La increíble historia de la hija extramatrimonial del rey Alberto II de Bélgica - MDZ Online
La increíble historia de la hija extramatrimonial del rey Alberto II de Bélgica

La increíble historia de la hija extramatrimonial del rey Alberto II de Bélgica

Alberto II de Bélgica reconoció a su hija Delphine en el 2020, pero siempre supo de su existencia. La princesa luchó muchos años para que la reconozcan como una Sajonia-Coburgo-Gotha.

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Alberto II de Bélgica fue el sexto rey de los belgas desde la muerte de su hermano Balduino en 1993 hasta su abdicación el 21 de julio de 2013, cuando le dio el lugar a su hijo Felipe. El royal de 88 años vivió una  polémica extrema cuando se conoció que tenía una hija ilegítima llamada Delphine Boël nacida 10 años más tarde de su casamiento con la princesa Paola Ruffo di Calabria.

Durante más de 50 años, Delphine vivió a la sombra de la familia real en medio de batallas legales para que sea reconocida como parte de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha. Todo comenzó cuando Alberto era un joven príncipe, famoso por sus aventuras amorosas, hasta que finalmente se enamoró de Paola Ruffo di Calabria, una aristócrata italiana.

La pareja se casó el 2 de julio de 1959 en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, y ella pasó a tener el título de princesa. En ese entonces, ambos iniciaron una peregrinación por el país y realizaron apariciones públicas en defensa del medio ambiente y la protección del patrimonio artístico y cultural.

De su amor nacieron Felipe, actual rey, Astrid y Lorenzo, pero más tarde llegó una hermana que fue reconocida oficialmente décadas más tarde. Alberto II tenía una gran atracción hacia la baronesa Sybille de Selys Longchamps, a quien conoció en un viaje a Atenas, Grecia, y que también estaba casada.

En 1968, dos años después de convertirse en amantes, nació Delphine Boël cuyo apellido era el del esposo de Sybille, el empresario Jacques Boël y quien siempre supo que no era su hija aunque la crió como tal. La relación clandestina duró unos 20 años y, según los diarios belgas, todos en la familia real lo sabían, incluso la princesa Paola.

La identidad de Delphine también era conocida y aceptada por la familia, incluso Alberto II la invitaba a muchas de sus vacaciones y tenía un gran cariño por ella, aunque siempre la condición fue que sea un secreto familiar y que la existencia de la niña nunca sea de público conocimiento para el pueblo belga.

Delphine Boël se convirtió finalmente en princesa

La relación entre Delphine Boël y los Sajonia-Coburgo-Gotha se complicó cuando publicó en los años 90 una biografía contando la historia. Hacía tiempo que la joven quería que su padre biológico la reconociera, y si bien la familia real la acusó de querer la herencia esto no era cierto: el patrimonio de su padre legal, Jacques Boël, era más elevado que el de Alberto II.

La princesa Delphine junto a su hermano, el rey Felipe. Fuente: Instagram @eugeniagaravani.

Luego de años de luchar para ser reconocida, en 2013 todo cambió cuando Alberto II abdicó al trono. Delphine Boël acudió a la justicia para presentar pruebas y la resolución llegó en el 2020 cuando confirmaron que efectivamente era la hija biológica, además de la hermana del actual rey, Felipe de Bélgica.

"Es el tiempo del perdón", escribió la Casa Real en su cuenta de Facebook donde también publicaron algunas fotos del encuentro de Delphine Boël con Alberto, Paola y el rey Felipe en su palacio de Belvedere. A sus 52 años finalmente se convirtió en la princesa Delphine de Bélgica, con título de Su Alteza Real y fue desheredada por Jacques Boël.

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