una de las causas de su empeoramiento fue la preocupación que sentía por Bertie durante su estancia en un curso de capacitación en Curragh. El Príncipe Alberto no recibió precisamente unos informes favorables del Príncipe de Gales. Además, hubo una noche en que unos compañeros de Bertie metieron en su habitación a una joven actriz llamada Nellie Clifden125. Los rumores que circulaban por los clubes de caballeros llegaron a oídos de Victoria y Alberto, los cuales quedaron horrorizados. Alberto vio en peligro la moralidad impoluta de la monarquía por la que Fotografía del Príncipe Alberto en 1860 tanto había luchado su esposa y él. Además, se le vino a la cabeza la posibilidad de que ocurriera lo mismo que había ocurrido con su hermano Ernesto, el cual había quedado impotente y sin posibilidad de descendencia después de sufrir una enfermedad venérea en una de sus muchas relaciones extramatrimoniales126. Para colmo, la muerte del rey Pedro V de Portugal, primo de Alberto, a causa de una fiebre tifoidea, hizo que el Príncipe se sumiera en una profunda depresión127. En noviembre de 1861, Alberto había perdido completamente las ganas de vivir y ya no luchaba por seguir adelante. Él mismo dijo que no estaba agarrado a la vida y que estaba seguro de que si tuviera una enfermedad grave, no lucharía por vivir. No tenía tenacidad 124 JAMES (2017: 271-272) 125 JAMES (2017: 273-274) 126 JAMES (2017: 274) 127 JAMES (2017: 273-274) 31 por la vida128. El día 25 tuvo que trasladarse a Madingley para reunirse con su hijo Alberto Eduardo, el cual se rumoreaba que aún seguía su aventura con la actriz129. El matrimonio se trasladó al Castillo de Windsor, donde Alberto se instaló en la Habitación Azul, habitación donde Jorge IV y Guillermo IV habían fallecido. El doctor que trataba a Alberto se dio cuenta del empeoramiento de su paciente y pudo diagnosticar lo que vendría a ser una fiebre tifoidea. Si se hubieran dado cuenta antes de la enfermedad que padecía el príncipe, posiblemente se hubiera salvado, pero el doctor James Clark se opuso a que el príncipe fuera visitado por otro doctor alegando que “todo marcha satisfactoriamente”130. Entonces Bertie fue convocado a Windsor por su hermana Alicia131. En sus últimos días Alberto sufrió también de reumatismo y dolor en las piernas132. Finalmente, Alberto murió a las 22:50 del 14 de diciembre de 1861 a la temprana edad de 42 años, en presencia de la reina y de cinco de sus nueve hijos133. El cuerpo fue enterrado temporalmente en la Bóveda Real de la Capilla de St. George y, el 18 de diciembre de 1862, fue trasladado al Mausoleo Real de Frogmore, en Windsor Park134. Sepultura del Príncipe Alberto y de la Reina Victoria en el Mausoleo Real de Frogmore 128 STRACHEY (2019: 237-238) 129 JAMES (2017: 276) 130 STRACHEY (2019: 238) 131 JAMES (2017: 278-280) 132 STRACHEY (2019: 237) 133 WEINTRAUB (1997: 425-431) 134 JAMES (2017: 279-280) 32 La reina Victoria vivió el resto de su vida en un luto permanente y siempre con el recuerdo vivo de su esposo. Cabe decir que llegó a culpar a su hijo Bertie de la muerte de su padre a causa de los disgustos ocasionados en sus últimos años de vida. Victoria se retiró de la vida pública e hizo que las habitaciones que había ocupado Alberto a lo largo de su vida se mantuvieran intactas, como si él siguiera ahí. Eso incluía llevar agua caliente todas las Albert Memorial mañanas y cambiar la ropa de cama y las toallas a diario135. Para la reina, su vida había terminado con la de su marido136. Con la muerte de Alberto, decenas de monumentos dedicados a su persona se erigieron por todo el país. Cabe destacar el Royal Albert Hall y el Albert Memorial en Londres. El Príncipe Alberto fue un puntal imprescindible tanto en la vida de la Reina Victoria como en la política gubernamental del país. Alberto llegó a influir tanto en su mujer que incluso después de muerto la reina trabajó igual que lo hizo Alberto a lo largo de su vida. No firmaba ningún documento sin antes haberlo leído y tomado notas sobre él, igual que hacía el Príncipe. Por lo tanto, desde entonces las decisiones que tomó la reina fueron en función de lo que hubiera hecho Alberto si siguiera vivo. CONCLUSIÓN Después de ver lo que logró hacer Alberto por su país de acogida y contemplando en la actualidad la huella imborrable que ha dejado para la posteridad, no es comprensible que un personaje tan importante, no solo para la historia del Reino Unido, sino para la historia de Europa, haya sido estudiado tan poco. 135 WEINTRAUB (1997: 436) 136 STRACHEY (2019: 241) 33 Alberto fue un hombre trabajador desde su misma infancia, y ese espíritu lo llevó consigo hasta el día de su muerte. De hecho, podría decirse que el exceso de trabajo fue el causante de sus malestares y dolencias que le llevaron a desarrollar la enfermedad que acabó matándolo. El Príncipe Alberto tuvo una profunda influencia en la sociedad victoriana que se sigue sintiendo hoy y sus importantes contribuciones moldearon fundamentalmente la historia del Reino Unido y su relación con el mundo. La Inglaterra Victoriana no hubiera sido la misma sin la entrada de Alberto en la vida de la reina. En mi opinión, Alberto fue un hombre talentoso y un avanzado a su tiempo que siempre quiso trabajar para lograr el bien común, tanto de su familia como del pueblo británico. Un hombre que lo dio todo por su país de acogida sin olvidar nunca su país de origen, aguantando con firmeza las críticas, burlas y, en general, la germanofobia tan típica de los ingleses durante el siglo XIX. Supo guardar con entereza la compostura y lograr que, finalmente, fuera querido por muchos de los cuales lo repudiaron en un principio. Alberto es uno de esos personajes que cuanto más lees sobre él más quieres saber de su vida y obra. Por ende, desde aquí hago un llamamiento a todos los historiadores e interesados en el tema para que investiguen, estudien y divulguen la vida y obra de este personaje que tan importante ha sido para la historia del siglo XIX y sus avances. BIBLIOGRAFIA MORRIS, CHARLES; HALSTEAD, MURAT (1901). Life and reign of Queen Victoria: being a complete narrative…including the lives of King Edward VII and Queen Alexandra. Londres: International Publishing Society HOBHOUSE, HERMIONE (1983). Prince Albert: His Life and Work. Londres: Hamish Hamilton JAGOW, KURT (1938). The Letters of the Prince Consort, 1831–61. Londres: John Murray JAMES, ROBERT RHODES (2017). Prince Albert: A Biography. Londres: Pan Macmillan PAKULA, HANNAH (2002). An Uncommon Woman: The Life of Princess Vicky: The Empress Frederick. Fenix: New ed Edition STRACHEY, LYTTON (2019). La reina Victoria. España: Renacimiento WEINTRAUB, STANLEY (1997). Albert: Uncrowned King. Londres: John Murray 34